Arara do Pará
Índice
Los Arara do Pará (autodenominación: Ugorongmo, «nosotros, la gente») son un pueblo indígena de la familia lingüística Karib que habita la cuenca del río Iriri, afluente del Xingu, y la región de la Volta Grande do Xingu, en el suroeste del estado de Pará. Según el Censo IBGE 2022, suman cerca de 540 personas distribuidas en cuatro tierras indígenas, principalmente la TI Cachoeira Seca, una de las áreas indígenas más impactadas del país por la presa de Belo Monte y por la rodovia BR-230 Transamazônica. Contactados oficialmente por la FUNAI en 1981 bajo la dirección de Sydney Possuelo, los Arara do Pará constituyen uno de los casos paradigmáticos del contacto reciente con pueblos amazónicos del este. No deben confundirse con los Apolima-Arara del Acre (Pano), ni con los Arara do Acre/Shawãdawa (Pano), pueblos con los que comparten parcialmente el etnónimo regional pero no la filiación lingüística.
Datos esenciales
| Nombre del pueblo | Arara do Pará |
|---|---|
| Autodenominación | Ugorongmo («nosotros, la gente») |
| Región | Río Iriri y Volta Grande do Xingu (Pará) |
| Países | Brasil |
| Familia lingüística | Karib |
| Lengua | Arara do Pará / Ugoroŋmo (aap) |
| Población estimada | ~540 personas (Censo IBGE 2022) |
| Economía | Caza, agricultura de roza, pesca, recolección, castaña |
| Claves culturales | Ritual Ieipari, contacto reciente (1981), guerra ritual, complejo Karib del Xingu |
| Estado | Reconocido por FUNAI; TI Cachoeira Seca homologada en 2016 |
| Lectura estimada | 10 minutos |
Ubicación y territorio
Los Arara do Pará habitan la cuenca del río Iriri, afluente principal del Xingu, y áreas adyacentes de la Volta Grande do Xingu, en los municipios de Altamira, Brasil Novo, Uruará y Medicilândia, suroeste del estado de Pará. Su territorio principal se inscribe en la Tierra Indígena Cachoeira Seca, demarcada con 733.687 hectáreas y homologada en 2016 tras casi tres décadas de espera, según los registros del Instituto Socioambiental. Otras tierras indígenas con presencia Arara son la TI Arara (~274.000 ha, homologada en 1991), la TI Arara da Volta Grande do Xingu (~25.500 ha, homologada en 2015) y áreas de presencia menor. Las aldeas principales son Cachoeira Seca, Laranjal, Maia y Iriri Novo. El paisaje combina selva alta densa, ríos de aguas blancas con cachoeiras, palmares de babaçu y un mosaico de roças familiares. La fragmentación territorial por la rodovia BR-230 (Transamazônica) y la regulación hídrica de la presa de Belo Monte han alterado profundamente el ecosistema del Xingu.
Historia
Antes del contacto
Los antepasados de los Arara do Pará formaban parte del extenso horizonte Karib del medio y bajo Xingu, junto con los Asuriní, Parakanã, Xikrin (Karib-Mebêngôkre por derivación) y otros pueblos del complejo regional. Antes del contacto sostenido, ocupaban un mosaico de aldeas dispersas en la cuenca del Iriri, organizadas en grupos locales semi-nómadas con prácticas de guerra ritual extensiva contra pueblos vecinos —especialmente los Asuriní, los Parakanã y los antepasados de los Kayapó—. Como ha documentado Márnio Teixeira-Pinto (1997) en Ieipari: Sacrifício e Vida Social entre os Índios Arara (Karib), obra de referencia internacional sobre el pueblo, la guerra ritual y el ciclo ceremonial del Ieipari articulaban la cosmología y la sociabilidad Arara. El Ieipari involucraba el sacrificio simbólico de un enemigo capturado o representado por un poste ritual.
