Los Chiquitano de Brasil (autodenominación Bésɨro) son un pueblo transfronterizo Brasil-Bolivia heredero de las antiguas Misiones Jesuíticas de Chiquitos. En Mato Grosso conservan festas sincréticas, repertorio musical barroco-misional y la lengua bésɨro, hoy en proceso de revitalización tras décadas de ocultamiento.
Su población en Brasil ronda las 2.700 personas según el Censo IBGE 2022, con TIs en Vila Bela da Santíssima Trindade y Pontes e Lacerda. El reconocimiento FUNAI llegó en 2003, abriendo paso a un proceso de ressurgência identitaria sostenido.
Chiquitano de Brasil
Índice
En la frontera entre Mato Grosso y el departamento boliviano de Santa Cruz, en torno a Vila Bela da Santíssima Trindade y Pontes e Lacerda, habitan los Chiquitano de Brasil (autodenominación: Bésɨro; etnónimo colonial: Chiquitano), pueblo indígena transfronterizo cuya presencia en la región está documentada desde el siglo XVII a través del sistema de las Misiones Jesuíticas de Chiquitos (1691-1767). Constituyen un caso paradigmático de la historia colonial sudamericana: pueblos heterogéneos reagrupados bajo el etnónimo «chiquitos» por los misioneros jesuitas y luego dispersos tras la expulsión de la Compañía en 1767. En Brasil, su población ronda las 2.700 personas según el Censo IBGE 2022, frente a una mayoría de aproximadamente 80.000 personas en la Chiquitanía boliviana.
Datos esenciales
| Nombre | Chiquitano (Bésɨro) |
|---|---|
| Autodenominación | Bésɨro |
| Región | Frontera Mato Grosso (Brasil) — Santa Cruz (Bolivia) |
| País | Brasil (MT) y Bolivia (departamento de Santa Cruz) |
| Familia lingüística | Chiquitano (familia pequeña; algunos autores la asocian al Macro-Jê) |
| Lengua | Bésɨro / chiquitano (ISO 639-3: cax) |
| Población estimada | ~2.700 en Brasil (IBGE 2022); ~80.000 en Bolivia |
| Economía | Horticultura, ganadería pequeña, artesanía, trabajo agrícola |
| Claves culturales | Festas sincréticas, música barroco-misional, ressurgência identitaria |
| Estado | Reconocimiento FUNAI 2003; TIs Portal do Encantado, Acorizal, Vila Nova Barbecho |
| Lectura estimada | 11 minutos |
Ubicación y territorio
Los Chiquitano de Brasil se concentran en el sudoeste de Mato Grosso, en los municipios de Vila Bela da Santíssima Trindade, Pontes e Lacerda, Porto Esperidião, Cáceres y Comodoro, en una franja fronteriza con el departamento boliviano de Santa Cruz. Las principales tierras indígenas son la TI Portal do Encantado, la TI Acorizal y la TI Vila Nova Barbecho, en distintos estados del proceso administrativo (identificación, declaración, homologación). La ecorregión combina ecotono entre cerrado, bosque seco chiquitano y selva amazónica de transición. Como documenta la ficha del Instituto Socioambiental, el reconocimiento étnico oficial llegó en 2003 con la creación del primer puesto de la FUNAI dedicado al pueblo, tras décadas en las que las comunidades habían sido tratadas como población rural genérica.
Historia
Antes del contacto
El territorio que hoy ocupan los Chiquitano correspondía antes del contacto a un mosaico de pueblos hablantes de lenguas afines (variedades del Bésɨro y otras), con economías mixtas de horticultura, caza y recolección en el bosque seco chiquitano. La región fue descrita por las primeras crónicas españolas del siglo XVI como densamente poblada por grupos como los Manasi, Penoki, Paikoneka, Kitemoka y otros, posteriormente reagrupados bajo el etnónimo colonial «chiquitos» por los misioneros, supuestamente por las puertas bajas de las casas tradicionales.
Contacto colonial y siglo XX
El contacto sistemático llegó a través de las Misiones Jesuíticas de Chiquitos, fundadas a partir de 1691 por la Compañía de Jesús en lo que hoy es la Chiquitanía boliviana: San Xavier (1691), Concepción, San Rafael, San José, San Juan, Santa Ana y Santiago. Las misiones reagruparon poblaciones heterogéneas bajo una lengua franca —el bésɨro—, una liturgia musical de notable sofisticación y un sistema económico comunal. La expulsión de los jesuitas en 1767 dispersó parcialmente a las poblaciones, parte de las cuales emigraron al lado portugués de la frontera, en la región de Vila Bela da Santíssima Trindade —entonces capital de la capitanía de Mato Grosso. Como documenta Isabelle Combés (UMSA Bolivia) en sus trabajos sobre La Chiquitanía, las familias chiquitanas se incorporaron al sistema económico de la frontera brasileña como mano de obra, manteniendo elementos de la lengua y de las festas sincréticas, pero sin reconocimiento étnico oficial. El siglo XIX y la primera mitad del XX consolidaron este patrón de invisibilidad.
Situación contemporánea
La ressurgência identitaria de los Chiquitano de Brasil se aceleró a partir de los años 1990 con la articulación de organizaciones comunitarias en Vila Bela y Pontes e Lacerda, en diálogo con el movimiento chiquitano boliviano. El reconocimiento oficial por la FUNAI en 2003 abrió paso a la creación de los primeros procesos de identificación territorial. Como documentan Joana Silva (2009) en Memória e identidade chiquitana y Roberto Sanchez Patzy (UFGD) en sus trabajos lingüísticos, la generación intermedia y joven está reaprendiendo el bésɨro a través de programas de educación intercultural, mientras los ancianos conservan repertorios de cantos litúrgicos misionales y festas tradicionales. El Censo IBGE 2022 registra unas 2.700 personas autoidentificadas como Chiquitano en Brasil, cifra muy superior a la documentada en censos anteriores y testimonio del proceso identitario en curso.
Organización social y política
La sociedad Chiquitano de Brasil se estructura en comunidades rurales con organización comunal heredera del modelo misional jesuítico: cabildos comunitarios, cargos rotativos de responsabilidad en la festa patronal, parentesco extenso. La representación política externa se articula a través de la OPRIMT (Organização dos Povos Indígenas do Mato Grosso) y de la OICH (Organización Indígena Chiquitana) boliviana, en circuitos transfronterizos. La articulación con APIB y CIMI canaliza demandas territoriales, mientras la coordinación regional FUNAI Cáceres administra los procesos administrativos de las TIs. Las decisiones colectivas se toman en asambleas comunitarias con liderazgo rotativo.
Lengua
La lengua bésɨro o chiquitano (ISO 639-3: cax) constituye una familia lingüística pequeña; algunos lingüistas la asocian tentativamente al tronco Macro-Jê, aunque la afiliación no está plenamente establecida. En Brasil cuenta con aproximadamente 40 hablantes activos según los informes de Sanchez Patzy y de la FUNAI, mayoritariamente ancianos. En Bolivia, la cifra alcanza alrededor de 5.000 hablantes activos sobre una población étnica de unas 80.000 personas. La UNESCO clasifica al bésɨro como seriamente en peligro. Los trabajos lingüísticos de Sanchez Patzy y Combés han producido materiales bilingües y descripciones gramaticales empleadas en la educación intercultural transfronteriza. Los repertorios musicales misionales —las partituras chiquitanas conservadas en los archivos de Concepción y declaradas Patrimonio UNESCO en 1990— incluyen textos litúrgicos en bésɨro de notable valor histórico.
Diccionario bésɨro–español
El siguiente vocabulario reúne términos bésɨro documentados por Sanchez Patzy y Combés.
| Bésɨro | Español |
|---|---|
| bésɨro | Autónimo, «los del lugar» |
| ñoñɨnch | Persona, gente |
| oñɨ | Hombre |
| paunch | Mujer |
| bauurs | Niño |
| poos | Casa |
| tuuxh | Agua |
| peeʼ | Fuego |
| suurs | Sol |
| paus | Luna |
| kiporɨkɨ | Tierra |
| nakii | Maíz |
| kɨse | Mandioca |
| peeya | Pez |
| oʼish | Jaguar |
| sane | Anta |
| obɨ | Ave |
| nupɨkɨ | Bosque, monte |
| tupax | Dios, ser supremo (sincrético) |
Economía
La economía Chiquitano de Brasil combina horticultura de mandioca, maíz, frijol, plátano, arroz y cucurbitáceas; cría de aves de corral y ganadería pequeña; trabajo asalariado estacional en haciendas y pequeñas industrias regionales; y artesanía tradicional. La fabricación de instrumentos musicales —violines, arpas y flautas misionales— y la cestería con fibras locales constituyen economías culturales relevantes en torno a las festas patronales. La caza y la recolección complementan la dieta, especialmente con frutos del cerrado como pequi, mangaba, bocaiúva y bacuri. Las prestaciones sociales del Estado brasileño y la circulación transfronteriza con la Chiquitanía boliviana —a través de los caminos históricos de la antigua red misional— dinamizan parte de la economía comunitaria.
Vestimenta
La vestimenta cotidiana Chiquitano es hoy ropa popular brasileña, sin diferenciación étnica externa, herencia del largo periodo de invisibilidad del siglo XX. En las festas patronales, sin embargo, reaparecen los trajes tradicionales: tipoy de algodón blanco con bordados para las mujeres, camisa larga y pantalón blanco para los hombres, sombreros de fibra trenzada y máscaras de madera para danzas específicas como los abuelos o los yarituses.

Como ha documentado Sanchez Patzy en sus trabajos sobre el patrimonio cultural chiquitano, los trajes festivos heredan elementos de la liturgia misional jesuítica fusionados con elementos pre-misionales y con apropiaciones populares posteriores. Los tipoy bordados con flores y motivos geométricos se conservan en los baúles familiares y se sacan únicamente para fechas señaladas: Festa de Cima, Festa do Divino, San Pedro, fiestas patronales locales. Las máscaras y disfraces de los abuelos y yarituses bolivianos también aparecen en circuitos transfronterizos. La revitalización cultural impulsada desde 2003 ha estimulado la recuperación del repertorio festivo en colaboración con investigadores de la UFMT y de la UMSA.
Vivienda
La vivienda Chiquitano contemporánea es predominantemente rural-popular —casas de adobe o ladrillo con techo de teja— sin diferenciación étnica externa. La construcción tradicional pre-contemporánea, documentada en la Chiquitanía boliviana, era rectangular con paredes de tabique relleno y techo de paja, con galería frontal cubierta. En Brasil, ese modelo persiste solo en algunas comunidades rurales en torno a Vila Bela y Pontes e Lacerda. Los proyectos de revitalización cultural han recuperado en algunas TIs los esquemas de planta tradicional para casas comunales y centros culturales. La organización del espacio residencial sigue patrones de parentesco extenso con casas familiares próximas y huerto compartido.
Alimentación
La base alimentaria Chiquitano combina mandioca en farinha, chicha y beiju; maíz en mingau y atole; arroz; frijol; plátano; carne de aves de corral, vacuno y caza menor (paca, cutia, tatu); pescado de los ríos regionales; frutos del cerrado y del bosque chiquitano. La chicha de maíz fermentada es bebida central de las festas patronales y mantiene continuidad histórica con la liturgia misional. Las celebraciones colectivas articulan grandes preparaciones de carne con yuca, sopa de maíz y frutos en almíbar. Los recetarios familiares conservan elementos pre-misionales junto a influencias coloniales españolas y portuguesas.
Religión y cosmovisión
La religiosidad Chiquitano es un sincretismo profundo entre la liturgia católica jesuítica del periodo misional y elementos pre-misionales conservados en festas, cantos y prácticas rituales. La cosmovisión articula un universo organizado en cielo, tierra y seres del monte —dueños de los animales y de las plantas—, con los santos católicos como mediadores. Las prácticas rituales se centran en las festas patronales, los novenarios, las procesiones y las danzas sagradas. Los repertorios musicales misionales —notablemente las partituras barrocas conservadas en los archivos de Concepción y San Rafael, declaradas Patrimonio UNESCO en 1990— constituyen un patrimonio vivo: las festas chiquitanas siguen interpretando piezas atribuidas a Domenico Zipoli y a maestros indígenas jesuitas. En Brasil, la práctica está más dispersa que en Bolivia, pero la revitalización avanza con apoyo del CIMI y de equipos universitarios.
Celebraciones y rituales
El ciclo ceremonial Chiquitano de Brasil se articula en torno a las festas patronales: Festa de Cima (Vila Bela da Santíssima Trindade), Festa do Divino Espírito Santo en mayo-junio, San Pedro y San Pablo, San Juan, Santa Ana y otras festividades del calendario católico-misional. Las festas combinan procesiones, novenarios, cantos en bésɨro y latín, danzas con máscaras (los abuelos, yarituses, chunchos), música de violines, arpas y flautas misionales, y banquetes comunitarios con chicha. La preparación de las festas implica cargos rotativos de responsabilidad —mayordomo, alférez, pasante— heredados del cabildo misional. Como documenta Joana Silva (2009), las festas son el espacio principal donde se reactiva la memoria identitaria chiquitana en Mato Grosso. Los rituales del ciclo vital —bautismo, confirmación, matrimonio, funeral— integran elementos católicos y memoria pre-misional.
Arte y artesanía
El arte Chiquitano se expresa de manera notable en la música barroco-misional: violines, arpas indígenas, flautas dulces y conjuntos vocales que ejecutan repertorios procedentes de los archivos de Concepción y de las festas locales. La luthería tradicional —construcción artesanal de violines y arpas con técnicas heredadas del periodo jesuítico— persiste en algunas comunidades. La cestería con fibras de jipijapa y de palma chuchío produce sombreros, esteras y cestos. La carpintería tradicional —tallado de máscaras festivas y de imaginería religiosa— conserva continuidad histórica con los talleres misionales del siglo XVII. La pintura corporal y los bordados textiles complementan el repertorio. El Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana «Misiones de Chiquitos» (Bolivia) atrae participación brasileña.
