En síntesis. I’itoi, también conocido en inglés como Elder Brother u «Hermano Mayor», es el héroe cultural supremo del panteón de los Tohono O’odham, el pueblo indígena cuyo autónimo significa literalmente «Gente del Desierto» y cuyo territorio ancestral se extiende por el desierto de Sonora, hoy repartido entre el sureste de Arizona (Estados Unidos) y el norte del estado mexicano de Sonora. En la tradición O’odham, I’itoi es la figura demiúrgica que creó a los primeros seres humanos modelándolos a partir de figuras de barro tras el diluvio primordial, enseñó al pueblo el himdag (el «camino sagrado», el modo de vida O’odham), instituyó las ceremonias fundamentales como la nawait (fiesta de la lluvia realizada con jugo fermentado del cactus saguaro), y desde el principio de los tiempos habita el interior del cerro Baboquivari (2.363 m), la montaña sagrada del desierto de Sonora en el condado de Pima, Arizona, considerada por los O’odham como el centro geográfico y espiritual de su universo. Su corpus etnográfico central fue registrado por Ruth Underhill, alumna de Franz Boas en la Universidad de Columbia, en su Papago Woman (Holt Rinehart & Winston, Nueva York, 1936), primer estudio antropológico moderno del pueblo, y renovado seis décadas después por Donald Bahr, Juan Smith, William Smith Allison y Julian Hayden en The Short, Swift Time of Gods on Earth: The Hohokam Chronicles (University of California Press, Berkeley, 1994), publicación conjunta de cantores tradicionales O’odham y arqueólogos del suroeste norteamericano. Su símbolo icónico contemporáneo, el Man in the Maze (Hombre en el Laberinto), que representa a I’itoi entrando en un laberinto circular de siete revueltas, es hoy el emblema oficial de la Nación Tohono O’odham, se estampa en la bandera tribal y en documentos de identidad, y aparece en la joyería, cestería y arte contemporáneo del pueblo como afirmación identitaria frente a la partición fronteriza que en 1854 dividió el territorio ancestral entre dos Estados nacionales.
| Origen cultural | Pueblo Tohono O’odham (autónimo, «Gente del Desierto»); anteriormente designado en la literatura antropológica y en la administración colonial y federal estadounidense como Pápago, exónimo hoy desechado por la propia nación a partir de la reforma constitucional tribal de 1986; nación emparentada con los Akimel O’odham («Gente del Río», los Pima) del valle del río Gila y con los Hia C-eḍ O’odham («Gente de la Arena») del desierto de altar; lengua o’odham (rama tepimana de la familia uto-azteca septentrional), con aproximadamente 15.000 hablantes activos; territorio ancestral del desierto de Sonora, hoy repartido entre el condado de Pima en Arizona (Estados Unidos) y los municipios sonorenses de Caborca, Altar, Tubutama y Sáric (México); aproximadamente 34.000 personas censadas en la Nación Tohono O’odham de Arizona (2020), con una comunidad transfronteriza mexicana de unas 2.000 personas en Sonora sin reconocimiento federal simétrico |
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| Tipo | Héroe cultural supremo del panteón O’odham; figura demiúrgica creadora de los primeros seres humanos O’odham a partir de figuras de barro tras el diluvio primordial; segundo ciclo de creación tras la retirada del creador anterior Jewed Ma:kai («Earth Doctor»); habitante mítico del cerro Baboquivari (2.363 m, condado de Pima, Arizona), considerado por los O’odham como el centro geográfico y espiritual del cosmos; instituidor de las ceremonias fundamentales, del calendario ritual y del himdag («camino sagrado»); función paralela pero no idéntica a la del Elder Brother de los Akimel O’odham (Pima) y a la del Kutox de los Hia C-eḍ O’odham |