Contacto colonial y siglo XX
Los Arara do Pará permanecieron en aislamiento voluntario durante buena parte del siglo XX, evitando los frentes del caucho del Xingu y desplazándose progresivamente hacia las cabeceras del Iriri. La apertura de la rodovia BR-230 Transamazônica en los años 1970 fragmentó su territorio histórico y forzó el contacto: los Arara comenzaron a aparecer en las áreas de obra, atacando equipos de construcción y siendo a su vez objeto de presiones del frente colonizador. La FUNAI estableció la Frente de Atração Arara bajo la dirección de Sydney Possuelo, indigenista que protagonizaría décadas después la creación de la Coordenação Geral de Índios Isolados. El primer contacto sostenido se produjo en 1981, seguido por epidemias devastadoras de gripe, sarampión y malaria que diezmaron al pueblo. Como documenta Roberto Décio Roberts en sus trabajos sobre la Frente Arara, la fragmentación de los grupos locales tras el contacto generó la actual distribución en aldeas dispersas. Hacia mediados de los años 80, los Arara contactados sumaban menos de 100 personas.
Situación contemporánea
Desde los años 90, los Arara do Pará han protagonizado una recuperación demográfica notable hasta superar las 540 personas según el Censo IBGE 2022. La organización política se canaliza a través de asociaciones de aldea y de la articulación con el Instituto Socioambiental, el Movimento Xingu Vivo para Sempre y la red de pueblos del medio Xingu. La construcción de la presa de Belo Monte (operativa desde 2016) ha sido el conflicto central de las últimas dos décadas: la regulación hídrica del Xingu, la fragmentación pesquera y la migración forzada de mano de obra a la región han impactado severamente la base territorial y económica del pueblo. La homologación de la TI Cachoeira Seca en 2016, tras décadas de movilización judicial y política, fue un logro parcial empañado por la persistencia de invasiones de madereros, garimpeiros y posseiros. La participación de los Arara en el debate sobre el Marco Temporal STF (2023) y en la Cúpula da Amazônia (2023) ha proyectado al pueblo al circuito político nacional.
Organización social y política
La sociedad Arara do Pará se estructura en torno a aldeas autónomas vinculadas por redes de parentesco bilateral con preferencia por el matrimonio entre primos cruzados, característica del horizonte Karib del Xingu. Cada aldea está liderada por un cacique, generalmente con autoridad reforzada por trayectoria política externa o por rol ritual. Los jaguares ceremoniales y los liderazgos de los rituales del Ieipari articulan la organización ritual de la comunidad. La organización política contemporánea se canaliza a través de la asociación de aldeas, la Federação dos Povos Indígenas do Pará (FEPIPA) y la articulación con el Movimento Xingu Vivo. La participación de los Arara en operaciones conjuntas con FUNAI, Polícia Federal e ICMBio para el control de invasores de la TI Cachoeira Seca ha consolidado un papel territorial activo. Como documenta Teixeira-Pinto, la sociabilidad Arara se articula tradicionalmente en torno a la oposición complementaria entre lo doméstico y lo guerrero, hoy reformulada en el espacio de la política indigenista contemporánea.
Lengua
El arara do pará o ugoroŋmo es una lengua de la familia Karib, codificada como aap en el estándar ISO 639-3. Glottolog la clasifica dentro del subgrupo Pekodian (oeste-centro Karib), próxima al ikpeng (Pará-Mato Grosso) y al apalaí (Pará-Amapá). Cuenta con cerca de 440 hablantes activos según los datos compilados por el Instituto Socioambiental, con vitalidad sostenida y transmisión intergeneracional robusta en las aldeas. El monolingüismo es elevado entre adultos mayores y mujeres. Los lingüistas Isaac Costa de Souza y miembros del equipo del SIL-Brasil han descrito su sistema fonológico —oclusivas sordas y sonoras, africadas, palatalización característica Karib— y su tipología sintáctica de marcado ergativo-absolutivo. La escritura adoptada se basa en el alfabeto latino, con publicaciones bilingües impulsadas por las escuelas indígenas y la pastoral del CIMI. La proximidad lingüística con el ikpeng del Xingu medio ha permitido contactos rituales transversales entre los dos pueblos.
