LOS OTOMÍ | Vestimenta, lengua, ubicación y gastronomía

otomí

Los Otomíes son una comunidad indígena mexicana cuyo nombre, Otomí, es de origen náhuatl y significa “el que camina cargado de flechas”. Los integrantes se autodenominan ñähñu, que significa “los que hablan otomí”.

Son descendientes de las antiguas tribus Chichimecas y se encuentran ubicadas en el centro de México, en Hidalgo, Estado de México, Puebla, Veracruz, Michoacán, Guanajuato y Tlaxcala.

Gran parte de ellos habitan la zona semi desértica del estado de Querétaro, entre los municipios de Tolimán, Cadereyta de Montes, Colón y Ezequiel Montes superficie que, según sus creencias, les fue heredada.

Organización Social

La mayoría de los otomíes aceptan a los gobiernos locales y al gobierno federal como autoridades. Entre ellos, mediante elecciones populares, se asignan cargos para las fiestas del año como el de mayordomo, fiscales, cargueros, topiles, rezanderos y cantores.  El cargo que se asigna debe de ser tomado con respeto y responsabilidad.  El mayordomo se encarga de las relaciones religiosas y civiles.

Principales Aspectos Culturales de Los Otomies

La comunidad Otomí son grandes conservadores del conocimiento, costumbres y tradiciones de sus antepasados, las cuales se transmiten de forma oral de generación en generación. A continuación, se presentan las principales:

Idioma

El otomí es una lengua multidialecta, cuyas variaciones dependen de la región geográfica. De acuerdo con la clasificación lingüística, el otomí pertenece a las lenguas otomianas, las cual a su vez pertenece a la rama otopame de la familia otomangue.

Como su nombre lo expresa, son integrantes de la comunidad quienes hablan la lengua otomí. Es a través del idioma, que hombres y mujeres pueden comprender, explicar y transmitir el conocimiento de los elementos de la naturaleza, el universo y la tierra, presentes en la vida de cada uno de los integrantes de la etnia otomí.

Debido a la cercanía con los infantes, la tarea de prolongar el idioma recae principalmente en las mujeres otomíes, quienes poseen conocimientos y saberes contenidos en sus prácticas económicas, sociales y culturales; sin embargo, esta acción también es fortalecida por los hombres mediante otras interacciones cotidianas como el servicio comunitario.

Economía

Las actividades económicas del pueblo otomí se basan en la agricultura de rubros como el maíz, el frijol, haba, avena y trigo, los cuales utilizan para el consumo local y la comercialización. Además, la cría de ganado bovino, caprino, ovino, cerdos y aves de corral contribuyen al desarrollo económico pero en menor grado.

La artesanía también es fuente de ingresos importante. La elaboración de productos de lana como tapetes, fajas y enredos (chincuetes) y rebozos y con fibra de agave como cestas y bolsos, son populares en los mercados municipales.

Por su parte, el proceso de industrialización de la zona los ha llevado a combinar su tradicional actividad agrícola con la prestación de mano de obra para las fábricas industriales.

Religión

Luego de luchar con los colonizadores y resistirse hasta la muerte, al pueblo otomí no tuvo otra opción que aceptar su cultura y creencias. Así, hoy en día existe una fusión entre el componente histórico Chichimeca, la cultura otomí y el catolicismo impuesto por los españoles.

Festividades Religiosas

Los pueblos otomí chichimecas, conservan viva una tradición centenaria que se expresa en su ritual anual fundamentado en el agua como elemento de vida y supervivencia.

En este calendario destacan dos tipos de rituales: uno de ellos son las peregrinaciones a los cerros: la Peña del Bernal, el Pinal del Zamorano y el Cerro del Frontón, considerados lugares “sagrados”, para hacer oración, pedir por el buen tiempo, las buenas cosechas y recordar a los abuelitos antepasados. Este culto combina la adoración de la cruz católica con Chitata, antiguo dios solar otomí.

El segundo, son las celebraciones comunitarias dentro de la comunidad como la Semana Santa, las fiestas patronales de cada región, la celebración del día de los muertos,  el Día de Todos los Santos, el día de la Virgen de Guadalupe y la fiesta del Divino Salvador.

Una de las principales fiestas que muestra el patrimonio cultural de esta comunidad, es la de San Miguel el 31 de septiembre, al finalizar el invierno, en la cual realizan la mayor de las ofrendas de la comarca, el Chimal, un monumento de 23 metros de altura que significa la abundancia y la vitalidad de la región, el símbolo de pertenencia y la resistencia indígena chichimeca.

Vivienda

La vivienda otomí tradicional está hecha con materiales obtenidos del entorno natural especialmente la piedra caliza para las paredes y pencas de maguey para los techos. Hoy en día aún se pueden observar este tipo de vivienda, aunque la piedra puede ser sustituida por bloques de cemento.

Vestimenta

El vestido tradicional de las mujeres comprende una falda de lana o chicuete, generalmente de color blanco con una franja oscura en la parte inferior; una blusa blanca con motivos florales y animales bordado sobre el cuello y las mangas, Chal, cinturón bordado para sujetar la ropa y accesorios (collares, zarcillos, pulsera y cordones trenzados en el cabello)

Por su parte, el traje tradicional de los hombres es una camisa hecha de manta bordada, con la que suelen participar en las fiestas y danzas, el bordado suele hacerse en los lados del pecho y en los puños de las mangas, pantalón largo, cinturón, huaraches, sarape y sombrero de palma.

Gastronomía

La alimentación de los Otomíes se basa en el maíz y el frijol.

Los platos típicos son las tortillas, tamales, atoles, así como las mazorcas cocidas o asadas. Igualmente, consumen productos vegetales como los nopales, la tuna, habas, las calabazas, garbanzos, y chicharos. Las diversas clases de chile son un punto importante dentro de sus comidas.

El consumo de productos de origen animal como leche y grasas de animales también son comunes, sin embargo, la carne solo se consume en fiestas y en porciones muy reducidas.

Las bebidas tradicionales son el té de hierbas, el jugo de frutas, tanto cultivadas como silvestres y pulque, una bebida fermentada a base de miel de caña de azúcar y maguey.

En la actualidad, existen movimientos sociales como el Consejo de la Nacionalidad Otomí (CONAO) que busca el apoyo a mujeres y hombres y niños, defienden los derechos de los indígenas y buscan la unidad cultural otomí.

Por su defensa a la dignidad humana, la otomí Macedonia Blas Flores, quien es una activista a favor de la vida, del respeto y de la integridad de todo ser humano, fue candidata al Premio Nobel de la Paz 2005.

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