| Función mítica | Creación de los primeros O’odham modelándolos con barro en el interior de la tierra tras el diluvio primordial que aniquiló a la humanidad anterior; enseñanza del himdag como sistema completo de organización social, ritual y agrícola; instauración de la ceremonia nawait (fiesta anual de la lluvia con jugo de saguaro fermentado, el pahi-tak, ejecutada al inicio del monzón de verano); establecimiento del calendario ritual O’odham centrado en la cosecha del saguaro (Carnegiea gigantea) en junio-julio; combate contra los seres primordiales que amenazaban a la humanidad; retirada final al interior de Baboquivari desde donde continúa velando por el pueblo; iconografía del Man in the Maze como representación cifrada del recorrido humano hacia la sabiduría dentro de la casa de I’itoi |
| Atestación | Ruth Underhill, Papago Woman (Holt Rinehart & Winston, Nueva York, 1936; ed. facsímil Waveland Press, Prospect Heights, 1979); Ruth Underhill, Singing for Power: The Song Magic of the Papago Indians of Southern Arizona (University of California Press, Berkeley, 1938); Ruth Underhill, The Papago and Pima Indians of Arizona (Bureau of Indian Affairs, Washington, 1941); Donald Bahr, Juan Smith, William Smith Allison y Julian Hayden, The Short, Swift Time of Gods on Earth: The Hohokam Chronicles (University of California Press, Berkeley, 1994); Donald Bahr, Piman Shamanism and Staying Sickness (Ka:cim Múmkidag) (University of Arizona Press, Tucson, 1974); Bernard L. Fontana, Of Earth and Little Rain: The Papago Indians (Northland Press, Flagstaff, 1981; ed. revisada University of Arizona Press, 1989); Winston P. Erickson, Sharing the Desert: The Tohono O’odham in History (University of Arizona Press, Tucson, 1994); testimonios recientes de la Tohono O’odham Nation Cultural Affairs Office (Sells, Arizona) |
| Vigencia hoy | Ceremonia nawait celebrada anualmente al inicio del monzón de verano en los pueblos de la reserva (Sells, Topawa, San Xavier, Ali Chukson, Santa Rosa) con el pahi-tak producido a partir de la cosecha del saguaro; peregrinaciones rituales al cerro Baboquivari, custodio del interior de la casa de I’itoi; símbolo Man in the Maze como emblema oficial de la Nación Tohono O’odham, presente en la bandera tribal, en el sello oficial y en la joyería, cestería y arte contemporáneo O’odham; movimiento cívico transfronterizo O’odham VOICE Against the Wall (Voces Contra el Muro) activo desde 2017 en oposición al muro fronterizo Estados Unidos-México levantado en el Organ Pipe Cactus National Monument, en Quitobaquito Springs y en cementerios tradicionales O’odham; conservación del enclave sagrado de Baboquivari Peak en el Baboquivari Peak Wilderness (Bureau of Land Management y Nación Tohono O’odham); enseñanza del o’odham y del himdag en el Tohono O’odham Community College de Sells (fundado 1998) |
El territorio ancestral de los Tohono O’odham abarca desde tiempos prehispánicos una extensión aproximada de 80.000 km² del desierto de Sonora, uno de los desiertos más biodiversos del mundo, dominado por el saguaro (Carnegiea gigantea), el ocotillo, el mezquite y el palo verde, con veranos de más de 45 °C y un régimen de lluvias bimodal (monzón de verano en julio-agosto y lluvias suaves de invierno en diciembre-enero). En este entorno, los O’odham desarrollaron una agricultura de temporal (ak chin, siembra en la boca de los arroyos secos) basada en el maíz, el frijol tépari, la calabaza y el algodón, complementada por la caza del venado bura y del berrendo, y por una recolección estacional intensiva que tenía en la cosecha del saguaro, en junio-julio, su acontecimiento anual central. La cosmología O’odham identifica al desierto no como territorio hostil sino como casa comunicada con el interior del cerro Baboquivari, donde I’itoi permanece desde el segundo ciclo de creación velando por el equilibrio del himdag.
