Xokleng (Laklãnõ) | Ubicación, Lengua, Vestimenta, Cultura y Alimentación

Xokleng / Laklãnõ

Los Xokleng (autodenominación: Laklãnõ, «los nuestros» o «gente del sol») son un pueblo indígena de la familia lingüística Macro-Jê, rama Jê meridional, asentado en el alto valle del río Itajaí, norte del estado de Santa Catarina, en la franja de Mata Atlántica que separa el litoral del altiplano de los pinares de araucaria. Según el Censo IBGE 2022, la población Xokleng/Laklãnõ asciende a 2.282 personas, concentradas mayoritariamente en la Tierra Indígena Ibirama-Laklãnõ, demarcada con cerca de 37.108 hectáreas. Junto a sus parientes Kaingang, los Xokleng son uno de los dos grandes pueblos Jê del sur de Brasil. Su historia reciente concentra dos episodios decisivos para la jurisprudencia indígena nacional: la masacre dictada por el estado de Santa Catarina (1904), ejecutada por bugreiros profesionales, y la disputa territorial cuyo recurso extraordinário 1.017.365 dio origen a la Tese 1.031 del Supremo Tribunal Federal sobre el Marco Temporal (2023).

Datos esenciales

Nombre del pueblo Xokleng / Laklãnõ
Autodenominación Laklãnõ («los nuestros», «gente del sol»)
Región Alto valle del Itajaí (Santa Catarina)
Países Brasil
Familia lingüística Macro-Jê (Jê meridional)
Lengua Laklãnõ-Xokleng (xok), vital en la TI
Población estimada 2.282 personas (Censo IBGE 2022)
Economía Agricultura, recolección de pino araucaria, artesanía, asalariado
Claves culturales Kuyãgh prug (ritual de perforación labial), mitades clánicas, lengua viva
Estado TI Ibirama-Laklãnõ homologada (1996); ampliación judicializada
Lectura estimada 13 minutos

Ubicación y territorio

El núcleo territorial Xokleng/Laklãnõ se concentra en la TI Ibirama-Laklãnõ, situada en los municipios de José Boiteux, Vitor Meireles, Itaiópolis y Doutor Pedrinho, en el alto valle del río Itajaí del Norte, en plena franja de Mata Atlántica subtropical de Santa Catarina. La superficie demarcada y homologada por el Decreto Presidencial de 11 de octubre de 1996 alcanza, según los registros del Instituto Socioambiental, cerca de 37.108 hectáreas, aunque la disputa por la ampliación a las 37.018 ha originalmente identificadas por la FUNAI sigue en litigio. La represa Norte (UHE Norte), construida entre 1976 y 1992 sobre el río Hercílio para controlar inundaciones del bajo Itajaí, sumergió parte de los mejores suelos de la TI y forzó el reasentamiento de varias aldeas. El bioma combina bosque ombrófilo mixto con araucarias, bosque ombrófilo denso submontano y campos asociados, hábitat ancestral del cazador-recolector Jê meridional. Las principales aldeas son Bugio, Palmeirinha, Figueira, Pavão, Coqueiro y Sede, distribuidas a ambas márgenes del río.

Historia

Antes del contacto

Los antepasados Jê meridionales llegaron al sur de Brasil hace al menos dos milenios desde el centro continental, ocupando los pinares de araucaria del altiplano y los bosques de la Mata Atlántica de Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul. La arqueología asocia a los proto-Xokleng con las casas semisubterráneas y los túmulos de tierra característicos de la tradición Taquara/Itararé, registrada en yacimientos como los de Urubici y los pinares de Lages. Como documenta Sílvio Coelho dos Santos en Os Índios Xokleng: memória visual (1997) y antes en Índios e brancos no sul do Brasil (1973), los Xokleng practicaban una economía cazadora-recolectora-horticultora basada en la caza de tapires, ciervos y pecaríes, la recolección estacional del piñón de la araucaria (fág) —fundamental en su calendario— y el cultivo modesto de maíz, calabaza y zapallo. La organización en mitades clánicas (Wãñẽky y Klẽ) y el sistema de nominación ritualizada los emparentaban estrechamente con los Kaingang, su pueblo hermano. La etnografía clásica de Greg Urban (1985, 1996) y los trabajos de Carlos Fausto sobre los Jê meridionales reconstruyen una sociedad organizada en bandas móviles dentro de un territorio extenso entre los ríos Itajaí, Iguaçu y Uruguay.

