Pumé – Yaruros: Ubicación, lengua, vestimenta, gastronomía y tradiciones

Pueblo pume

Pueblo Pumé o Yaruros

Los Yaruros son un pueblo indígena originario de Venezuela; que se encuentra ubicado hacia el sur del estado Apure, en los Municipios Pedro Camejo y Achaguas, específicamente  en los alrededores de los ríos Capanaparo y Sinaruco, hoy Parque Nacional Santos Luzardo.

Los indígenas se autodenominan Pumé, que en su lengua quiere decir “persona” o “ser humano”. Es por las personas ajenas a la tribu que son llamados Yaruros, siendo este el nombre que le dieron los exploradores. Se pueden identificar dos grupos, lo que tienen sus asentamientos en  las riberas de los ríos llamados Río Pumé, y los que residen en los llanos denominados capurachanos

La geografía del territorio que habitan son llanuras, clima caluroso y seco entre los meses de octubre a marzo y lluvioso de mayo a septiembre. Los suelos son arenoso-arcillosos y la vegetación está formada por pastos de sabana, bosque de galería, dunas, y morichales.

Organización Social

La sociedad Pumé se organiza en pequeñas comunidades formadas por unos 50 individuos cada una, distanciadas una de la otra por trayectos considerables. Las casas son habitadas por una familia nuclear o, pocas veces, por una familia extensa formada por la pareja mayor; sus hijos e hijas solteras y sus hijas casadas con sus respectivos esposos e hijos.

El matrimonio se da a temprana edad, generalmente cuando la jovencita cumple 15 años y con el joven de su elección. No hay ceremonia formal, simplemente se comienza la convivencia entre ambos, son fieles y hay muy pocos divorcios por esa razón. Es una sociedad monógama, aunque a los caciques y chamanes pueden tener más de una esposa.

En cada grupo hay un cacique o capitán, que se encarga de mantener el orden en la comunidad, goza de respeto y prestigio entre su grupo pero no tiene la autoridad para imponer sus ideas, más bien sus decisiones son resultado del consenso del grupo.

Aspectos Culturales más resaltantes de los Yaruros

ubicacion del pueblo pume

Los Yaruros han logrado mantener muchas de sus tradiciones y costumbres ancestrales mediante la transmisión oral de su cultura a los niños, desde que nacen hasta la edad escolar, en la que se le inculca el idioma y  conocimientos de la cultura occidental.

Idioma

El gentilicio Pumé habla la lengua originaria pumé o yaruro, un idioma que no tiene parecidos con otras lenguas nativas, por lo que se le considera una lengua aislada y de tradición oral.

Actualmente, los jóvenes hablan también el español, que es enseñado en las escuelas gubernamentales. Las mujeres adultas se resisten a dejar de hablar su lengua, por tanto en casa, sólo hablan pumé.

Economía 

Los indígenas Pumé viven de la agricultura, la caza, la pesca y la recolección de frutos silvestres. Cultivan maíz, plátano, yuca, caraota, calabaza, caña de azúcar y otros rubros en conucos que preparan en la parte fértil de los bosques de galería de los ríos y caños y en huertas que hacen en las vegas de los ríos.

Cazan, con arcos y flechas, aves, lapas, cochinos de monte, armadillos, lagartos, conejos, carpincho, venados y caimanes. También pescan con implementos artesanales como las trampas, anzuelo, arpones y veneno de plantas como el barbasco. Las mujeres recolectan tubérculos silvestres, mangos y otras frutas y capturan tortugas en pequeñas cantidades. Por otra parte, crían aves de corral y cerdos en sus patios para complementar la alimentación y obtener huevos y manteca.

La artesanía Pumé es muy conocida y apreciada en el estado Apure, entre ellas, los sombreros de bora, mapires, cestas, esteras y chinchorros de fibras de palmas de moriche y de macanilla y las vasijas de barro cocido a fuego  como las tinajas y budares. Con el comercio de sus trabajos artesanales, obtienen ingresos monetarios para acceder a otros bienes y servicios que les ofrece el mercado occidental como son el vestido, artículos del hogar y para el trabajo en el campo

Cosmogonía 

El pueblo Pumé tiene una fuerte conexión religiosa con el agua y la naturaleza. La principal figura médico-religiosa de la tribu es el Chamán, que puede ser un hombre o una mujer que se haya recuperado de una prolongada enfermedad. Según la creencia pumé, cuando se padece una enfermedad, el espíritu abandona el cuerpo, por ello, el chamán es el único que conoce el camino y puede ir a buscarlo y sanar al cuerpo.