El contacto colonial español comenzó a finales del siglo XVII con la entrada del jesuita Eusebio Francisco Kino en la Pimería Alta (1687-1711), quien fundó las misiones de San Xavier del Bac (hoy dentro de la reserva Tohono O’odham) y de Tumacácori. La partición del territorio entre dos Estados nacionales, decisiva para el destino contemporáneo del pueblo, se produjo con el Tratado La Mesilla (Gadsden Purchase) firmado el 30 de diciembre de 1853 y ratificado en junio de 1854, por el cual México cedió a Estados Unidos 76.845 km² al sur del río Gila incluyendo el corazón del territorio O’odham. Desde entonces, la frontera Estados Unidos-México corta transversalmente el territorio ancestral: los O’odham del norte quedaron bajo jurisdicción estadounidense y obtuvieron en 1874 la primera reserva (San Xavier), ampliada en 1917 a la actual Nación Tohono O’odham de casi 12.000 km², la segunda mayor reserva india de Estados Unidos; los O’odham del sur quedaron dispersos en municipios sonorenses sin reconocimiento federal mexicano específico.
La documentación etnográfica moderna del panteón O’odham y de la figura de I’itoi comenzó con Ruth Murray Underhill (1883-1984), alumna de Franz Boas en la Universidad de Columbia, quien entre 1931 y 1935 realizó trabajo de campo prolongado en la reserva Papago (así denominada entonces) financiada por el Bureau of Indian Affairs de John Collier. Su Papago Woman (Holt Rinehart & Winston, Nueva York, 1936) es la biografía dictada de María Chona, mujer O’odham nacida hacia 1845 en Mesquite Root (cerca de Sells, Arizona), y constituye uno de los clásicos fundacionales de la antropología americanista del siglo XX. Sesenta años más tarde, en 1994, apareció la obra que renovó el corpus: The Short, Swift Time of Gods on Earth: The Hohokam Chronicles, editada por Donald Bahr con la colaboración de los cantores tradicionales O’odham Juan Smith y William Smith Allison y del arqueólogo Julian Hayden, publicada por la University of California Press. El libro reúne el ciclo mítico completo dictado en o’odham por los cantores y traducido al inglés, con anotaciones arqueológicas que discuten la relación de los O’odham contemporáneos con la cultura arqueológica hohokam del desierto de Sonora entre 200 y 1450 d.C.
El Elder Brother del panteón Tohono O’odham del desierto de Sonora
Índice
Dentro del panteón O’odham, I’itoi ocupa la posición central de segundo creador y héroe cultural supremo. El ciclo mítico O’odham, tal como quedó recogido en The Short, Swift Time of Gods on Earth (1994) por dictado de Juan Smith y William Smith Allison, se abre con la figura del creador primordial Jewed Ma:kai («Earth Doctor», el Doctor de la Tierra), quien modeló el primer mundo y creó a la humanidad anterior. Ese primer mundo terminó destruido por el diluvio universal, cuya historia los O’odham asocian a memorias de la crecida catastrófica de los ríos Gila y Colorado del desierto de Sonora. Del diluvio emergieron tres figuras primordiales sobre balsas de resina: el propio Jewed Ma:kai, I’itoi como Elder Brother, y el Coyote embaucador. Fue entonces I’itoi, ya como segundo demiurgo, quien modeló con barro a los primeros Tohono O’odham en el interior de una cueva subterránea y los enseñó a salir a la superficie del desierto para poblarla.
El corpus mítico atribuye a I’itoi el establecimiento completo del himdag, término o’odham que puede traducirse aproximadamente como «camino» o «modo de vida» y que engloba el sistema entero de organización social, ritual, agrícola y ética del pueblo. Bajo la enseñanza de I’itoi, los O’odham aprendieron a construir viviendas de ocotillo y adobe, a practicar la agricultura ak chin en la boca de los arroyos, a cosechar el saguaro con el kuipad (pértiga larga de costillas del propio cactus rematada con un gancho), a fermentar el jugo del saguaro para producir el pahi-tak, y a celebrar la nawait, la fiesta anual de la lluvia que abre el monzón de verano y en la que los cha’ak (chamanes-cantores) invocan las nubes mediante los cantos rituales que I’itoi mismo compuso al principio de los tiempos. Ruth Underhill (1938) transcribió y tradujo un centenar largo de estos cantos en Singing for Power: The Song Magic of the Papago Indians of Southern Arizona, obra que la University of California Press mantiene reeditada como clásico de la antropología del suroeste.