Contacto colonial y siglo XX

El contacto sostenido con el frente colonial luso-brasileño llegó tardíamente. Hasta finales del siglo XIX, los Xokleng resistieron en los recovecos de la Mata Atlántica catarinense la presión de los colonos alemanes e italianos asentados en los valles del Itajaí, del Hercílio y del Itapocu. El conflicto se intensificó con la inmigración europea masiva impulsada por el Imperio y la Primera República: las colonias de Blumenau (1850), Brusque (1860) y Joinville chocaron frontalmente con el territorio de caza Xokleng. La respuesta del estado de Santa Catarina fue una de las páginas más oscuras del genocidio republicano brasileño: en 1904, el gobierno estadual contrató formalmente a «bugreiros» profesionales —cazadores de indígenas— para «limpiar» el norte del estado y abrir paso a la colonización. El más célebre, Martinho Marcelino de Jesus, lideró expediciones documentadas que asesinaron a centenares de Xokleng. La masacre se prolongó hasta 1914, cuando el ingeniero Eduardo de Lima e Silva Hoerhann, agente del recién creado Servicio de Protección al Indio (SPI), logró el contacto pacífico con un grupo Xokleng en el Plate, cerca del actual José Boiteux. La «pacificación» no detuvo el desastre: las epidemias de gripe y sarampión aniquilaron al 80% de los sobrevivientes en pocos años, y el confinamiento en el puesto del SPI en Duque de Caxias destruyó la economía cazadora-recolectora.

Situación contemporánea

La autodesignación Laklãnõ, recuperada con fuerza desde los años 90 para reemplazar el exónimo «Xokleng», expresa un proceso de reorganización étnica que pasó por la titulación territorial (1996), la creación de escuelas indígenas bilingües y la articulación con el movimiento indígena nacional. La devastación de la represa Norte, inaugurada en 1992, inundó tierras de cultivo, sitios arqueológicos y áreas de recolección de piñón, y desencadenó un litigio compensatorio aún irresuelto. Pero la disputa decisiva ha sido la ampliación territorial: el recurso extraordinário 1.017.365, originado en una acción reivindicatoria contra la FUNAI y la propia comunidad Laklãnõ, llegó al Supremo Tribunal Federal y desembocó en septiembre de 2023 en la Tese 1.031, que rechazó la doctrina del Marco Temporal y reafirmó el carácter originario del derecho territorial indígena consagrado en el artículo 231 de la Constitución Federal de 1988. El fallo, contestado por la Lei 14.701/2023, mantiene a los Laklãnõ en el centro del debate jurídico nacional. La cacique Brasílio Priprá y el liderazgo intergeneracional de la comunidad han sostenido la resistencia.

Organización social y política

La sociedad Xokleng/Laklãnõ se estructuraba tradicionalmente en torno a un sistema dual de mitades clánicas patrilineales exogámicas, denominadas Wãñẽky y Klẽ en la lengua, que regulaban el matrimonio preferencial entre sus miembros y articulaban la división ceremonial. Esta estructura, paralela a la de los Kaingang (con sus mitades Kamé y Kanhru), refleja un patrón Jê meridional ancestral descrito por Greg Urban en The Semiotics of Two Speech Styles in Shokleng (1985). Cada mitad portaba marcas corporales y nominales distintivas, y participaba en roles complementarios en los rituales funerarios y en la Kuyãgh prug (perforación labial ritual). La crisis demográfica del siglo XX, el confinamiento y la mezcla con miembros de otras aldeas debilitaron las mitades, que se mantienen sin embargo como referente identitario. La organización política contemporánea combina la cacicia rotativa entre las aldeas con asambleas comunitarias, la representación ante la FUNAI y la articulación con la APIB (Articulação dos Povos Indígenas do Brasil) y la ARPINSUL (Articulação dos Povos Indígenas da Região Sul). Los profesores indígenas formados en la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC) constituyen una intelectualidad propia que produce diccionarios, materiales escolares y propuestas de política pública.

Lengua

El laklãnõ-xokleng es una lengua de la familia Macro-Jê, rama Jê meridional, codificada como xok en el estándar ISO 639-3. Glottolog la sitúa junto al kaingang dentro del subgrupo Jê del Sur, con quien comparte buena parte del léxico básico y de la morfología, aunque la inteligibilidad mutua es limitada. Cuenta con cerca de 1.700 hablantes activos según los datos del Instituto Socioambiental y de los censos comunitarios, con vitalidad sostenida y transmisión intergeneracional robusta dentro de la TI Ibirama-Laklãnõ. La gran mayoría de niñas y niños crecen bilingües en xokleng y portugués, lo que sitúa al laklãnõ como una de las pocas lenguas Jê meridionales con vitalidad demográfica plena. Los lingüistas Wilmar D’Angelis, Maria Luísa Bonelli y Ursula Wiesemann han descrito su sistema fonológico, caracterizado por nasalización contrastiva, oclusivas glotales y un sistema vocálico de siete vocales orales y siete nasales. La escritura se basa en el alfabeto latino con grafemas adicionales para las nasales y para la oclusiva glotal. El diccionario laklãnõ-portugués elaborado por la propia comunidad, en colaboración con la UFSC, es referencia obligada para la educación bilingüe.

