Los Guató son un pueblo indígena del Pantanal de Mato Grosso do Sul, hablantes de una lengua aislada sin parentesco genético establecido. Conocidos como «los canoeiros del Pantanal», su cultura material gira en torno a canoas de palo cavado y a viviendas lacustres estacionales del río Paraguai.
Su población ronda las 470 personas según el Censo IBGE 2022, con la TI Guató (Insua) homologada en 2018. Declarados extintos en los años 1950, se reorganizaron en los 1970 con apoyo del Museu Goeldi y de Marechal Rondon Filho, y hoy reivindican su distintividad pantanera.
Guató
Índice
En las llanuras inundables del Pantanal de Mato Grosso do Sul, en torno a la Ilha Insua del río Paraguai, habitan los Guató (autodenominación: Guató), pueblo indígena de tradición lacustre cuya presencia en la región está documentada desde las crónicas españolas y portuguesas del siglo XVI. Su lengua, el guató, es una lengua aislada sin parentesco genético establecido con otras familias amazónicas o sudamericanas, lo que la convierte en una de las grandes incógnitas lingüísticas del continente. Tras décadas en las que fueron oficialmente declarados extintos, los Guató lograron reorganizarse desde los años 1970 y reivindicar la demarcación de su territorio insular, finalmente homologado en 2018.
Datos esenciales
| Nombre | Guató |
|---|---|
| Autodenominación | Guató |
| Región | Pantanal de Mato Grosso do Sul, Ilha Insua, río Paraguai |
| País | Brasil (Mato Grosso do Sul) |
| Familia lingüística | Lengua aislada |
| Lengua | Guató (ISO 639-3: gta) |
| Población estimada | ~470 personas (Censo IBGE 2022) |
| Economía | Pesca, caza de jacaré y capivara, recolección, canoas de palo cavado |
| Claves culturales | «Canoeiros del Pantanal», vivienda lacustre estacional, lengua aislada |
| Estado | TI Guató (Insua) homologada en 2018 (~10.900 ha) |
| Lectura estimada | 14 minutos |
Ubicación y territorio
Los Guató habitan la Terra Indígena Guató, también conocida como TI Insua, homologada por decreto presidencial en 2018 con una superficie aproximada de 10.900 hectáreas en la Ilha Insua, una gran isla fluvial del río Paraguai dentro del municipio de Corumbá (Mato Grosso do Sul), en el corazón del Pantanal. La ecorregión combina llanuras inundables estacionales, lagunas internas (baías), bosques de galería y campos de cerrado pantanoso. Existen además núcleos Guató en la periferia urbana de Corumbá y en la frontera con Bolivia. La ficha del Instituto Socioambiental documenta el largo litigio judicial que precedió a la homologación, marcado por la disputa con la Marinha brasileña por el control del Forte Coimbra y por la presión de haciendas pantaneras.
Historia
Antes del contacto
Los Guató ocupaban históricamente las llanuras inundables del Pantanal a lo largo del río Paraguai y de sus afluentes Cuiabá, São Lourenço y Taquari, con asentamientos especialmente densos en torno a la Ilha Insua y a los lagos pantaneros. Las crónicas de Cabeza de Vaca y de los expedicionarios españoles del siglo XVI describen ya a los Guató como hábiles navegantes que se desplazaban en canoas de palo cavado por toda la red hidrográfica del Pantanal. Como documenta Pedro Ignácio Schmitz (1991) en Os índios canoeiros do Pantanal (UNISINOS), la cultura material Guató se estructuraba en torno a la canoa, a la vivienda lacustre estacional sobre plataformas (aterros) elevadas y a una economía adaptada a los ciclos de inundación: pesca prolongada en aguas altas, caza de jacaré y de capivara en orillas y recolección de frutos pantaneros.
Contacto colonial y siglo XX
El contacto colonial con los Guató fue sostenido desde el siglo XVI a través de la red española del río Paraguai, y posteriormente con las bandeiras portuguesas de los siglos XVII y XVIII. En el siglo XIX, la Guerra del Paraguay (1864-1870) y la consolidación del Forte Coimbra en el Pantanal afectaron severamente al pueblo. Durante la primera mitad del siglo XX, la presión de las haciendas ganaderas pantaneras y la expansión de la Marinha en el corredor fluvial provocaron el desplazamiento sistemático de las familias Guató de la Ilha Insua y otros aterros. En la década de 1950, el pueblo fue oficialmente declarado extinto por la administración indigenista brasileña: las familias dispersas en Corumbá, Cáceres y otras periferias urbanas habían perdido visibilidad pública.