En el ciclo mítico, I’itoi tuvo que combatir a diversos seres primordiales que amenazaban a la nueva humanidad. El más recordado es la lucha contra Ho’ok, la mujer-ogresa que devoraba niños O’odham y que fue derrotada por I’itoi con la ayuda de los cantores del pueblo mediante una fiesta ritual que la atrajo al interior de una cueva sellada con fuego. Este episodio conserva paralelos rituales en el ciclo de la Ho’ok Wa’aga documentado por Bahr et al. (1994) en la sierra del Baboquivari. Otras hazañas atribuidas a I’itoi incluyen la enseñanza del calendario ritual centrado en el saguaro, la instauración del gohanpi ceremonial de vino de saguaro entre linajes, y la creación de los cerros y montañas del desierto de Sonora como marcas topográficas del recorrido de sus enseñanzas. Tras terminar su tarea civilizatoria, I’itoi se retiró al interior del cerro Baboquivari, donde sigue habitando y desde donde continúa velando por los O’odham cuando estos suben en peregrinación a las cuevas de la montaña sagrada.
El símbolo iconográfico más reconocido de I’itoi es el Man in the Maze (Hombre en el Laberinto), motivo circular en el que una figura humana estilizada aparece en la entrada de un laberinto de siete revueltas concéntricas. Su lectura tradicional, transmitida por los cesteros O’odham y por los ancianos del pueblo, es que el laberinto representa el recorrido de la vida humana con sus decisiones y aprendizajes, con la casa de I’itoi en el centro como destino sabio. El motivo aparece profusamente en la cestería tradicional O’odham (una de las tradiciones cesteras más elaboradas del suroeste norteamericano), en la joyería contemporánea y en el arte gráfico del pueblo. Fue adoptado oficialmente como emblema de la Nación Tohono O’odham en el sello tribal y en la bandera; aparece impreso en las placas de matrícula de vehículos con licencia tribal y en documentos de identidad emitidos por el gobierno de Sells. La figura vecina de Kokopelli, el flautista jorobado del imaginario pueblo del suroeste, ha corrido en cambio una comercialización mucho más extendida y menos controlada por sus comunidades de origen.
De Ruth Underhill (1936) a Donald Bahr (1994)
La documentación etnográfica moderna del pueblo O’odham y de la figura de I’itoi tiene dos hitos separados por casi seis décadas. El primero es la obra de Ruth Murray Underhill (1883-1984), quien llegó al trabajo antropológico ya madura: doctorada por Columbia bajo Franz Boas en 1937, había cumplido cincuenta años cuando comenzó su trabajo de campo entre los O’odham en 1931. Enviada por el Bureau of Indian Affairs de John Collier durante los años del Indian New Deal, Underhill vivió temporadas prolongadas en la reserva Papago entre 1931 y 1935, trabajando principalmente con la anciana María Chona, mujer O’odham nacida hacia 1845 en Mesquite Root y una de las últimas testigos del modo de vida O’odham anterior a la reserva. Su Papago Woman (Holt Rinehart & Winston, Nueva York, 1936) es la biografía dictada de Chona en primera persona y constituye uno de los clásicos fundacionales de la etnografía americanista del siglo XX; la edición facsímil de Waveland Press (Prospect Heights, 1979) sigue siendo lectura obligatoria en los cursos universitarios de antropología del suroeste norteamericano.
Underhill completó su producción sobre los O’odham con dos obras posteriores fundamentales: Singing for Power: The Song Magic of the Papago Indians of Southern Arizona (University of California Press, Berkeley, 1938), estudio de los cantos rituales de la nawait y del ciclo del saguaro, con más de un centenar de textos en o’odham y su traducción inglesa; y The Papago and Pima Indians of Arizona (Bureau of Indian Affairs, Washington, 1941), síntesis etnográfica general que la administración federal empleó durante décadas como manual de referencia. Su método combinaba el trabajo de campo prolongado en o’odham (Underhill aprendió la lengua hasta poder dictar directamente) con la revisión de las fuentes coloniales españolas de la Pimería Alta (Kino, Manje, Sedelmayr) y con la comparación etnográfica con los pueblos vecinos Akimel O’odham (Pima), Yaqui y Yavapai. En su lectura, la figura de I’itoi constituye la clave del sistema ceremonial O’odham y el eje del himdag, sistema del cual la nawait del saguaro es la manifestación anual central.
