Los Tzeltales | Vestimenta, lengua, ubicación y gastronomía

Tzeltales

Los Tzeltales o “winik atel” que significa “hombres trabajadores”, son un grupo de indígenas descendientes de los mayas que habitan en la región montañosa del estado de Chipas en México y también en las tierras bajas, específicamente al noreste y sureste de la ciudad de San Cristóbal de las Casas.

Entre los municipios con mayor población Tzeltal están: Ocosingo, Chilón, Oxchuc, Tenejapa y San Juan Cancuc.

Principales Aspectos Culturales de Los Tzeltales

Organización Social

Socialmente, los Tzeltales se organizan en pueblos o caseríos, sede de las autoridades políticas y religiosas, principales centros comerciales y con su propio  dialecto, cultura y vestimenta.

Estas comunidades a su vez, se dividen en dos o más barrios que pueden ser dependientes o tener autoridad local e incluso su propio santo patrono.

Las autoridades están formadas por el ayuntamiento constitucional, municipal y los principales, ajustándose al sistema político del estado.

celebracion Tzeltales

La estructura básica es la familia nuclear aunque también es posible encontrar familias extensas de hasta tres generaciones en una misma vivienda. Se maneja mediante el sistema patriarcal en el que el varón mayor es el jefe y quien hereda a las tierras y bienes.

Idioma

Existen aproximadamente 280.000 hablantes del “batzil K’op”, lengua originaria Tzeltaleca cuyo vocablo quiere decir “Palabra verdadera o legítima”.

El tzeltal es una lengua maya  y no posee variaciones dialectales, por lo que sus hablantes, entre comunidades, pueden entenderse fácilmente.

Los ancianos por lo general hablan solo tzeltal, mientras que la mayoría de jóvenes y niños son bilingües, hablan también español.

Economía

La sociedad Tzeltaleca basa su economía en la agricultura como actividad principal. Los jefes de familia poseen una porción de tierra  o parcela en la que cultivan simultáneamente maíz, frijol y calabaza (en ocasiones chile y tomate), utilizando el sistema de cultivo ecológico denominado milpa.  

De igual forma, cultivan otros rubros pero en menor proporción para el sustento familiar como trigo, batata, algodón, chayote, frutas, vegetales y café.

La cría de aves de corral, cerdos, burros y ganado complementan el ecosistema Tzealtal.

La producción artesanal, llevada a cabo por las mujeres, representa un ingreso considerable para las familias tzeltalecas. Elaboran vasijas y esculturas de barro,  telas tejidas en telares de cintura decorados con diseños mayas tradicionales, prendas de vestir tejidas y bordadas.

Hoy en día, la producción de artesanía en ámbar tiene gran prestigio entre la comunidad.

Existen alrededor de 50 cooperativas de artesanos cuya producción se vende en San Cristóbal de las Casas a los turistas y otra parte se exporta a Estados Unidos y Europa.

Creencias Religiosas

Sus creencias religiosas son una mezcla de las enseñanzas prehispánicas con las de la iglesia católica:

Sincretismo. Así, en las comunidades se encuentra el sacerdote católico que preside la eucaristía diaria, las fiestas de los santos patronales, los bautizos y matrimonios; pero también se encuentran el Chaman,  los que practican la brujería, los rezanderos y curanderos (medicina tradicional).

Los Tzeltales creen en el equilibrio de lo natural (hombre-naturaleza) con lo sobrenatural (lo mágico, lo místico), así por ejemplo, la enfermedad puede ser un caso de falta de armonía entre la persona y el mundo o lo sobrenatural, o por brujería, cuando alguien le causa daño a otra persona por medio de un maleficio. Para restaurar esa armonía usan la medicina natural (con plantas) y los rituales.

Costumbres y Festividades

Los Tzeltales

Las comunidades tzeltalecas se aferran a sus creencias y luchan por preservar la memoria e identidad de sus antepasados. Su cosmovisión aún se rige por el calendario maya y realizan los rituales de fertilidad al comienzo y final de cada ciclo de crecimiento para pedir por una buena cosecha y para agradecer a la tierra por sus productos.

Además, han adoptado las costumbres cristianas pero sin desligarlas de sus orígenes, mediante las celebraciones anuales que se organizan en honor a los santos patrones de cada comunidad. Para cada celebración, los tzeltales eligen a un grupo de representantes que serán los encargados de organizar y realizar las tareas o rituales específicos, entre ellos están: los rezadores o “tatik nail”, los alcaldes, mayordomos y alféreces.

Una de las fiestas emblemáticas es el Carnaval de Tenejapa y Oxchuc.

En esta fiesta que dura una semana, se realiza el “baile del toro”; un joven se disfraza de toro, que representa la lucha por la vida entre los hombres, y es perseguido por los pobladores y visitantes mientras lo gritan, burlan e insultan. El último día simulan su ejecución y comen carne (de toro verdadero).

No pueden faltar la música y las danzas en cada festividad. Los hombres con su traje típico (camisa manga larga blanca, ruana larga hasta la rodilla, calzón corto rojo y cotizas de cuero) amenizan las fiestas con instrumentos de cuerda y viento.

Vivienda e infraestructura

La vivienda tzeltal tradicional está construida con paredes de bahareque, techos de palma y pisos de tierra. Por lo general, cuando es una familia nuclear, posee una sola habitación rectangular con puerta y ventana al frente.

La mayoría son caseríos que carecen de buenas vías de comunicación, electricidad y agua potable. Las escuelas y ambulatorios se encuentran en las comunidades más pobladas y ciudades principales del estado.

Vestimenta

El atuendo tradicional del hombre tzeltal es camisa y calzón corto de manta, sombrero de palma adornado con cintas de colores y sandalias de cuero.

vestimenta Tzeltales

Por su parte, la indumentaria de la mujer consta de huipil de manta suelto y largo, tejido por ellas mismas en telar de cintura y bordados multicolores, falda negra ancha de manta gruesa o de lana y faja de lana. Su cabello largo es peinado con dos trenzas amarradas con cintas de colores.

Gastronomía

Los platos típicos de la población tzeltal están elaborados con maíz. Preparan gran variedad de platillos como las tortillas, tamales y galletas. Todos los días, las mujeres desgranan y muelen el grano para preparar los alimentos.

El frijol y el chile tampoco faltan en la dieta vegetariana de los pueblos indígenas, junto a algunas frutas, verduras y vegetales cultivados en sus conucos, huertos o que crecen de forma silvestre en el campo. Las bebidas típicas son el atole agrio, el chilim y el chilá (piña y melao). Para endulzar los alimentos utilizan la miel de caña de azúcar o melao.

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