Diccionario laklãnõ–español

Palabra laklãnõ Significado
Laklãnõ Los nuestros, gente del sol
jánkó Agua
plũn Sol
kãñ Luna
nãg Tierra
fág Piñón de araucaria
klẽ Mitad clánica
wãñẽky Mitad clánica complementaria
kuyãgh Tapón labial ritual
Padre
Madre
Maíz
kuvẽ Mandioca
kupli Casa
vãjẽky Pino araucaria
kunhgãg Cazador
jagloglén Tapir
vĩg Canto ritual

Economía

La economía Xokleng/Laklãnõ contemporánea combina agricultura familiar, recolección estacional, asalariado externo y producción artesanal. La recolección del piñón de araucaria (fág) entre abril y agosto sigue siendo un eje del calendario alimentario y de la sociabilidad familiar, complementado con miel, frutos del bosque y caza menor. Los huertos familiares producen maíz, frijol, mandioca, batata, sandía y zapallo, principalmente para autoconsumo. Una parte significativa de las familias trabaja temporalmente en plantaciones de pino y eucalipto del entorno, en la industria textil de Blumenau y Indaial o en empleos públicos vinculados a la salud y a la educación indígena. La pesca en el río Hercílio y en el reservorio de la represa Norte aporta proteína a la dieta. Programas de la FUNAI, del CIMI y de organizaciones aliadas promueven cooperativas de artesanía, viveros de yerba mate y de araucaria, y manejo agroecológico de los suelos remanentes. La compensación judicial por la represa, aunque insuficiente, ha sostenido proyectos comunitarios.

Vestimenta

La vestimenta cotidiana Xokleng/Laklãnõ es la del Brasil rural sureño: ropa industrial, gorras y botas adaptadas al clima frío del altiplano catarinense. El atuendo ritual y ceremonial mantiene, sin embargo, marcas distintivas que reactivan la identidad clánica: pinturas faciales con tintes vegetales que reproducen los motivos de la mitad Wãñẽky o Klẽ, collares de semillas y dientes de jabalí, y, en celebraciones especiales, el porte del kuyãgh, tapón labial cilíndrico de madera o resina vegetal que históricamente atravesaba el labio inferior de los hombres adultos como marca de iniciación.

Xokleng: Eduardo Hoerhann y comunidad Xokleng del SPI — Santa Catarina, Brasil
Xokleng del Servicio de Protección al Indio junto a Eduardo Hoerhann en el alto valle del Itajaí, registro histórico del Acervo Sílvio Coelho dos Santos.

La Kuyãgh prug —ceremonia de perforación labial— era el rito de paso masculino más importante de la sociedad Xokleng tradicional, descrito en detalle por Sílvio Coelho dos Santos a partir de fuentes orales y archivos del SPI. Hoy se realiza solo de forma simbólica en festivales escolares y en celebraciones del 11 de octubre (aniversario de la homologación de la TI). Las mujeres conservan en festividades el uso de tocados de plumas teñidas, pulseras de fibras de gravatá y pinturas faciales geométricas. La integración con el vestuario brasileño no ha eliminado la conciencia de un repertorio gráfico-corporal propio, que se enseña en las escuelas indígenas bilingües como parte del currículo Laklãnõ. Como anota Coelho dos Santos, la pintura corporal y los adornos rituales han sobrevivido al confinamiento del siglo XX como archivo identitario.

Vivienda

La vivienda tradicional Xokleng era de dos tipos según la estación. En invierno, las bandas se refugiaban en casas semisubterráneas —pozos circulares de hasta 5 metros de diámetro y 1,5 m de profundidad excavados en el suelo y cubiertos con techo cónico de palma— características de la tradición arqueológica Taquara/Itararé y registradas en yacimientos del altiplano sur. En verano y durante los desplazamientos estacionales para la recolección del piñón, los abrigos eran ramadas ligeras de varas y palma. El siglo XX introdujo la casa rural de madera, con paredes de tablas de pino y techo de tejas, hoy predominante en las aldeas de la TI Ibirama-Laklãnõ. Las viviendas actuales combinan construcciones de madera tratada y mampostería, con pequeños patios y huertos familiares. La vivienda colectiva ceremonial, que en otras sociedades Jê adquiere centralidad simbólica (la «casa de los hombres» Krahô o Apinajé), no se conservó entre los Xokleng tras el confinamiento, pero la escuela indígena y las casas culturales recientes recuperan parte de esta función comunitaria.