Diccionario arara do pará–español
| Palabra arara do pará | Significado |
|---|---|
| ugorongmo | Nosotros, la gente (autónimo) |
| tuna | Agua |
| weiu | Sol |
| nuna | Luna |
| ji | Madre |
| papa | Padre |
| tonem | Uno |
| aktine | Dos |
| ieipari | Ritual del sacrificio |
| tot | Casa |
| iom | Pez |
| okoro | Jaguar |
| okrop | Jabalí |
| arara | Guacamayo |
| nu | Selva |
| tor | Tierra |
| kaman | Fuego |
Economía
La economía Arara do Pará combina caza, agricultura de roza, pesca, recolección y, en menor medida, extracción comercial de castaña amazónica. La caza es el eje técnico tradicional: con arco-flecha, escopeta y, ocasionalmente, cerbatana, los Arara abaten jabalí (okrop), tapir, paca, mono, aves de copa y otros animales del bosque alto. Los cultivos centrales son la mandioca brava, el plátano, el maíz, la batata, el ñame y el cacahuete, sembrados en roças familiares abiertas en bosque alto. La pesca con anzuelo, atarraya y timbó en el Iriri, el Xingu y los igarapés aporta tucunaré, traíra, surubim y otras especies, aunque la regulación hídrica de Belo Monte ha reducido la disponibilidad de pescado en la Volta Grande. La recolección de frutos de palmas (babaçu, tucumã, açaí), miel silvestre, larvas y nueces complementa la dieta. La extracción de castaña amazónica genera ingresos monetarios estacionales, comercializada a través de cooperativas regionales y proyectos de manejo sostenible apoyados por el ISA.
Vestimenta
La vestimenta cotidiana Arara do Pará combina ropa de algodón industrial con accesorios tradicionales reservados para los rituales del Ieipari, las celebraciones comunitarias y las recepciones de visitantes externos. El atuendo ritual masculino incluye coronas de plumas de guacamayo y arara, brazaletes de fibra trenzada con plumas blancas, collares de dientes de jaguar y caimán, y faldas de fibra vegetal con motivos geométricos. Las mujeres lucen pinturas corporales con jenipapo en motivos geométricos sobre el rostro y el torso, brazaletes y faldas tejidas en algodón.

La pintura corporal con jenipapo (negro azulado) y urucum (rojo) es central en la estética Arara, aplicada en rituales y festividades en motivos geométricos del repertorio Karib del Xingu. Los hombres se inscriben además marcas faciales lineales y los participantes de los rituales del Ieipari portan máscaras y atavíos rituales específicos descritos por Teixeira-Pinto (1997). Las plumarias —especialmente las grandes coronas de plumas de guacamayo y arara— operan como signos identitarios y rituales que articulan el prestigio masculino y la pertenencia al pueblo. En las últimas décadas, la circulación de fotografías y documentales ha proyectado la imagen ritual Arara a circuitos internacionales, generando debates internos sobre los protocolos de circulación de la imagen sagrada.
Vivienda
La aldea Arara do Pará tradicional se organizaba en torno a una plaza central rodeada de viviendas familiares rectangulares con techo a dos aguas de paja de palmera y paredes de palma trenzada o tabla. Cada vivienda alberga a una familia nuclear o extensa, con hamacas para dormir y un fogón doméstico. La aldea contemporánea, especialmente Cachoeira Seca, combina casas tradicionales con construcciones de madera serrada, escuela indígena bilingüe, posto de salud del DSEI Altamira y, en algunos casos, una casa colectiva de uso ceremonial donde se realizan los rituales del Ieipari y las asambleas comunitarias. La organización espacial sigue los principios tradicionales del horizonte Karib del Xingu: circularidad alrededor de un espacio central de uso ritual y orientación cardinal de las viviendas según patrones cosmológicos.
Alimentación
La base alimentaria Arara do Pará gira en torno a la mandioca brava, transformada en harina, beiju y bebidas fermentadas centrales en festividades y trabajos colectivos. Acompañan el plátano cocido, el maíz tostado, la batata, el ñame, el cacahuete y la caña de azúcar. La caza de jabalí, tapir, paca, mono y aves de copa aporta proteína animal central, complementada por la pesca de tucunaré, traíra y surubim en el Iriri. Un plato emblemático es el moqueado de pescado o caza ahumado lentamente sobre brasas. La recolección de frutos de babaçu —cuya almendra rinde aceite vegetal— y de tucumã complementa la dieta. La castaña amazónica aporta proteína vegetal y constituye además un alimento cosmológico relevante. El consumo ritual de bebidas fermentadas de mandioca articula los ciclos festivos. La regulación del Xingu por Belo Monte ha alterado la disponibilidad estacional de pescado, generando dependencia parcial de proteínas industriales.
Religión y cosmovisión
La cosmovisión Arara do Pará describe un universo habitado por humanos, espíritus dueños de los animales (iaroma), antepasados-jaguar, héroes culturales y seres celestes. El jaguar (okoro) ocupa un lugar central como ser ambivalente que articula la transformación entre humanos y animales, característica del pensamiento Karib del Xingu. Como documenta Márnio Teixeira-Pinto (1997) en Ieipari: Sacrifício e Vida Social entre os Índios Arara (Karib), el ritual del Ieipari articula simbólicamente la captura, sacrificio y consumo ritual de un enemigo —representado por un poste o por una víctima ritual— en un ciclo ceremonial extenso que involucra cantos, danzas, pinturas corporales y consumo de bebidas fermentadas. El Ieipari articula la cosmología guerrera Arara y constituye el complejo ritual estructurante del pueblo. La cristianización ha generado un campo religioso plural en algunas aldeas sin desplazar la centralidad del Ieipari.
Celebraciones y rituales
El ciclo ceremonial Arara articula el ritual del Ieipari —ciclo extenso de varios días que actualiza la cosmología guerrera del pueblo—, festividades de cosecha, rituales de iniciación masculina y celebraciones del calendario. Las festividades del fin de plantío congregan a varias aldeas en torno a danzas, cantos colectivos, pinturas corporales y consumo de bebidas fermentadas. Los rituales del Ieipari, descritos por Teixeira-Pinto, constituyen una de las performances rituales más complejas documentadas en la Amazonía oriental. Las asambleas anuales de las asociaciones Arara articulan espacios donde las prácticas tradicionales conviven con la deliberación política contemporánea sobre Belo Monte, Marco Temporal y vigilancia de la TI.
Arte y artesanía
La artesanía Arara do Pará incluye la cestería de fibra de jarina y arumã, las plumarias de guacamayo y arara —especialmente las grandes coronas rituales—, los collares de dientes de jaguar y caimán, las hamacas tejidas en algodón con tinturas naturales, los arcos y flechas para caza ritual y los bancos rituales de madera tallada característicos del horizonte Karib. La cerámica de arcilla cocida produce ollas para cocinar y vasijas para fermentar bebidas. Los pigmentos para las pinturas corporales —jenipapo y urucum— se elaboran con técnicas tradicionales transmitidas entre generaciones. La música ritual del Ieipari, con cantos colectivos, maracás y flautas, ha sido documentada en grabaciones etnomusicológicas que articulan el archivo sonoro del pueblo.
Pueblos cercanos o relacionados
Los Arara do Pará comparten el horizonte Karib del Xingu con varios pueblos vecinos. Los Ikpeng (Karib) del Parque Indígena do Xingu son sus parientes lingüísticos más próximos. Los Asuriní do Xingu y los Parakanã (Tupí-Guaraní) son sus vecinos del medio Xingu, con los que articulan relaciones rituales de guerra y alianza. Los Kayapó (Mebêngôkre) del sur de Pará comparten parte del horizonte cultural y lingüístico extendido. Los Xikrin (Mebêngôkre-Karib derivado) del Bacajá son aliados del medio Xingu en las luchas por la base territorial. Es importante distinguir a los Arara do Pará de los Apolima-Arara del Acre y de los Arara do Acre/Shawãdawa, ambos de la familia Pano y sin parentesco lingüístico ni territorial con los Arara do Pará. Para profundizar conviene consultar el portal de pueblos indígenas de Brasil.
Reflexión final
El pueblo Arara do Pará encarna uno de los casos más documentados del contacto reciente con pueblos amazónicos del este. Tras el contacto sostenido por Sydney Possuelo en 1981, atravesaron una severa crisis demográfica por epidemias y han protagonizado en cuatro décadas una recuperación notable hasta superar las 540 personas según el Censo IBGE 2022. Su ritual del Ieipari, descrito por Teixeira-Pinto (1997), constituye una de las performances rituales más complejas documentadas en la Amazonía oriental. Los desafíos contemporáneos —impacto de Belo Monte sobre el Xingu, fragmentación territorial por la BR-230, invasiones de madereros y garimpeiros en la TI Cachoeira Seca, debate sobre el Marco Temporal— se enfrentan desde una organización política consolidada en torno a las asociaciones de aldea y a la red del Movimento Xingu Vivo. Para más información sobre los pueblos brasileños, véase la guía de Brasil.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos Arara do Pará quedan en Brasil?
