Wari’ / Pakaa Nova
Índice
Los Wari’ (autodenominación: Wari’, «nosotros, los seres humanos»), conocidos por la sociedad envolvente como Pakaa Nova —etnónimo derivado del río Pakaás Novos—, son un pueblo indígena amazónico de la familia lingüística Chapakura asentado en el oeste de Rondônia, en la frontera con Bolivia. Según el Censo IBGE 2022, suman aproximadamente 3.450 personas, repartidas entre varias TI en torno a los afluentes del Mamoré y el Pakaás Novos. La familia chapakura es hoy reducida: en Brasil solo el wari’ y el oro win mantienen hablantes activos. El pueblo es internacionalmente conocido por su práctica histórica de endocanibalismo funerario —el consumo del cuerpo del difunto por sus afines como acto de duelo y reincorporación, descrito por Beth Conklin (2001) en Consuming Grief y por Aparecida Vilaça (1992) en Comendo como gente—, práctica abandonada décadas atrás tras el contacto sostenido con el SPI y los misioneros entre 1956 y 1962.
Datos esenciales
| Nombre del pueblo | Wari’ / Pakaa Nova |
|---|---|
| Autodenominación | Wari’ («nosotros, los seres humanos») |
| Región | Rondônia (oeste, frontera con Bolivia) |
| Países | Brasil |
| Familia lingüística | Chapakura |
| Lengua | Wari’ (ISO 639-3 pav) |
| Población estimada | ~3.450 personas (Censo IBGE 2022) |
| Economía | Horticultura de roza, pesca, caza, recolección |
| Claves culturales | Endocanibalismo funerario histórico, dualismo wari’/karawa, cantos tamara |
| Estado | Reconocido FUNAI; varias TI homologadas; contacto sostenido desde 1956-1962 |
| Lectura estimada | 11 minutos |
Ubicación y territorio
Los Wari’ habitan el oeste de Rondônia, en la cuenca del río Pakaás Novos y de sus afluentes —los ríos Negro-Ocaia, Lage, Ribeirão y Mamoré—, en una región de transición entre la selva amazónica densa y el cerrado meridional. Cuatro Tierras Indígenas concentran la población actual: TI Pacaás Novos (homologada en 1996 con 279.906 hectáreas), TI Igarapé Lage, TI Igarapé Ribeirão y TI Sagarana, según los registros del Instituto Socioambiental (terrasindigenas.org.br). El paisaje combina selva primaria, sabanas estacionales y ríos de aguas blancas con bancos arenosos. La proximidad de la BR-364 y el avance de la frontera agrícola en torno a Guajará-Mirim han generado una presión territorial sostenida desde los años 70.
Historia
Antes del contacto
Los antepasados Wari’ habitaban la cuenca media del Mamoré desde época precolombina, con un patrón de aldeas dispersas en los interfluvios y movilidad estacional. La organización social articulaba un dualismo radical entre wari’ («seres humanos verdaderos») y karawa («animales, comida, otros»), categoría que englobaba tanto a los animales de caza como a los enemigos no-Wari’. Esta clasificación, descrita por Conklin (2001) y Vilaça (1992), articulaba la cosmología, la guerra y el endocanibalismo funerario. La caza, la pesca, la horticultura de mandioca brava y la recolección sostenían un sistema productivo descentralizado, sin jefatura política consolidada.
Contacto colonial y siglo XX
A diferencia de otros pueblos amazónicos contactados durante la fiebre del caucho, los Wari’ mantuvieron autonomía hasta mediados del siglo XX, defendiéndose con incursiones armadas contra los seringueiros del Pakaás Novos. El contacto sostenido se dio entre 1956 y 1962, en una operación coordinada por el SPI, el padre Roberto Arruda y misioneros de la New Tribes Mission. Las epidemias subsiguientes de sarampión, gripe y tuberculosis provocaron una catástrofe demográfica: la población se redujo a la mitad en menos de una década, según Vilaça. La sedentarización en torno a los puestos de la FUNAI y las misiones marcó el abandono progresivo del endocanibalismo funerario.
Situación contemporánea
Tras la creación de la FUNAI en 1967 y la demarcación progresiva de las TI desde los años 80, los Wari’ iniciaron una recuperación demográfica notable: de menos de 600 personas en los años 60 a aproximadamente 3.450 en el Censo IBGE 2022. La organización política se articula a través de asociaciones como la OPI Pakaa Nova y la participación en COIAB. Los desafíos actuales incluyen la deforestación en torno a la BR-364, la pesca y madera ilegal, la urbanización en Guajará-Mirim y el debate del Marco Temporal decidido por el STF en 2023 (Tese 1.031).