Para curar las enfermedades, el Chaman junto con la comunidad cantan y bailan a través de uno de sus rituales principales: El tönhé, una ceremonia religiosa que fue trasmitida por los espíritus para invocar a sus dioses en busca de sanación y protección contra las enfermedades, y para reforzar la solidaridad y cohesión grupal.

El tönhé  dura toda la noche, en ella los participantes danzan alrededor de un poste muy alto cuyo extremo superior se conecta con los espíritus, al ritmo de una maraca milagrosa que es agitada por el chamán. Al amanecer, la comunidad juega al botuto, que consiste en lanzar al aire y sin dejar caer, una bola hecha con fibra de hojas de maíz con una cola por la que agarran y lanzan. 

En este ritual, tanto hombres como mujeres entonan cánticos y bailan enérgicamente, siendo dirigidos por un líder masculino que canta la mayor parte y los demás hacen los coros. No se consume comida durante los bailes, pero hombres, mujeres y niños fuman cantidades prodigiosas de tabaco y algunas veces mastican un segundo alucinógeno.

Por otra parte, los Pumé utilizan medicamentos a base de plantas para tratar una variedad de enfermedades y traumas menores. Elaboran cremas para curar heridas e irritaciones de la piel, bebedizos para el dolor, la mordedura de serpiente y otras enfermedades. 

Tradiciones y Costumbres

arte tradicional de los yaruros

Es tradición realizar el ritual de iniciación para la mujer en la primera menstruación, con la cual, ya está apta para casarse, sin embargo, también puede provocar con su mirada enfermedades y debilitamiento. Para evitar esto, la señorita es aislada por diez días, evitando todo tipo de actividad social y cubriéndole el rostro.

Para el embarazo y el parto, la mujer deja de consumir carne y a dieta es muy estricta. El parto es realizado en una choza fuera de la comunidad, con la ayuda de una mujer con experiencia, la partera o parturienta, su esposo y su madre. Luego del parto, regresa al caserío y permanece por diez días sin realizar ninguna actividad y sigue por 20 días más refugiada en su casa sin contacto con los implementos del hogar. Al final deben quemar todo lo que usó en este periodo de reclusión y vuelve a la vida normal.

Cuando alguien muere, lo entierran cerca de sus casas con la mayoría de sus bienes. Antiguamente, su casa era deshabitada y quemada. Pero hoy en día esta costumbre casi no se practica.

Vivienda 

Los pumé desde la época ancestral han sido tribus nómadas que se desplazan, por épocas, en búsqueda de alimentos; por tanto sus viviendas eran provisionales construidas con madera y techos de palma. Hoy sin embargo, se han vuelto más sedentarios y construyen casas rectangulares, con paredes de bahareque y  techos de palmas o zinc. El fogón se encuentra en el centro y alrededor se guindan los chinchorros, bolsos, cestas, abanicos y artesanías que elaboran las mujeres.

Alimentación 

La dieta de la familia yarura se fndamenta en los productos que obtiene de la agricultura, la cría de animales domésticos, la caza y la pesca.  Entre los platos típico de la etnia se encuentran el guisado de chigüire, galápago, babo, caribe, guabina y coporo, el pisillo de chigüire, el pastel de morrocoy y la carne asada en vara con casabe o yuca sancochada y frita.

Para complementa su alimentación, las mujeres recolectan frutos, granos, raíces, miel y resinas. Con las frutas de la palma de moriche, macanilla y el árbol de Chiga, extraen harina y hacen bebidas.

Una práctica poco común de la población Pumé es comer la tierra de barrancos y ríos para extraer la sal que contiene, además, cocinan el barro y forman bolitas para dar a los niños con los alimentos. 

Vestimenta

 El traje ancestral del indio Pumé es el guayuco. Por las condiciones climáticas de la región, no tenían necesidad de utilizar mucho atuendo, por lo que se limitaban a cubrir sus partes bajas solamente., hoy solo han persistido algunos elementos tradicionales de la vestimenta de las mujeres y algunos hombres mayores recientemente han evitado los pantalones a favor de los taparrabos. Con la cultura occidental abrazando la suya, el indígena contemporáneo utiliza  la vestimenta de estilo occidental

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *