En breve. Tay (con variantes T’ay y Ta’ según dialecto y transcripción) es el Padre Sol del panteón del pueblo Nasa —autónimo que en Nasa Yuwe significa «gente», llamado páez por los cronistas españoles desde el siglo XVI— asentado históricamente en Tierradentro (norte del departamento del Cauca, en la vertiente occidental de la cordillera Central de Colombia). Forma con Uma, madre agua y tierra, la pareja creadora primordial de la tradición oral nasa recopilada por la etnohistoriadora Joanne Rappaport en The Politics of Memory: Native Historical Interpretation in the Colombian Andes (Cambridge University Press, 1990) y ampliada en Cumbe Reborn: An Andean Ethnography of History (University of Chicago Press, 1994). En las variantes del ciclo Tay-Uma-Juan Tama registradas por Rappaport en Tierradentro, Cumbal y el resguardo de Vitoncó entre los años 1970 y 1980, la pareja Tay-Uma engendra al héroe cultural Juan Tama —figura histórica y mítica del siglo XVIII, cacique de Vitoncó y firmante de las cédulas de amparo real de los resguardos coloniales— vinculando a los thë’ walas (chamanes-médicos tradicionales) contemporáneos con un linaje que remonta el ordenamiento territorial nasa al gesto fundador de los dioses primordiales. El culto a Tay sigue vivo en la ceremonia del saakhelu (fiesta ritual del maíz, celebrada a mediados del año agrícola), en las armonizaciones territoriales del Wet Wet Fxi’zenxi (rito de refrescamiento y equilibrio) y en la posesión de bastones de mando de los cabildos indígenas, en un pueblo que suma aproximadamente 186.000 personas según el Censo Nacional de Población y Vivienda del DANE de 2018 y que es el más numeroso del Cauca colombiano.
| Origen cultural | Pueblo Nasa —autónimo en Nasa Yuwe con el significado «gente», denominación páez por los cronistas españoles desde la Relación de la provincia de los Yalcones del capitán Domingo Lozano Machuca (1580) y la Recopilación historial de fray Pedro de Aguado (~1581)—, hablantes de Nasa Yuwe (lengua tradicionalmente clasificada como paezano-barbacoana aunque su afiliación externa sigue en debate en Adolfo Constenla Umaña, Las lenguas del área intermedia, Universidad de Costa Rica, San José, 1991, y en Jon Landaburu, «Clasificación de las lenguas indígenas de Colombia» en Documentos sobre lenguas aborígenes de Colombia, Universidad de los Andes, Bogotá, 1979); asentamiento ancestral en Tierradentro (norte del actual departamento del Cauca, vertiente occidental de la cordillera Central colombiana, entre los ríos Páez y Ullucos), con expansiones históricas hacia los resguardos de Munchique, Toribío, Jambaló, Corinto, Caldono, Silvia, Belalcázar, Inzá y Páez; sistema político tradicional de cabildos indígenas de origen colonial reforzado desde 1971 por la fundación del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) en el resguardo de Toribío por Manuel Trino Morales y Guillermo Tenorio, referente latinoamericano de organización indígena moderna; economía tradicional de tul (huerto familiar policultivo con maíz, frijol, papa, yuca, ají, plantas medicinales), complementada con ganadería menor y cultivos comerciales de café en las tierras medias; población aproximada de 186.000 personas según el Censo Nacional de Población y Vivienda del DANE 2018, siendo el pueblo indígena más numeroso del departamento del Cauca y el cuarto más numeroso de Colombia después de wayúu, zenú y nasa-embera |
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| Tipo | Deidad primordial masculina del panteón Nasa, Padre Sol y regente del ciclo diario del astro rey; su nombre en Nasa Yuwe es Tay, con variantes T’ay y Ta’ según dialecto local (Tierradentro, Munchique, Toribío) y según convenciones de transcripción del alfabeto unificado de Nasa Yuwe establecido por el Programa de Educación Bilingüe Intercultural (PEBI) del CRIC en los años 1980; forma la pareja creadora primordial con Uma (Madre agua y tierra), en algunos ciclos genealógicos padres del héroe cultural Juan Tama (cacique histórico de Vitoncó en el siglo XVIII, firmante de las cédulas reales de amparo de los resguardos coloniales del Cauca); iconografía prehispánica no documentada (el pueblo nasa no tuvo escritura ni tradición pictográfica sistemática comparable a los códices mesoamericanos o a los quipus andinos, y las estatuas monumentales de San Agustín y Tierradentro son de horizontes preincaicos anteriores al asentamiento nasa datable); en las representaciones contemporáneas de la educación bilingüe del PEBI se le asocia con el disco solar y con los colores rojo y amarillo del amanecer sobre las cumbres de Tierradentro; comparable en el corpus andino con Inti inca como Padre Sol, aunque el sistema religioso nasa es autónomo del quechua-aymara y su lengua no tiene parentesco documentado con el quechua; comparable también con Tayaupa wixárika por el mismo campo semántico «padre sol» en la familia lingüística yuto-nahua, aunque el emparejamiento es solo comparativo y no genético |