Organización social y política
La sociedad Wari’ tradicional se organiza en torno a la casa extendida, espacio de cohabitación de varias familias nucleares vinculadas por uxorilocalidad. El parentesco sigue un sistema de tipo dravídico que prescribe el matrimonio entre primos cruzados bilaterales y articula la oposición fundamental entre afines y consanguíneos. La política tradicional carecía de jefatura centralizada: los líderes locales, hombres y mujeres mayores de prestigio (tatirim), mediaban en conflictos internos sin imponer decisiones. La cosmología dualista wari’/karawa articulaba la vida ritual, la caza y, en el pasado, la guerra con los enemigos no-Wari’. Hoy, la organización política se canaliza a través de asociaciones reconocidas por la FUNAI, asambleas regionales, escuelas indígenas bilingües y representaciones en COIAB y APIB. Las mujeres Wari’ han ganado protagonismo en la articulación política y en la documentación lingüística desde los años 90.
Lengua
El wari’ (también pakaa nova) es la lengua principal de la familia chapakura, codificada como pav en el estándar ISO 639-3. En Brasil solo el wari’ y el oro win mantienen hablantes activos; otras lenguas históricas (more, urupá, torá) están extintas. Glottolog clasifica el wari’ como Chapacura-Wanham. La vitalidad es alta: la mayoría de niños crecen como hablantes nativos y el portugués funciona como segunda lengua adquirida en la escuela. La descripción gramatical debe mucho al trabajo del lingüista Daniel Everett y de antropólogos como Vilaça (1992) y Conklin (2001), cuyas etnografías incluyen extensos glosarios y análisis de la terminología cosmológica.
Diccionario wari’–español
| Palabra wari’ | Significado |
|---|---|
| wari’ | Ser humano verdadero, nosotros |
| karawa | Animal, comida, no-Wari’ |
| com | Agua, río |
| kwerein | Sol |
| jamain | Luna |
| mijak | Tierra, suelo |
| iri’ | Selva, bosque |
| ko | Casa |
| narima | Mujer |
| tarima | Hombre |
| tatirim | Anciano, líder de prestigio |
| jami | Espíritu, alma |
| tamara | Canto ceremonial |
| maji | Mandioca |
| kapija’ | Mandioca brava |
| na | Uno |
| nain | Dos |
| parij | Pez |
| iri kwerein | Día (literalmente «selva del sol») |
Economía
La economía Wari’ se basa en la horticultura itinerante de roza, complementada con caza, pesca y recolección. Los cultivos centrales son la mandioca brava (kapija’) y dulce, el plátano, el maíz, la batata y el cacahuete. La pesca en los ríos Pakaás Novos, Lage y Ribeirão aporta tucunaré, traíra, surubim y pacu. La caza —jabalí, tapir, paca, mono y aves de monte— se realiza con arco y flecha y, contemporáneamente, con escopeta. La recolección de frutos de palmera, miel silvestre y nueces del Brasil completa la dieta. En las últimas décadas se ha incorporado un comercio limitado con Guajará-Mirim, donde los Wari’ venden harina de mandioca, artesanía y pescado.
Vestimenta
La vestimenta cotidiana Wari’ contemporánea combina ropa industrial de algodón con accesorios tradicionales reservados para celebraciones, asambleas y ceremonias. En el ámbito ritual, hombres y mujeres lucen pinturas corporales con jenipapo (negro azulado) y urucum (rojo) que dibujan motivos geométricos en líneas paralelas, espirales y grecas asociadas a la identidad de la casa extendida y a estados rituales específicos.

Antes del contacto, la presentación cotidiana era mínima: cordones de algodón en la cintura, collares de semillas y dientes de animales, plumas pequeñas en las orejas y la cabeza. Las mujeres adultas usaban pequeños palitos en las aletas nasales y los lóbulos auriculares. La pintura corporal codificaba el luto —en negro tras la muerte de un pariente cercano—, la pertenencia clánica y los estados rituales del cazador y del oficiante de los tamara. En las festividades contemporáneas, el atuendo combina diademas de plumas de guacamayo y arara, collares de semillas de tento y dientes de jabalí, brazaletes de fibra y la pintura corporal completa, en una recuperación deliberada de las marcas tradicionales tras décadas de inhibición misionera. La presentación cotidiana actual sigue el patrón de la vida rural amazónica, con vestidos, camisetas y bermudas industriales, mientras que los atavíos tradicionales se reservan para los momentos rituales y políticos.