Situación contemporánea
La reorganización Guató comenzó en los años 1970 cuando antropólogos del Museu Paraense Emílio Goeldi —en colaboración con Marechal Rondon Filho— localizaron familias dispersas en Corumbá que conservaban memoria de la lengua y de las prácticas pantaneras. La FUNAI inició entonces un proceso de reagrupación parcial y de identificación étnica que culminaría en la creación de la primera reserva en los años 1980 y, tras décadas de litigio, en la homologación de la TI Insua en 2018. Como documentan Pedro Ignácio Schmitz (1991) y Maxwell Palhares en sus trabajos lingüísticos y etnográficos, los Guató contemporáneos combinan la reivindicación de la cultura pantanera tradicional con una población urbana mayoritaria en Corumbá. El Censo IBGE 2022 registra unas 470 personas autoidentificadas como Guató, cifra muy superior a la documentada en los años 1970 y testimonio del proceso de ressurgência identitaria.
Organización social y política
La sociedad Guató tradicional se estructuraba en familias extensas dispersas a lo largo del Pantanal, sin autoridad centralizada permanente. Las decisiones se tomaban en torno a hombres y mujeres mayores con prestigio basado en conocimiento del territorio, habilidad en la navegación y en la pesca, y memoria oral. Hoy la representación política se canaliza a través de la Associação da Comunidade Indígena Guató y de la articulación con la APIB (Articulação dos Povos Indígenas do Brasil) y la coordinación regional FUNAI de Campo Grande. La TI Insua se administra colectivamente con liderazgo rotativo entre los núcleos familiares principales. La diáspora urbana en Corumbá mantiene vínculos políticos y rituales con el territorio insular.
Lengua
La lengua guató (ISO 639-3: gta) es una lengua aislada: pese a propuestas tentativas de vinculación con la familia Macro-Jê o con grupos Guaicurú, ningún parentesco ha sido establecido sistemáticamente por la lingüística histórica. Cuenta con aproximadamente 5 hablantes ancianos según los informes de Maxwell Palhares y los registros lingüísticos del Museu Goeldi, lo que la sitúa en categoría en peligro crítico según la clasificación UNESCO. Schmitz (1991) y Palhares han producido un corpus considerable: vocabularios comparativos, descripciones fonológicas y gramaticales, y materiales para una posible revitalización en la TI Insua. La transmisión intergeneracional está prácticamente interrumpida desde mediados del siglo XX, cuando el desplazamiento urbano forzoso a Corumbá truncó la cadena familiar de aprendizaje.
Diccionario guató–español
El siguiente vocabulario reúne términos guató documentados por Schmitz (1991), Palhares y los archivos del Museu Goeldi.
| Guató | Español |
|---|---|
| guató | Autónimo del pueblo |
| magɨva | Persona, gente |
| chefa | Hombre |
| magɨre | Mujer |
| kanua | Canoa de palo cavado |
| maguɨre | Casa |
| be | Agua, río |
| tɨhe | Fuego |
| guato | Sol, día |
| jaiʔa | Luna |
| vahe | Pez |
| juku | Jacaré (caimán) |
| kapɨva | Capivara |
| maraka | Maraca, sonajero ritual |
| nuvi | Mandioca |
| tagɨ | Maíz |
| vasɨ | Arco |
| tora | Flecha |
| itu | Selva, bosque |
Economía
La economía Guató es la economía pantanera por excelencia: pesca prolongada con anzuelo, red y arpón en los ciclos de aguas altas y bajas; caza de jacaré (caimán pantanero), capivara, anta y mutum; recolección de huevos de jacaré, miel silvestre y frutos pantaneros (acuri, bocaiúva, pequi). La canoa de palo cavado —labrada de un solo tronco con técnica documentada por Schmitz— es el medio de transporte central y un marcador de identidad étnica. La horticultura tradicional se limitaba a pequeñas roças en aterros sobreelevados con mandioca, maíz, calabaza y batata. Hoy la economía Guató combina actividades tradicionales en la Ilha Insua con trabajo asalariado urbano en Corumbá, pequeño comercio y transferencias sociales del Estado brasileño.
Vestimenta
La vestimenta tradicional Guató era ligera y adaptada al clima pantanero: hombres y mujeres llevaban taparrabos cortos de algodón hilado, brazaletes y collares de semillas, conchas fluviales y dientes de jacaré, y pintura corporal con urucum y jenipapo en motivos geométricos. Hoy la vestimenta cotidiana es industrial, con elementos rituales tradicionales reapareciendo en celebraciones colectivas y en la representación política externa.

Como ha documentado Schmitz (1991), la indumentaria ritual Guató incluía tocados de plumas de tucán y arara, collares de dientes de jacaré como marcadores de prestigio cazador y maracas pintadas. La pintura facial geométrica acompañaba las celebraciones y los rituales del ciclo vital. Los procesos de revitalización cultural impulsados por la asociación comunitaria desde la homologación de la TI Insua en 2018 han recuperado parcialmente estos elementos a través del trabajo intergeneracional con los ancianos. La fotografía etnográfica de los años 1970 y 1980 conservada en el archivo del Museu Goeldi y de la FUNAI registra parte del repertorio decorativo tradicional.
Vivienda
La vivienda Guató tradicional es la casa lacustre estacional sobre aterros, plataformas elevadas de tierra acumulada que protegen del ciclo anual de inundaciones del Pantanal. Estas construcciones, identificadas arqueológicamente en numerosos puntos de la Ilha Insua, son rectangulares con paredes de varas y techo de paja de buriti o de açuri. Como documenta Schmitz (1991), los aterros funcionan también como huertos elevados donde crecen mandioca, frutales y plantas medicinales. Hoy las casas Guató en la TI Insua combinan construcción tradicional con materiales industriales (chapa metálica, ladrillo en algunos casos), mientras que las familias urbanas en Corumbá ocupan vivienda popular convencional. La canoa de palo cavado sigue siendo el medio de transporte cotidiano dentro de la TI.
Alimentación
La base alimentaria Guató se articula en torno a los productos del Pantanal: pescado en abundancia (pacu, dorado, piranha, traíra, surubí), carne de jacaré, capivara, anta y mutum, huevos de jacaré como alimento estacional y frutos pantaneros como acuri, bocaiúva, pequi y manguito. La mandioca, el maíz y la calabaza completan la base hortícola. Las técnicas de conservación incluyen el moqueado de pescado y carne en parrillas y el secado al sol. Como documenta Schmitz (1991), los Guató desarrollaron una sofisticada técnica de pesca con timbó, redes y arpón adaptada a los distintos hábitats pantaneros (lagos, baías, canales, várzea). Las celebraciones colectivas articulan grandes preparaciones de pescado moqueado distribuido según parentesco.
Religión y cosmovisión
La cosmovisión Guató, parcialmente documentada por Schmitz y por trabajos posteriores de Suzanne Oakdale (UNM) sobre pueblos vecinos, articula un universo pantanero poblado por espíritus de animales acuáticos —jacaré, sucuri, dorado—, antepasados navegantes y seres del cielo y del agua. El chamanismo se ejerce con tabaco, plantas medicinales y cantos rituales en torno al fuego. Los relatos cosmogónicos hablan de un origen vinculado al Pantanal mismo: los Guató habrían sido el primer pueblo creado entre las aguas y los aterros. La intervención misional histórica produjo un sincretismo limitado con el catolicismo popular pantanero, que coexiste con la cosmología tradicional y con las celebraciones del calendario regional. La revitalización cultural posterior a 2018 ha estimulado la recuperación de relatos y de prácticas rituales con apoyo del CIMI y de equipos universitarios.
Celebraciones y rituales
El ciclo ceremonial Guató se articula históricamente en torno a los rituales del agua y de la pesca: ceremonias de inicio de la temporada pesquera, fiestas de la cosecha de mandioca y de los frutos pantaneros, y rituales del ciclo vital. La Festa do Sereno, documentada para los pueblos pantaneros por etnografías regionales, combina elementos tradicionales con sincretismos católicos populares en honor a santos pantaneros. La pintura corporal con urucum y jenipapo, el sonido de las maracas y los cantos antifonales acompañan las celebraciones colectivas. Tras la homologación de la TI Insua en 2018, la asociación comunitaria ha recuperado calendarios ceremoniales con asambleas anuales que reúnen a las familias dispersas entre la isla y Corumbá. Los rituales del ciclo vital —nacimiento, matrimonio y muerte— se articulan con dietas alimentarias específicas y con el acompañamiento de los ancianos.
Arte y artesanía
El arte Guató se expresa principalmente en la construcción de canoas de palo cavado, técnica artesanal central que ha perdurado y que constituye marca distintiva del pueblo en el Pantanal. La cestería trenzada con fibras de buriti y açuri produce esteras, cestos y tamices. La plumaria con plumas de tucán, arara y mutum, los collares de dientes de jacaré y de semillas pantaneras y los arcos y flechas decorados completan el repertorio. La pintura corporal en motivos geométricos finos sigue practicándose en celebraciones. Los instrumentos musicales incluyen flautas de bambú y maracas. La cerámica utilitaria tradicional fue desplazada en gran parte por utensilios industriales, pero ha sido objeto de procesos de revitalización en proyectos comunitarios apoyados por SESC Pantanal y por equipos universitarios de la UFMS.