El segundo hito etnográfico llegó en 1994 con la publicación de The Short, Swift Time of Gods on Earth: The Hohokam Chronicles por Donald Bahr, Juan Smith, William Smith Allison y Julian Hayden (University of California Press, Berkeley). Bahr (1935-2015), antropólogo de la Arizona State University y discípulo de Alfonso Ortiz, había publicado ya en 1974 Piman Shamanism and Staying Sickness (Ka:cim Múmkidag) (University of Arizona Press, Tucson), estudio pionero del sistema chamánico de los cha’ak. Para The Short, Swift Time, Bahr trabajó durante años con Juan Smith y William Smith Allison, dos cantores tradicionales O’odham depositarios del ciclo mítico completo, para transcribir en o’odham y traducir al inglés la narración canónica de la historia del mundo desde la creación primordial hasta la llegada de los españoles. Julian Hayden, arqueólogo del suroeste con más de sesenta años de campo en Arizona, aportó las anotaciones arqueológicas sobre la relación de los O’odham contemporáneos con la cultura hohokam (200-1450 d.C.), autora de las grandes redes de canales de irrigación del valle del Gila y del Salt.
La obra de Bahr et al. renovó el corpus O’odham en dos direcciones importantes. Primero, publicó por primera vez el ciclo mítico entero dictado en la lengua original por depositarios rituales del propio pueblo, con lo cual desplazó el papel del etnógrafo desde autor principal a mediador editorial y devolvió a los cantores O’odham la autoría de su tradición. Segundo, planteó la discusión formal sobre la continuidad histórica entre los O’odham contemporáneos y la cultura arqueológica hohokam, cuestión que la arqueología del suroeste había debatido durante todo el siglo XX y que Bahr y Hayden resolvieron a favor de una continuidad sustancial, contra las tesis rupturistas anteriores. En el marco de esa continuidad, la figura de I’itoi como Elder Brother aparece como una tradición mítica que hunde sus raíces al menos hasta el período hohokam clásico (1150-1450 d.C.), aunque los detalles precisos de esa continuidad iconográfica sigan siendo objeto de investigación arqueológica. Otras figuras del imaginario del suroeste como Spider Woman, Coyote o Ahöla del panteón hopi han sido estudiadas con enfoques comparables, aunque cada pueblo mantiene la especificidad de sus tradiciones.
La frontera de 1854 y la resistencia contemporánea
La particularidad histórica del pueblo Tohono O’odham en el conjunto de las naciones indígenas norteamericanas es la partición transfronteriza de su territorio ancestral entre Estados Unidos y México, consecuencia del Tratado La Mesilla (Gadsden Purchase) firmado el 30 de diciembre de 1853 y ratificado en junio de 1854. Por ese tratado, México cedió 76.845 km² al sur del río Gila, incluyendo el corazón del territorio O’odham en la Pimería Alta, a cambio de diez millones de dólares que el gobierno de Antonio López de Santa Anna necesitaba tras la derrota mexicana de 1848. La frontera nueva cortó el territorio O’odham en dos: al norte quedaron los pueblos que tras 1874 obtuvieron la reserva de San Xavier y en 1917 la actual Nación Tohono O’odham; al sur quedaron las comunidades sonorenses en Caborca, Altar, Sáric y Tubutama, sin reconocimiento federal simétrico y hoy en riesgo demográfico avanzado.
Durante más de un siglo, la frontera fue una línea administrativa relativamente permeable, y los O’odham del norte y del sur siguieron manteniendo intercambios rituales, familiares y comerciales continuos: peregrinaciones anuales al santuario de Magdalena (Sonora, dedicado a San Francisco Xavier el 4 de octubre, celebración fusionada con la nawait), matrimonios transfronterizos, visitas a los sepulcros ancestrales, participación de cantores mexicanos en las ceremonias de Sells y viceversa. Esta permeabilidad terminó abruptamente con el endurecimiento fronterizo iniciado tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y llevado al extremo por la administración Trump entre 2017 y 2020 con la construcción del muro fronterizo de acero de nueve metros de altura, que a lo largo de 100 km atraviesa territorio ancestral O’odham en el Organ Pipe Cactus National Monument y en el Cabeza Prieta National Wildlife Refuge, dos áreas protegidas federales.