Vivienda
La aldea Wari’ tradicional se organizaba en pequeños asentamientos dispersos, con casas alargadas de techo a dos aguas con paja de palmera jarina y paredes de paxiúba abierta. Cada casa albergaba a un grupo doméstico extenso de varias familias vinculadas por matrimonios uxorilocales. Tras el contacto y la sedentarización en torno a los puestos de la FUNAI, las aldeas adoptaron un patrón nuclear con casas individuales en torno a una plaza central donde se ubican la escuela, la radio comunitaria y, en algunos casos, una iglesia. La construcción combina hoy materiales tradicionales con tablones aserrados y techos de teja o chapa galvanizada. Como documenta Vilaça, el espacio doméstico es un dominio fuertemente femenino, donde se elabora la harina de mandioca y se procesa la chicha.
Alimentación
La base alimentaria Wari’ gira en torno a la mandioca brava (kapija’), procesada en harina, beiju y chicha (chicha de mandioca), bebida fermentada central en festividades y trabajos colectivos. Acompañan el plátano cocido y asado, el maíz tostado, el cacahuete y la batata. La pesca aporta tucunaré, traíra, surubim, pacu y pequeños peces de igarapé, mientras que la caza de jabalí, tapir, paca, mono y aves de monte completa la dieta. El pescado y la caza se preparan ahumados sobre brasas (moqueado), asados directamente o cocidos en caldos con mandioca y plátano. Un plato emblemático es la sopa espesa de mandioca con pescado o carne ahumada, consumida cotidianamente en las casas. La sal vegetal, obtenida quemando hojas de palmera, ha sido sustituida en buena parte por sal industrial. Las festividades incorporan grandes preparaciones de chicha y carne ahumada que pueden alimentar a varias aldeas reunidas durante días.
Religión y cosmovisión
La cosmología Wari’ tradicional, descrita por Aparecida Vilaça (1992, 2000, 2010) y Beth Conklin (2001), articula el universo en torno al dualismo radical wari’/karawa: humanos verdaderos versus animales y enemigos. Los animales son ex-humanos transformados, conservando una subjetividad que el chamán percibe en sus viajes. El alma (jami) se separa del cuerpo en la muerte y se reincorpora al colectivo de ancestros que habita los iri jam, lugares-espíritu del bosque. El endocanibalismo funerario, practicado hasta el contacto, era el procedimiento ritual por el cual los afines del difunto consumían pequeñas porciones del cuerpo cremado mezcladas con alimentos vegetales para reincorporarlo al grupo y desligar su alma. Como subraya Conklin (2001) en Consuming Grief, no era un acto agresivo sino de duelo y compasión: solo los afines no consanguíneos comían, marcando la diferencia entre quienes lloraban y quienes «ayudaban a llorar». La práctica fue abandonada en los años 60 tras el contacto y la sedentarización misionera. Hoy conviven referencias bíblicas evangélicas y católicas con prácticas chamánicas residuales y con una recuperación deliberada de los cantos tamara.
Celebraciones y rituales
El ciclo ceremonial Wari’ tradicional articulaba festividades de chicha (chicha de mandioca), cantos colectivos tamara, ritos de iniciación y los rituales funerarios. Hoy, las festividades comunitarias se organizan en torno a las cosechas, los aniversarios de la fundación de las aldeas y las asambleas políticas regionales, donde se sirve abundante chicha, se cantan los tamara y se realizan danzas colectivas. Las celebraciones cristianas (Navidad, Pascua) coexisten con estas prácticas tradicionales sin sustituirlas. Las visitas entre aldeas Wari’ siguen siendo ocasiones rituales clave, marcadas por la hospitalidad de la chicha y la oratoria nocturna.
Arte y artesanía
La artesanía Wari’ incluye cestería de fibra de jarina y arumã con cestos planos, tamices y abanicos decorados con motivos geométricos en líneas paralelas. La cerámica de arcilla cocida, en proceso de revitalización, produce vasijas para fermentar la chicha y ollas para la cocina cotidiana. Los collares de semillas de tento, dientes de jabalí, plumarias de guacamayo y arara, y los adornos faciales con palitos de bambú completan el repertorio ritual. Las flautas de bambú, los bastones rituales y los arcos pintados con motivos geométricos se conservan como objetos de uso ceremonial y como expresión de soberanía cultural en circuitos de mercado artesanal regional. La pintura corporal con jenipapo y urucum constituye el lienzo gráfico más activo del pueblo: cada persona porta en su piel, en momentos rituales, las marcas de su pertenencia social y cosmológica.