Pueblos cercanos o relacionados
Los Guató comparten la región pantanera con varios pueblos vecinos:
- Terena — pueblo Aruák del Mato Grosso do Sul, vecinos pantaneros con larga interacción comercial e histórica con los Guató.
- Bororo — pueblo Macro-Jê del Mato Grosso, también afectado por la expansión de las haciendas pantaneras del siglo XIX y XX.
- Chiquitano de Brasil — pueblo transfronterizo de la frontera MT/Bolivia, vecinos del Pantanal en su sector noroeste.
- Nambikwara — pueblo de la chapada dos Parecis y del Vale do Guaporé, dentro del mismo eje regional Mato Grosso/Rondônia.
Reflexión final
Los Guató ilustran de manera ejemplar los procesos de ressurgência identitaria que han caracterizado al indigenismo brasileño desde los años 1970: declarados extintos a mediados del siglo XX y reorganizados a partir de la diáspora urbana en Corumbá, han logrado la homologación de su territorio insular en 2018 y la recuperación parcial de su lengua y de sus prácticas pantaneras. Su lengua aislada, el guató, es uno de los grandes patrimonios lingüísticos del continente y exige acciones urgentes de documentación y revitalización. La continuidad institucional de FUNAI, MPF, ISA y de los equipos universitarios será decisiva para el futuro de este pueblo pantanero. Más sobre los pueblos del país en Pueblos indígenas de Brasil.
Preguntas frecuentes
¿Dónde viven los Guató?
Los Guató habitan la Terra Indígena Guató (TI Insua), homologada en 2018 con aproximadamente 10.900 hectáreas en la Ilha Insua, una gran isla fluvial del río Paraguai dentro del municipio de Corumbá (Mato Grosso do Sul), en el corazón del Pantanal. La ecorregión combina llanuras inundables estacionales, lagunas internas, bosques de galería y campos de cerrado pantanoso. Existen también núcleos Guató en la periferia urbana de Corumbá y conexiones históricas con la frontera con Bolivia.
¿Cuántos Guató hay actualmente?
Según el Censo IBGE 2022, la población Guató ronda las 470 personas, distribuidas entre la TI Insua y la diáspora urbana en Corumbá. La cifra refleja un proceso sostenido de ressurgência identitaria iniciado en los años 1970 tras décadas en las que el pueblo había sido oficialmente declarado extinto. La tendencia es de crecimiento moderado, vinculada a la homologación territorial de 2018 y al fortalecimiento de la asociación comunitaria.
¿Qué lengua hablan los Guató?
Los Guató hablan guató (ISO 639-3: gta), una lengua aislada sin parentesco genético establecido con otras familias amazónicas o sudamericanas. Cuenta con aproximadamente 5 hablantes ancianos según los informes de Maxwell Palhares y del Museu Paraense Emílio Goeldi, lo que la sitúa en categoría en peligro crítico según la UNESCO. La transmisión intergeneracional fue interrumpida en gran parte por el desplazamiento urbano forzoso del siglo XX.
¿Cuál es la cultura del pueblo Guató?
La cultura Guató se articula en torno a tres rasgos pantaneros distintivos: la construcción y uso de canoas de palo cavado labradas de un solo tronco, técnica documentada por Pedro Ignácio Schmitz (1991) en Os índios canoeiros do Pantanal; la vivienda lacustre estacional sobre aterros elevados que protegen del ciclo anual de inundaciones; y una economía adaptada al Pantanal basada en pesca prolongada, caza de jacaré y capivara y recolección de frutos pantaneros como acuri y bocaiúva.
¿Por qué los Guató fueron declarados extintos?
En los años 1950, la administración indigenista brasileña declaró formalmente extintos a los Guató tras décadas de desplazamiento sistemático de la Ilha Insua y de otros aterros pantaneros, provocado por la expansión de la Marinha brasileña en el corredor del río Paraguai (Forte Coimbra) y por la presión de las haciendas ganaderas. Las familias dispersas en Corumbá habían perdido visibilidad pública. La reorganización iniciada en los años 1970 con apoyo del Museu Goeldi y de Marechal Rondon Filho permitió revertir esa declaración.
Referencias
- Schmitz, Pedro Ignácio (1991). Os índios canoeiros do Pantanal. UNISINOS, São Leopoldo.
- Palhares, Maxwell. Trabajos lingüísticos sobre el guató, archivo del Museu Paraense Emílio Goeldi.
- Oakdale, Suzanne (UNM). Etnografía comparada de pueblos pantaneros.
- Instituto Socioambiental. Ficha Guató. pib.socioambiental.org
- FUNAI. Coordenação Regional Campo Grande. gov.br/funai
- IBGE (2022). Censo Demográfico — Indígenas. ibge.gov.br
