Cuatro láminas para elegir: persona con red junto al río, persona modelando barro, figuras de volumen y tortuga en la orilla. Son recreaciones educativas con descargas PNG independientes. Las figuras permiten estudiar volumen; no son reproducciones de piezas ritxoko identificadas.
Dificultad orientativa: formas grandes, intermedia o muchos detalles. Se valora la cantidad y el tamaño de las zonas; no se asignan edades.

Intermedia
1536 × 1024 píxeles · 1,73 MB

Intermedia
1536 × 1024 píxeles · 1,47 MB

Formas grandes
1536 × 1024 píxeles · 1,26 MB

Intermedia
1536 × 1024 píxeles · 1,74 MB
Lámina 4 · Tortuga en la orilla · PNG

Contexto cultural de la colección
Índice
Los karajá, que se denominan también Iny, mantienen una relación central con el Araguaia, sus lagos, afluentes y playas. La isla del Bananal forma parte de ese ámbito territorial. La pesca y los cambios estacionales del río permiten entender por qué la lámina de la canoa y la de la orilla se leen juntas. Una muestra una acción sobre el agua; la otra invita a observar superficies que pueden cambiar con su nivel.
La ficha del pueblo karajá amplía la información general y permite relacionar estas láminas con su contexto.
Guía docente: actividades, contexto ampliado y preguntas
Preparar y acompañar la actividad
El río Araguaia y el trabajo con arcilla organizan estos dibujos karajá para colorear. La selección incluye una escena de ribera con canoa, una persona preparando material, estudios sencillos de figuras modeladas y una playa fluvial con una tortuga. Cada lámina se descarga como PNG independiente y permite trabajar observación de materiales, volumen y ambiente.
La colección utiliza el nombre Iny junto a Karajá. Las imágenes de arcilla son estudios educativos de preparación y forma, sin copiar piezas patrimoniales ni sus pinturas. El conjunto invita a conocer la importancia de las creadoras y a relacionar los objetos con lugares y actividades concretas.
Pueblo: karajá.
Referencia territorial: Río Araguaia, Brasil; referencia al pueblo Iny Karajá.
Formato: cuatro PNG en blanco y negro.
Materiales: papel, lápices de colores y cuaderno.
Uso: actividad educativa en casa o en el aula.
Actividades para las cuatro láminas
1. Una escena del Araguaia
Objetivo: seguir el contorno de la red y su relación con el espacio de orilla. Tiempo orientativo: 15–20 minutos, incluido el coloreado y una breve descripción.
La canoa, el remo y la orilla permiten observar relaciones de uso y posición. El ejercicio empieza localizando la línea que separa tierra y agua. Después se distinguen los objetos apoyados y la figura humana. El color puede mantener suaves el río y el fondo para que la escena principal conserve claridad.
Una descripción breve utiliza palabras como junto a, sobre, delante y detrás. Después se prepara una pregunta sobre cómo cambia una ribera cuando varía el nivel del agua. La imagen ofrece un momento y un encuadre; para comprender una dinámica estacional sería necesario comparar registros de fechas diferentes. Esa idea puede trasladarse a un pequeño ejercicio de observación de un entorno cercano.
2. Preparar la arcilla
Objetivo: distinguir manos, material y volumen modelado. Tiempo orientativo: 15–20 minutos, incluido el coloreado y una breve descripción.
La mesa permite distinguir material disponible, herramienta y formas en proceso. Las manos concentran la acción y ayudan a comprender que una pieza necesita trabajo antes de adquirir su aspecto final. El coloreado puede utilizar distintos tonos tierra para separar esos elementos sin introducir diseños decorativos.
La actividad propone describir la forma del material antes y durante el modelado. Con masa escolar se puede ensayar la diferencia entre una esfera, un cilindro y una superficie aplanada. El ensayo se presenta como exploración de volumen. Para conocer una tradición cerámica concreta resulta importante consultar explicaciones públicas de las creadoras y conservar sus nombres, en lugar de deducir la técnica completa a partir de una escena ficticia.
3. Estudios de volumen
Las figuras simplificadas permiten comparar proporciones y niveles de elaboración. Una forma conserva rasgos generales y otra presenta una separación más clara entre cabeza y cuerpo. La observación se centra en esos cambios, sin asignar edad, identidad o función cultural a cada figura.
El coloreado puede mantener una misma familia de tonos para mostrar un material común. Después se dibujan perfiles sencillos y se explica qué línea ayuda más a reconocer cada volumen. Se compara una silueta frontal con otra lateral, colocando ambas sobre una línea de apoyo. La actividad permite observar estabilidad y proporción sin recargar la superficie con detalles.
4. Playa fluvial y tortuga
La tortuga permite trabajar una silueta baja y una superficie con divisiones visibles. El caparazón se diferencia del suelo mediante tonos próximos pero separados. La curva de la orilla dirige la mirada hacia el agua y permite reconocer profundidad en el paisaje.
Se describen tres partes del ambiente: arena, agua y vegetación. La tortuga permite estudiar escala y posición respecto a la orilla. Una flecha en el cuaderno señala hacia dónde se mira y otra dónde comienza el agua. Después se compara la lámina con una referencia naturalista identificada para observar la forma del caparazón y las diferencias entre una ilustración simplificada y una descripción más detallada.
Propuestas para trabajar con los dibujos
Un material en varios estados
Se colocan juntas las dos hojas de arcilla y se dibuja una flecha entre ellas en el cuaderno. Antes de escribir un proceso, se identifican las diferencias visibles. La flecha representa una relación de estudio, no una secuencia completa de fabricación.
Después se ensayan tres formas con masa escolar y se registra qué movimientos cambian el volumen: presionar, unir o alargar. El grupo compara los resultados y explica qué fue fácil y qué exigió más atención. La experiencia permite valorar la habilidad del modelado sin presentar los ensayos como artesanía karajá.