Alimentación

La base alimentaria Xokleng/Laklãnõ tradicional giraba en torno a tres ejes: la caza (tapir, pecarí, ciervo, paca, agutí), la recolección —especialmente el piñón de la araucaria (fág), tostado, cocido o transformado en harina— y la horticultura de mandioca, maíz, calabaza y batata. El piñón ocupa un lugar emblemático: su recolección masiva entre abril y agosto definía el calendario social y articulaba la concentración estacional de las bandas. La cocina contemporánea combina platos rurales del sur de Brasil —polenta, churrasco, feijão— con preparaciones tradicionales como el fág glen (piñón cocido) y el vĩ kãg (mingau de maíz nuevo). La pesca en el río Hercílio aporta dorados, traíras y bagres. Programas comunitarios recientes recuperan recetas ancestrales con piñón, miel silvestre y frutos del bosque atlántico, integradas en la merienda escolar de las escuelas indígenas Laklãnõ.

Religión y cosmovisión

La cosmología Xokleng/Laklãnõ articula un universo dualista heredado de la matriz Jê meridional, organizado en torno a las dos mitades clánicas Wãñẽky y Klẽ, asociadas respectivamente al sol y a la luna, a lo masculino y a lo femenino, a lo seco y a lo húmedo. El demiurgo creador, Plũ, estableció el orden del mundo y nombró a los antepasados. El bosque atlántico de araucarias es el espacio de los espíritus de la caza y de los antepasados, mientras que los ríos albergan a los dueños de los peces. La etnografía de Sílvio Coelho dos Santos y los estudios de Greg Urban (1996) describen un complejo de cantos rituales vĩg que articulaban los rituales funerarios, las ceremonias de nominación y la perforación labial. La cristianización, principalmente luterana e indígena evangélica, ha generado un campo religioso plural en las aldeas, donde conviven prácticas tradicionales reactivadas con liderazgos cristianos. La memoria de la masacre de 1904 y de la «pacificación» de 1914 ha generado en las últimas décadas formas rituales nuevas de duelo colectivo y conmemoración histórica.

Celebraciones y rituales

El calendario ceremonial contemporáneo combina la recolección del piñón (abril-agosto), conmemoraciones del 19 de abril (Día de los Pueblos Indígenas), el 11 de octubre (aniversario de la homologación de la TI Ibirama-Laklãnõ) y rituales de paso adaptados al ámbito escolar. Las antiguas ceremonias funerarias jãvãky, con duelo colectivo prolongado y ritualización del cuerpo del difunto descritas por Coelho dos Santos, se han transformado pero conservan elementos. La Kuyãgh prug —perforación labial— se evoca simbólicamente en celebraciones culturales sin practicar la perforación efectiva. Festivales interaldeas y encuentros con los Kaingang reactivan los lazos del horizonte Jê meridional.

Arte y artesanía

La artesanía Xokleng/Laklãnõ se concentra en la cestería de fibras de taquara, cipó-imbé y gravatá, con cestos planos, tamices y bolsas decorados con motivos geométricos asociados a las mitades clánicas. La plumaria —tocados de plumas de aves del bosque atlántico— se reactiva en festivales. El tallado en madera de araucaria y de canela produce tabletas, mortero, arcos y flechas ceremoniales. Los collares de semillas de tento, de zapallo y de dientes de jabalí completan el repertorio. En las últimas décadas, los profesores Laklãnõ han impulsado la documentación gráfica del repertorio decorativo en libros escolares y talleres comunitarios. La música ritual vĩg, que combina canto a capella con flautas de bambú y maracas de zapallo seco, ha sido objeto de proyectos de revitalización con la UFSC.

Pueblos cercanos o relacionados

Los Xokleng/Laklãnõ comparten la matriz Jê meridional con los Kaingang, su pueblo hermano del altiplano de Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul, con quienes comparten el sistema de mitades clánicas y buena parte del léxico básico. Los Mbya-Guaraní, de filiación Tupí-Guaraní, son sus vecinos contemporáneos en las aldeas del litoral catarinense. Pueblos Macro-Jê más distantes con los que comparten estructuras sociales bipartitas son los Krahô, los Apinajé y los Krao de los cerrados centrales. En el horizonte Macro-Jê meridional ampliado conviven los Guarani Ñandeva, los Guarani Kaiowá del Mato Grosso do Sul y, en perspectiva histórica, los grupos Coroado mencionados en las fuentes coloniales del s. XIX. Para una visión panorámica de los pueblos brasileños, consultar el hub Pueblos indígenas de Brasil.