El movimiento cívico O’odham VOICE Against the Wall (Voces Contra el Muro), fundado en 2017 y coordinado por activistas O’odham como Ofelia Rivas y Amy Juan, denunció durante toda la construcción del muro la profanación sistemática de sitios sagrados: Quitobaquito Springs, manantial ceremonial en el Organ Pipe donde I’itoi según la tradición depositó semillas primordiales, fue dinamitado en febrero de 2020 con voladuras controladas del Border Patrol; el cerro Monument Hill, cementerio ancestral O’odham, fue perforado con maquinaria pesada; el corredor entre el Baboquivari y la sierra Coyote fue cortado por el muro. La reserva Tohono O’odham es la única del sistema estadounidense atravesada por una frontera internacional viva, con 100 km lineales de límite con México, situación que ha convertido al pueblo en objeto y sujeto de una controversia jurídica sobre soberanía tribal, derechos humanos transfronterizos y protección patrimonial que sigue abierta en los tribunales federales estadounidenses.
El agua es la otra frontera crítica del territorio contemporáneo. La agricultura tradicional ak chin, sostenida durante milenios en los flujos estacionales del monzón, se encuentra amenazada por el descenso de los acuíferos del desierto de Sonora, el bombeo intensivo de las minas de cobre del sur de Arizona (Rosemont, Resolution) y el cambio climático que ha desplazado el monzón hacia agostos más cortos y más violentos. La ceremonia de la nawait, que I’itoi instauró para invocar las lluvias, ha perdido la seguridad estacional que la sostuvo durante siglos, y los cantores O’odham la celebran hoy bajo la conciencia explícita de una emergencia hidrológica documentada. La Nación Tohono O’odham mantiene sin embargo el Tohono O’odham Community College de Sells (fundado 1998) como institución superior propia, donde se enseña el o’odham y el himdag; el San Xavier Cooperative Farm reconstruye la agricultura tradicional del frijol tépari y del maíz azul del desierto; y las peregrinaciones al cerro Baboquivari continúan cada año, sostenidas por la convicción de que I’itoi sigue habitando dentro de la montaña. La sensibilidad ritual contemporánea O’odham es cercana a la de los pueblos navajo y diné vecinos, con quienes comparten desafíos hidrológicos y culturales similares en el suroeste norteamericano.
Una mirada final
De I’itoi queda hoy, casi noventa años después de su primera documentación etnográfica sistemática por Ruth Underhill en 1936 y tres décadas después de la publicación del corpus mítico completo por Bahr et al. en 1994, la misma función central que la tradición O’odham le atribuye desde el segundo ciclo de creación: héroe cultural supremo, creador de los primeros O’odham, instaurador del himdag y de la nawait, morador permanente del cerro Baboquivari. La continuidad ceremonial de la Nación Tohono O’odham en Arizona y de las comunidades sonorenses del sur, sostenida a través de la partición fronteriza de 1854, del endurecimiento migratorio del siglo XXI y de la construcción del muro entre 2017 y 2020, es uno de los casos americanos de tradición ritual precolombina que ha llegado hasta el presente con una fuerza identitaria notable, resultado de la resistencia histórica del pueblo frente al colonialismo español, mexicano y estadounidense sucesivos.
El emblema del Man in the Maze, presente en la bandera tribal, en el sello oficial y en la cestería y joyería contemporáneas, funciona hoy como afirmación pública y visible de esa continuidad. Junto a otras figuras del imaginario del suroeste norteamericano como Kokopelli, el flautista jorobado del panteón pueblo, o Ho’ok, la ogresa combatida por I’itoi en el ciclo O’odham, la figura del Elder Brother pertenece a un sistema mítico que hoy pertenece jurídica y culturalmente a las comunidades O’odham de Arizona y Sonora, protegido por sus propias autoridades tradicionales de Sells y por el marco legal estadounidense de repatriación (NAGPRA 1990). Reconocer a I’itoi su rango dentro del panteón del desierto de Sonora es también reconocer la vigencia de un pueblo transfronterizo que, contra todos los pronósticos administrativos del siglo XIX, sigue habitando su territorio ancestral y siguiendo el himdag que su Elder Brother les enseñó al principio de los tiempos.