Dar lugar a la creadora
Se busca una explicación pública de cerámica karajá que identifique a una creadora o un colectivo. La ficha escolar registra nombre, contexto y material. Se describe la información que aporta esa identificación y se compara con la condición ficticia de la lámina.
La actividad muestra que una pieza no es solo una forma. También tiene una persona que la realiza, conocimientos y decisiones. El alumnado prepara preguntas sobre aprendizaje, materiales y cambios en el trabajo, sin pedir automáticamente información ceremonial. La ficha se conserva junto al dibujo para mantener visible esa relación entre objeto y autoría.
Dos visitas a una orilla
A partir de las láminas del río se propone comparar dos imágenes fechadas de un mismo lugar, elegidas por una persona adulta. Se observa dónde está el agua, qué superficie queda descubierta y cómo aparece la vegetación. Las diferencias se registran sin atribuir una causa que no esté documentada.
El ejercicio enseña que un paisaje puede cambiar y que la fecha forma parte de la información. Después se vuelve a la recreación del Araguaia y se escribe qué preguntas quedan abiertas. Una ilustración puede ayudar a reconocer componentes; comprender un ambiente requiere también registros y conocimientos situados.
Separar una fase de un proceso completo
En una tira de papel se escriben las fases mencionadas: preparar arcilla, modelar, secar, cocer y pintar. Se coloca la lámina de las manos bajo las acciones que permite observar y se deja espacio bajo las restantes para futuras notas. Después se elige una fase y se escribe una pregunta concreta, por ejemplo cómo se reconoce que una pieza está lista para pasar a la siguiente. El ejercicio ayuda a comprender que un objeto terminado reúne decisiones tomadas en momentos diferentes. La hoja de figuras puede acompañarse de una ficha de autoría vacía para aprender qué datos conviene buscar al consultar una pieza real: creadora, localidad, material y fecha.
Materiales y organización de la actividad
Cada enlace de descarga abre el PNG original. Se guarda el archivo y se imprime en orientación horizontal, ajustado al área imprimible. La vista previa debe mostrar el dibujo completo y sus márgenes. Una copia inicial permite comprobar tamaño y nitidez antes de preparar más hojas.
La orilla y la canoa requieren que el agua quede dentro del encuadre completo. Los tonos claros permiten separar arena, vegetación y caparazón. En las hojas de barro se deja visible la diferencia entre manos, material y mesa, probando los tonos tierra antes de completar las figuras. La tira con fases del trabajo puede plegarse y guardarse junto a las imágenes de arcilla. Al mostrar la colección se conserva la identificación de las figuras como estudios de volumen.
Una lectura conjunta
El recorrido final relaciona dos tipos de cambio: el que experimenta un material al trabajarlo y el que puede observarse en un ambiente a lo largo del tiempo. Son procesos distintos, pero ambos invitan a comparar estados y a conservar información. Cada participante puede presentar una observación de arcilla y otra de paisaje. La combinación ofrece un aprendizaje visual concreto y abre un camino hacia referencias más amplias sin confundir una recreación educativa con una pieza o un lugar documentado.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre las figuras y una pieza ritxoko?
Las figuras de la lámina son volúmenes educativos simplificados. Una pieza ritxoko identificada aporta además la creación de una artesana, su contexto y sus conocimientos. La actividad propone aprender a buscar esos datos al estudiar cerámica.
¿Se puede añadir una decoración propia?
Una creación personal puede realizarse en otra hoja y presentarse como diseño escolar. Se evita atribuirla a una tradición o copiar motivos sin conocer su contexto.
¿Qué dos láminas permiten observar cambios?
Las del río y la arcilla ofrecen dos tipos de cambio: una ribera varía con el agua; el barro modifica su forma mediante trabajo. En el cuaderno se pueden dibujar estados sucesivos y escribir qué causa cada transformación.
Otra propuesta para comparar
Los dibujos cayubaba para colorear permiten continuar la observación de ambientes fluviales. Se comparan canoas, orillas y objetos desde su forma visible y se anotan por separado los ríos y los pueblos a los que corresponde cada explicación.
Ampliación del contexto
Los saberes asociados a las figuras cerámicas karajá fueron registrados como patrimonio cultural de Brasil en 2012, tras una solicitud de comunidades como Santa Isabel do Morro, Wataú y Buridina. La documentación del reconocimiento destaca el trabajo de mujeres y el aprendizaje familiar, así como la selección y preparación de arcilla, el modelado, secado, cocción y pintura. Estas fases ayudan a situar las dos hojas sobre barro dentro de un proceso mucho mayor. Las figuras ritxoko tienen autoras y contextos que merecen conocerse al estudiar piezas identificadas.
Cómo imprimir las láminas
Descargue el PNG original desde la tarjeta elegida. Para papel A4 o carta, seleccione orientación horizontal y ajuste proporcional al área imprimible, sin recortar. Compruebe en la vista previa que todo el dibujo queda dentro de los márgenes. Una primera copia permite valorar el tamaño de los detalles antes de imprimir más hojas.
Uso de las láminas
Los archivos están preparados para descargarlos e imprimirlos en las actividades de esta colección. Para compartir el recurso, enlaza esta página. No se ha definido una licencia abierta de redistribución o venta de los archivos.
Sobre las imágenes: Ilustraciones generadas con inteligencia artificial. La canoa y la orilla no identifican un lugar exacto del Araguaia; las figuras de barro son estudios de volumen, no reproducciones auténticas de ritxoko ni modelos para copiar su decoración.