Pueblos cercanos o relacionados
Los Chiquitano de Brasil se inscriben en una red transfronteriza compleja:
- Pareci-Haliti — pueblo Aruák del Mato Grosso, vecinos en la chapada y socios históricos de circuitos comerciales pre-coloniales.
- Nambikwara — pueblo del Vale do Guaporé y de la chapada dos Parecis, vecinos en el eje Mato Grosso/Rondônia.
- Bororo — pueblo Macro-Jê del Mato Grosso, históricamente afectado por las haciendas de Vila Bela.
- Chiquitano boliviano — núcleo mayoritario del pueblo en la Chiquitanía boliviana (~80.000 personas), con quienes mantienen circuitos rituales y comerciales.
Reflexión final
Los Chiquitano de Brasil son el caso paradigmático del indigenismo transfronterizo sudamericano: pueblo heredero del sistema misional jesuítico, dividido por la frontera Brasil-Bolivia desde el siglo XVIII, sometido a un siglo de invisibilidad oficial y reorganizado desde los años 1990 hasta el reconocimiento FUNAI 2003. Su patrimonio musical barroco-misional —Patrimonio UNESCO desde 1990 en su sector boliviano—, la lengua bésɨro y el ciclo de festas patronales constituyen un acervo cultural de alcance continental. La continuidad institucional de FUNAI, MPF, ISA y la articulación con la OICH boliviana serán decisivas para consolidar el proceso de ressurgência. Más sobre los pueblos del país en Pueblos indígenas de Brasil.
Preguntas frecuentes
¿Dónde viven los Chiquitano en Brasil?
Los Chiquitano de Brasil habitan el sudoeste de Mato Grosso, en los municipios de Vila Bela da Santíssima Trindade, Pontes e Lacerda, Porto Esperidião, Cáceres y Comodoro, en la frontera con el departamento boliviano de Santa Cruz. Las principales tierras indígenas son la TI Portal do Encantado, la TI Acorizal y la TI Vila Nova Barbecho. La ecorregión combina ecotono entre cerrado, bosque seco chiquitano y selva amazónica de transición. Mantienen circuitos transfronterizos con la Chiquitanía boliviana.
¿Cuántos Chiquitano hay actualmente en Brasil?
Según el Censo IBGE 2022, la población Chiquitano en Brasil ronda las 2.700 personas, cifra muy superior a censos anteriores y testimonio del proceso de ressurgência identitaria iniciado en los años 1990. La mayoría del pueblo vive en Bolivia: aproximadamente 80.000 personas en la Chiquitanía del departamento de Santa Cruz. La tendencia poblacional brasileña es de crecimiento sostenido, vinculada al reconocimiento FUNAI 2003 y a los procesos de identificación territorial.
¿Qué lengua hablan los Chiquitano de Brasil?
Los Chiquitano de Brasil hablan bésɨro o chiquitano (ISO 639-3: cax), lengua de la familia chiquitana, una familia pequeña que algunos lingüistas asocian tentativamente al tronco Macro-Jê. En Brasil cuenta con aproximadamente 40 hablantes activos, mayoritariamente ancianos; en Bolivia alcanza unos 5.000 hablantes. La UNESCO la clasifica como seriamente en peligro. La revitalización avanza a través de programas de educación intercultural y de cooperación transfronteriza con Bolivia.
¿Cuál es la cultura del pueblo Chiquitano?
La cultura Chiquitano se articula en torno a tres rasgos distintivos: el patrimonio musical barroco-misional heredero de las Misiones Jesuíticas de Chiquitos (1691-1767), declarado Patrimonio UNESCO en 1990 en su sector boliviano; el ciclo de festas sincréticas como la Festa de Cima y la Festa do Divino, con cargos rotativos de cabildo y danzas con máscaras; y la lengua bésɨro, hoy en proceso de revitalización tras décadas de invisibilidad. Joana Silva (2009) documenta la memoria identitaria como núcleo del proceso.
Referencias
- Silva, Joana A. F. de Souza (2009). Memória e identidade chiquitana no Brasil. UFMT.
- Sanchez Patzy, Roberto (UFGD). Trabajos lingüísticos sobre el bésɨro y la educación intercultural transfronteriza.
- Combés, Isabelle (2005). La Chiquitanía. UMSA, La Paz.
- Instituto Socioambiental. Ficha Chiquitano. pib.socioambiental.org
- FUNAI. Coordenação Regional Cáceres. gov.br/funai
- IBGE (2022). Censo Demográfico — Indígenas. ibge.gov.br