Preguntas frecuentes
¿Quién es I’itoi en el panteón Tohono O’odham?
I’itoi, conocido en inglés como Elder Brother o «Hermano Mayor», es el héroe cultural supremo del panteón Tohono O’odham del desierto de Sonora, entre Arizona (Estados Unidos) y Sonora (México). Modeló a los primeros O’odham con barro tras el diluvio primordial, enseñó al pueblo el himdag (camino sagrado O’odham) y la ceremonia nawait de la lluvia con jugo de saguaro fermentado, y desde entonces habita en el interior del cerro Baboquivari (2.363 m), la montaña sagrada del pueblo. Su corpus etnográfico central fue registrado por Ruth Underhill en Papago Woman (1936) y renovado por Donald Bahr et al. en The Short, Swift Time of Gods on Earth (1994).
¿Qué representa el símbolo Man in the Maze?
El Man in the Maze (Hombre en el Laberinto) es el emblema icónico de I’itoi y el símbolo oficial de la Nación Tohono O’odham. Representa a la figura de I’itoi entrando en un laberinto circular de siete revueltas concéntricas cuya lectura tradicional es que el laberinto simboliza el recorrido de la vida humana con sus decisiones y aprendizajes, y la casa de I’itoi al centro es el destino sabio. El motivo aparece profusamente en la cestería tradicional O’odham y en la joyería contemporánea; fue adoptado como sello oficial de la Nación Tohono O’odham y aparece en la bandera tribal, en placas de matrícula tribales y en documentos oficiales emitidos desde Sells, Arizona.
¿Dónde vive I’itoi según la tradición O’odham?
Según la tradición Tohono O’odham, I’itoi habita en el interior del cerro Baboquivari (2.363 m), pico granítico situado en el condado de Pima, Arizona, considerado por los O’odham como el centro geográfico y espiritual del cosmos. Tras terminar su tarea civilizatoria de creación y enseñanza del himdag, I’itoi se retiró al interior de la montaña, donde permanece velando por el pueblo desde el principio de los tiempos. La zona pertenece hoy al Baboquivari Peak Wilderness administrado conjuntamente por el Bureau of Land Management y por la Nación Tohono O’odham; el acceso a las cuevas sagradas de la montaña está restringido y las peregrinaciones rituales del pueblo continúan celebrándose anualmente.
¿Quién documentó etnográficamente la figura de I’itoi?
Ruth Murray Underhill, alumna de Franz Boas en la Universidad de Columbia, realizó entre 1931 y 1935 el primer trabajo de campo etnográfico moderno con los O’odham. Publicó Papago Woman (Holt Rinehart, Nueva York, 1936), biografía dictada de la anciana O’odham María Chona, y Singing for Power: The Song Magic of the Papago Indians (California, 1938) con los cantos rituales de la nawait. Sesenta años después, Donald Bahr con los cantores tradicionales Juan Smith y William Smith Allison y el arqueólogo Julian Hayden publicaron The Short, Swift Time of Gods on Earth: The Hohokam Chronicles (California, Berkeley, 1994), primer corpus mítico O’odham completo transcrito en la lengua original y traducido al inglés.
¿Cómo afecta la frontera Estados Unidos-México al pueblo Tohono O’odham?
El territorio ancestral Tohono O’odham quedó partido en 1854 por el Tratado La Mesilla (Gadsden Purchase) entre Estados Unidos y México. Los O’odham del norte forman hoy la Nación Tohono O’odham de Arizona (>34.000 personas, casi 12.000 km²); los del sur quedaron dispersos en Sonora sin reconocimiento federal mexicano específico. La reserva es la única del sistema estadounidense atravesada por 100 km de frontera internacional viva. La construcción del muro fronterizo entre 2017 y 2020 profanó sitios sagrados como Quitobaquito Springs y el cementerio de Monument Hill, contra la oposición del movimiento O’odham VOICE Against the Wall, y sigue siendo objeto de litigio federal en los tribunales estadounidenses.