Según el Censo IBGE 2022, los Arara do Pará suman cerca de 540 personas distribuidas en cuatro tierras indígenas, principalmente la TI Cachoeira Seca (~733.687 hectáreas, homologada en 2016), en los municipios de Altamira, Brasil Novo, Uruará y Medicilândia, suroeste del estado de Pará. Las aldeas principales son Cachoeira Seca, Laranjal, Maia e Iriri Novo. La cifra refleja una recuperación demográfica desde el mínimo histórico posterior al contacto sostenido en 1981 con la Frente de Atração FUNAI dirigida por Sydney Possuelo. La transmisión intergeneracional de la lengua arara do pará / ugoroŋmo (ISO aap) se mantiene robusta, con escolarización bilingüe activa.
¿Qué fue el contacto Arara de 1981 y qué papel jugó Sydney Possuelo?
El contacto sostenido con los Arara do Pará se produjo en 1981 bajo la dirección del indigenista Sydney Possuelo, entonces responsable de la Frente de Atração Arara de la FUNAI. La apertura de la rodovia BR-230 Transamazônica en los años 70 había fragmentado el territorio Arara y forzado el contacto. Tras meses de aproximación y trueque silencioso de regalos, los Arara aceptaron el encuentro con el equipo FUNAI. Las epidemias devastadoras de gripe, sarampión y malaria que siguieron al contacto diezmaron al pueblo, reduciéndolo a menos de 100 personas a mediados de los años 80. La experiencia Arara contribuyó al desarrollo posterior, por el propio Possuelo, de la política de no-contacto hacia los pueblos en aislamiento voluntario, formalizada con la creación de la Coordenação Geral de Índios Isolados (CGIIRC) de la FUNAI.
¿Cómo afecta Belo Monte a los Arara do Pará?
La Usina Hidrelétrica de Belo Monte, operativa desde 2016, ha impactado severamente al pueblo Arara do Pará por al menos tres vías. Primera: la regulación hídrica del Xingu —que reduce el caudal en la Volta Grande hasta el 20% del histórico durante varios meses— ha alterado los ciclos pesqueros, la migración de tortugas y la disponibilidad estacional de proteína animal de los Arara da Volta Grande. Segunda: la migración masiva de mano de obra a Altamira durante la fase de obra (2011-2016) generó presión demográfica, deforestación y aumento de invasiones de madereros y garimpeiros sobre la TI Cachoeira Seca. Tercera: la fragmentación de las redes pesqueras articuladas por los pueblos de la Volta Grande —Arara, Juruna, Xikrin, Asuriní— ha forzado adaptaciones económicas con dependencia creciente de transferencias monetarias y proteínas industriales, según ha documentado el Instituto Socioambiental.
Referencias
- Teixeira-Pinto, Márnio (1997). Ieipari: Sacrifício e Vida Social entre os Índios Arara (Karib). São Paulo: Hucitec / ANPOCS / EdUFPR.
- Souza, Isaac Costa de (1988). Contribuição para a fonologia da língua arara (Karib). Dissertação de mestrado, UNICAMP.
- Roberts, Roberto Décio. Investigaciones sobre la Frente de Atração Arara y el contacto FUNAI 1981.
- Instituto Socioambiental (ISA). Povos Indígenas no Brasil — Ficha Arara: https://pib.socioambiental.org/pt/Povo:Arara
- IBGE (2022). Censo Demográfico 2022 — Indígenas: https://www.ibge.gov.br/estatisticas/sociais/populacao/22827-censo-demografico-2022.html
- FUNAI. TI Cachoeira Seca — datos de demarcación: https://www.gov.br/funai/pt-br
- Movimento Xingu Vivo para Sempre — informes sobre el impacto de Belo Monte: https://xingumais.org.br/



