Los Coras | Vestimenta, lengua, ubicación y gastronomía

Coras

Se denominan Los Coras al grupo indígena mexicano cuyos asentamientos descansan en la Sierra de Nayarit, municipio El Nayar al oriente del estado de Nayarit en México. Una minoría de este grupo habitan en el vecino estado de Jalisco.

A los coras de nayarit se les considera un pueblo solidario y colaborador entre sí. Su población es de 28.718 habitantes en ambos asentamientos, siendo el de mayor población su estado de origen, Nayarit.

Los Coras se autodenominan “nayeeri”, etnónimo asignado posteriormente al estado de Nayarit.

Organización social y política

En la comunidad Cora, la familia nuclear es la base fundamental de la sociedad,  donde el padre es la autoridad mayor dentro del hogar.

Los trabajos se asignan acorde el sexo, por tal motivo tanto el hombre como la mujer aprenden y desarrollan  habilidades y técnicas específicas dentro del hogar.

En el caso de los hombres, debían desarrollar sus habilidades en actividades como corte y traslado de leña para el hogar, destrezas para la caza y la pesca, limpieza del terreno para la siembra y la albañilería.

Las mujeres, aparte de encargarse de mantener el subsidio de agua en el hogar y  las labores de cocina, debían aprender actividades textil de costura.

En cuanto a la organización política tradicional, consistía en una jefatura gobernada por el Tonati, dos sacerdotisas permanentes, los líderes de rancherías y jefes de  grupos familiares.

Aspectos resaltantes de la cultura Cora

Lengua

El Cora, también conocido como Chota o Chora. Es la lengua nativa de este grupo étnico, cuyos individuos la denominan Nayeri. Por sus rasgos, se considera que es una lengua mesoamericana y que pertenece a la familia de las lenguas uto-aztecas.

A pesar de que el chota posee un número jugoso de hablantes que oscila entre los 21.000 y 23.000 hablantes. En los últimos años se ha visto influida por el uso del español sobretodo en la muchedumbre.

El Cora ha sido reconocido oficialmente como lengua nacional mexicana.

Economía

De sus ancestros, los Cora heredaron su principal actividad económica, la agricultura; cultivos como el maíz, la calabaza y el frijol formaban parte de los huertos familiares del grupo indígena no sólo para el autoconsumo, también para su comercialización en pequeñas cantidades.

Aunado a la producción agrícola se encuentran la pesca, la cacería y la recolección, actividades practicadas temporalmente y de acuerdo al lugar de asentamiento.

Con el paso de los años, la producción agrícola se fue incrementando al introducir cultivos de papa, plátano,  manzana, caña de azúcar, papaya, durazno,  membrillo, melón, sandía, piña, y nogal, así como la cría de ganados y aves de corral.

Las personas que no tenían terrenos, se empleaban como jornaleros en las grandes cosechas de café, frijol y tabaco para generar ingresos al hogar.

Actualmente, la producción agrícola sigue siendo base primordial de la economía de los Cora, mientras que la pesca, la caza y la recolección son actividades económicas adicionales.

En la comunidad, existen algunos talleres de carpintería y panaderías que generan empleos al poblado. También entran al pueblo indígena las remesas de familiares que han migrado a los Estados Unidos y trabajan como asalariados.

Algunos hombres y  mujeres continúan trabajando la alfarería y artesanía, productos que venden al mercado para cubrir  algunos gastos del hogar.

Creencias religiosas y costumbres

En los Cora aún prevalecen las creencias de sus antepasados y continúan adorando fenómenos de la naturaleza como el Sol, las estrellas y el agua. Para ellos,  la muerte no es más que un sueño y al morir se regresa al mundo de los vivos constantemente en forma de gotas de lluvia.

En sus templos, mezclan sus ídolos con imágenes cristianas, pues consideran que las deidades católicas están relacionadas con los fenómenos naturales. Así, San Miguel Arcángel es considerado el Lucero de la Mañana; Jesucristo es el Sol y la Virgen de Guadalupe es la diosa de la Luna y la Tierra.

Consideran su territorio bendecido y agradecen a la naturaleza, a sus dioses y espíritus realizando celebraciones en su honor, para que  vivan, renazcan y se reproduzcan.

Realizan algunos cultos y ceremonias entre ellas el mitote que es en honor a las fases de transformaciones del maíz (semilla, elote y mazorca madura).

Participan en fiestas del catolicismo como el día de muertos, los Santos Reyes, el apóstol Santiago, el arcángel san Miguel y la Virgen de Guadalupe haciendo bailes y danzas además de la comida, bandas y música.

Vestimenta

vestimenta de los coras

La indumentaria tradicional es muy sencilla; los hombres, utilizaban camisas manga larga de telas frescas y variados colores. Siendo de preferencia los colores oscuros como verde, rojo, amarillo y azul turquesa.

El calzón (pantalón) se fabrica de manta a la altura de los tobillos. Utilizando una manta a la cintura de cualquier color para sujetarlo. Su calzado eran las tradicionales huaraches y sombrero de soyate o vena.

La mujer por su parte,  vestía  falda con olán, larga hasta el tobillo o abajo de la rodilla; hecha de telas estampadas y colores llamativos, blusa de color blanco o  contrastante al tono de la falda.

Sus cabellos sueltos o recogido en forma de cola, algunas indígenas utilizan pañoletas en sus cabezas; su calzado eran huaraches.

En la actualidad, parte del grupo étnico joven utilizan ropa industrial.

Vivienda

Las casas se fabrican de ladrillos, adobe o bahareque. Con techos de paja o de teja y sus pisos de material de concreto o tierra pisada, dependiendo de los recursos económicos de la familia.

Por lo general, están distribuidas en dos habitaciones. En su mayoría, poseen patios donde cultivan hortalizas y algunos árboles frutales.

Alimentación

La alimentación del pueblo dependía de la producción agrícola siendo el maíz la base fundamental de los platos de los Cora en tortillas, atole, tamales y chicha. También la sopa de frijoles, papas, trigo, plátanos y algunas frutas.

En cuanto a la carne, consumían la de los animales que obtenían durante la caza como venados, jabalí, liebres y tortugas.

En los ríos y arroyos cercanos, practicaban la pesca, camarones y langostas. De la recolección, consumían nopales, anonas, verdolagas, nanchis, flor de turco, guamúchiles,  arrayanes y palmitos.

En la actualidad, han introducido en su dieta alimenticia platillos como frijoles con puerco, calabaza, pescado tatemado, sopas de ostión, ceviche de pescado, tamales de camarón y arroz  con camarones.

Dulces típicos como el plátano pancle, coyules, cocada, cañas asadas, melado, las jericallas gorditas de maíz horneadas, pan de plátano y torrejas, forman parte de su gastronomía.

Y no podían faltar las excelentes bebidas de tejuino, licor de nanche, agua de cebada y el tepache de piña.

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