Reflexión final

El pueblo Xokleng/Laklãnõ es un protagonista jurídico-político central del Brasil indígena contemporáneo. La masacre de 1904, ejecutada por bugreiros contratados por el estado de Santa Catarina, fue durante décadas un episodio silenciado del genocidio republicano que la historiografía reciente, encabezada por Sílvio Coelho dos Santos, ha rescatado del olvido. La devastación de la represa Norte y, sobre todo, el litigio que dio origen a la Tese 1.031 del Supremo Tribunal Federal en septiembre de 2023 sitúan a los Laklãnõ como guardianes de la doctrina del derecho originario indígena consagrado en la Constitución de 1988. Su lengua viva, la transmisión intergeneracional consolidada y la generación de profesores y juristas indígenas formados en la UFSC permiten una proyección política de gran alcance. Más sobre los pueblos del país en brasil.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos Xokleng/Laklãnõ hay en Brasil hoy?

Según el Censo IBGE 2022, los Xokleng/Laklãnõ suman 2.282 personas en territorio brasileño, concentradas mayoritariamente en la TI Ibirama-Laklãnõ del alto valle del Itajaí, en Santa Catarina. Una minoría reside en ciudades del entorno como Blumenau, Indaial, José Boiteux, Rio do Sul y Itajaí. La cifra incluye población de aldeas como Bugio, Palmeirinha, Figueira, Pavão, Coqueiro y Sede. La transmisión intergeneracional de la lengua laklãnõ-xokleng (código ISO xok) se mantiene robusta, lo que la convierte en una de las lenguas Jê meridionales con vitalidad demográfica plena.

¿Qué relación tienen los Xokleng con el Marco Temporal del STF?

El recurso extraordinário 1.017.365, originado en una acción reivindicatoria contra la FUNAI y la propia comunidad Laklãnõ por la posesión de la TI Ibirama, fue elevado al Supremo Tribunal Federal y dio origen a la Tese 1.031, juzgada con repercusión general en septiembre de 2023. El STF rechazó la doctrina del Marco Temporal —según la cual los pueblos solo tendrían derecho a las tierras ocupadas el 5 de octubre de 1988— y reafirmó el carácter originario del derecho territorial indígena consagrado en el artículo 231 de la Constitución Federal de 1988. La Lei 14.701/2023, aprobada por el Congresso para reinstaurar el Marco Temporal, está siendo discutida judicialmente. Los Xokleng/Laklãnõ son, así, protagonistas de una de las jurisprudencias indígenas más relevantes de Brasil.

¿Qué fue la masacre Xokleng de 1904?

En 1904, el gobierno del estado de Santa Catarina contrató formalmente a bugreiros profesionales —cazadores de indígenas— para «limpiar» el norte del estado y abrir paso a la colonización europea. El más conocido, Martinho Marcelino de Jesus, dirigió expediciones armadas que asesinaron a centenares de Xokleng en una década de exterminio sistemático. La masacre concluyó formalmente en 1914 con el contacto pacífico establecido por el agente del SPI Eduardo de Lima e Silva Hoerhann, pero las epidemias y el confinamiento aniquilaron al 80% de los sobrevivientes en pocos años. Este episodio, durante décadas silenciado, fue recuperado por la historiografía gracias al trabajo de Sílvio Coelho dos Santos (1973, 1997) y constituye uno de los mayores ejemplos del genocidio republicano brasileño.

Referencias

  • Coelho dos Santos, Sílvio (1973). Índios e brancos no sul do Brasil: a dramática experiência dos Xokleng. Florianópolis: EDEME.
  • Coelho dos Santos, Sílvio (1997). Os Índios Xokleng: memória visual. Florianópolis: Editora da UFSC.
  • Urban, Greg (1985). The Semiotics of Two Speech Styles in Shokleng. En Mertz & Parmentier (eds.), Semiotic Mediation. Academic Press.
  • IBGE (2023). Censo Demográfico 2022 — Indígenas. Resultados do universo. ibge.gov.br
  • Instituto Socioambiental — Povo Xokleng: pib.socioambiental.org/pt/Povo:Xokleng
  • FUNAI — Tierra Indígena Ibirama-Laklãnõ: gov.br/funai
  • STF — Tese 1.031, RE 1.017.365: portal.stf.jus.br

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