Pueblos cercanos o relacionados
Los Wari’ comparten el horizonte cultural del oeste amazónico con varios pueblos vecinos. Al sur conviven con los Oro Win, grupo wari’ subdialectal con autonomía cultural, y con los pueblos del valle del Guaporé. Hacia el este se relacionan con los Suruí Paiter y con los Cinta Larga, ambos de la familia Tupí, con quienes comparten frontera ecológica y desafíos territoriales similares en Rondônia. Más al norte, en la Amazonía profunda, se vinculan culturalmente con los Marubo del Vale do Javari, con quienes comparten el patrón de organización por casas extendidas y el peso ritual de los cantos. La presión territorial de la BR-364 los hermana con los pueblos del eje Cuiabá-Porto Velho. Para una visión amplia de los pueblos amazónicos brasileños puede consultarse el hub Pueblos indígenas de Brasil.
Reflexión final
El pueblo Wari’ encarna una de las trayectorias más singulares de la antropología amazónica contemporánea: pueblo de contacto reciente cuya etnografía clásica —Vilaça (1992), Conklin (2001)— transformó el debate internacional sobre el canibalismo, el duelo y la persona en las tierras bajas sudamericanas. Tras la catástrofe demográfica del contacto, los Wari’ han logrado una recuperación poblacional notable y una articulación política consolidada en COIAB y APIB. Los desafíos contemporáneos —presión sobre las TI, debate del Marco Temporal, desafíos sanitarios, defensa del bosque amazónico de Rondônia— se afrontan desde una soberanía cultural en proceso de revitalización deliberada. Para más información sobre los pueblos brasileños, véase la guía de Brasil.
Preguntas frecuentes
¿Por qué los Wari’ practicaban el endocanibalismo funerario?
El endocanibalismo funerario Wari’ no era un acto de agresión sino una práctica ritual de duelo. Como documentan Beth Conklin (2001) en Consuming Grief y Aparecida Vilaça (1992) en Comendo como gente, los afines no consanguíneos del difunto consumían pequeñas porciones del cuerpo cremado mezcladas con plátano y maíz para reincorporar al difunto al grupo, desligar su alma del mundo de los vivos y permitir el cierre del duelo. Solo los afines comían; los consanguíneos lloraban. La práctica fue abandonada en los años 60 tras el contacto con el SPI y los misioneros, y hoy los Wari’ realizan entierros y ceremonias cristianas, conservando los cantos tamara y la cosmología dualista wari’/karawa.
¿Cuál es la diferencia entre Wari’ y Pakaa Nova?
Wari’ es la autodenominación del pueblo en su propia lengua, y significa «nosotros, los seres humanos verdaderos». Pakaa Nova es el etnónimo externo asignado por la sociedad envolvente, derivado del río Pakaás Novos, principal eje hidrográfico de su territorio. La forma «Pakaa Nova» predomina en documentos administrativos antiguos, mapas y publicaciones brasileñas no especializadas, mientras que «Wari'» se ha consolidado en la antropología académica desde los años 80 como signo de respeto a la autodenominación del pueblo. Ambas designaciones se refieren al mismo pueblo, hablante de la lengua wari’ (familia chapakura) en el oeste de Rondônia.
¿Cuántos Wari’ hay hoy y dónde viven?
Según el Censo IBGE 2022, la población Wari’ asciende a aproximadamente 3.450 personas en territorio brasileño, distribuidas en cuatro Tierras Indígenas en el oeste de Rondônia: TI Pacaás Novos (279.906 ha, homologada en 1996), TI Igarapé Lage, TI Igarapé Ribeirão y TI Sagarana. La recuperación demográfica ha sido notable: de menos de 600 personas tras la catástrofe del contacto en los años 60, el pueblo ha sextuplicado su población en seis décadas. La mayoría reside en aldeas a orillas de los ríos Pakaás Novos, Lage y Ribeirão, con una minoría en Guajará-Mirim y Porto Velho.
Referencias
- Conklin, Beth A. (2001). Consuming Grief: Compassionate Cannibalism in an Amazonian Society. Austin: University of Texas Press.
- Vilaça, Aparecida (1992). Comendo como gente: formas do canibalismo wari’. Río de Janeiro: Editora UFRJ.
- Vilaça, Aparecida (2010). Strange Enemies: Indigenous Agency and Scenes of Encounters in Amazonia. Durham: Duke University Press.
- Instituto Socioambiental (ISA). Povos Indígenas no Brasil — Ficha Wari’: pib.socioambiental.org/pt/Povo:Wari’
- IBGE (2023). Censo Demográfico 2022 — Indígenas. Resultados do universo. Río de Janeiro: IBGE. ibge.gov.br
- FUNAI. Tierras Indígenas Pacaás Novos, Igarapé Lage, Igarapé Ribeirão: gov.br/funai