| Función mítica | Rige el ciclo diario del sol y por extensión el calendario agrícola nasa vinculado al maíz, cuya siembra y cosecha marcan las dos fiestas mayores del año ritual en Tierradentro y Munchique; en su función de pareja creadora primordial con Uma, ordena el çxhab wala kiwe («Gran Casa Tierra», denominación del territorio ancestral nasa en Nasa Yuwe) al inicio de los tiempos, distribuye a los seres humanos en los espacios ecológicos del páramo, la selva de niebla, las tierras medias del café y los valles cálidos, y establece el orden ritual que los thë’ walas (chamanes-médicos tradicionales) mantienen mediante ceremonias periódicas; en el ciclo genealógico Tay-Uma-Juan Tama, es padre del héroe cultural que en el siglo XVIII negoció las cédulas reales de amparo de los resguardos coloniales del Cauca, dotando a los descendientes contemporáneos de un linaje que remonta la legitimidad territorial hasta el gesto fundador de los dioses primordiales; sus ofrendas rituales incluyen el maíz, la coca (planta sagrada del contexto ritual andino aunque su cultivo sea marginal en Tierradentro), la chicha (bebida fermentada de maíz), el tabaco y los objetos rituales de plata de los bastones de mando del cabildo; recibe invocaciones mayores en el saakhelu (fiesta del maíz nasa, mediados del año agrícola), en el Wet Wet Fxi’zenxi (rito de refrescamiento y armonización territorial) y en los ritos de posesión de nuevos thë’ walas; comparable en el corpus andino como padre solar con Inti y como consorte de la madre agua-tierra con la pareja Inti-Pachamama aunque el sistema nasa no tiene sistematización cronística equivalente a la que Garcilaso de la Vega o Guaman Poma dieron al inca |
| Atestación | Joanne Rappaport, The Politics of Memory: Native Historical Interpretation in the Colombian Andes (Cambridge University Press, Cambridge y Nueva York, 1990), fuente etnohistórica central sobre la tradición oral nasa recopilada por la autora entre los años 1970 y 1980 en los resguardos de Cumbal, Vitoncó, San Andrés de Pisimbalá y Belalcázar (Tierradentro); Joanne Rappaport, Cumbe Reborn: An Andean Ethnography of History (University of Chicago Press, Chicago y Londres, 1994), que profundiza el ciclo Juan Tama en Cumbal con material genealógico de la pareja Tay-Uma; Joanne Rappaport, Utopías interculturales: intelectuales públicos, experimentos con la cultura y pluralismo étnico en Colombia (Editorial Universidad del Rosario, Bogotá, 2008); Manuel Quintín Lame Chantre, Los pensamientos del indio que se educó dentro de las selvas colombianas (redactado hacia 1939, publicado póstumamente por Gonzalo Castillo Cárdenas en 1971 y en edición facsímil de la Editorial Universidad del Cauca, Popayán, 2004), obra del líder nasa autodidacta (1880-1967) que menciona figuras del panteón primordial en su reivindicación política de la tradición nasa; Sofía Robayo, Los nasa: entre la subsistencia y la resistencia (Universidad de los Andes, Bogotá, 2005); Marcela Tovar-Restrepo, Modernidad, colonialismo y educación intercultural nasa (Cinep, Bogotá, 2000); Elias Sevilla Casas, Los indígenas del norte del Cauca: bases empíricas para la discusión ética del contacto ambiental (Universidad del Valle, Cali, 1976); materiales del Programa de Educación Bilingüe Intercultural (PEBI) del Consejo Regional Indígena del Cauca desde los años 1980; Susana Fernández Marulanda, trabajos etnográficos sobre ritualidad nasa contemporánea; documentos del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) fundado en 1971 en el resguardo de Toribío; David Gow, Countering Development: Indigenous Modernity and the Moral Imagination (Duke University Press, Durham, 2008), sobre proyectos de vida de los cabildos nasa; Adonias Perdomo Dizú y otros líderes nasa contemporáneos con múltiples publicaciones del CRIC entre 1980 y el presente |
| Vigencia hoy | El culto a Tay sigue vivo en las comunidades nasa contemporáneas del norte del Cauca (aproximadamente 186.000 personas según el Censo DANE 2018), especialmente en Tierradentro (municipios de Páez, Inzá, Belalcázar), en Toribío, Jambaló, Corinto, Munchique, Caldono y Silvia; las ceremonias mayores son el saakhelu (fiesta ritual del maíz nasa, celebrada a mediados del año agrícola, generalmente entre junio y agosto según el resguardo) y el Wet Wet Fxi’zenxi (rito de refrescamiento y armonización territorial, ejecutado por los thë’ walas o chamanes-médicos tradicionales); en el discurso público del CRIC desde 1971 y en la educación intercultural bilingüe del Programa de Educación Bilingüe Intercultural (PEBI) desde los años 1980, la figura de Tay es referencia central del sistema religioso nasa recuperado; los cabildos indígenas conservan bastones de mando cuya posesión ritual incluye invocación a Tay y a Uma como fuentes de legitimidad territorial; el pueblo nasa mantiene la Guardia Indígena (Kiwe Thegnas, «guardianes del territorio»), fuerza no armada de resistencia comunitaria fundada institucionalmente en 2001 pero con antecedentes desde los años 1970 y con el marco espiritual de la pareja creadora Tay-Uma como fundamento del cuidado del çxhab wala kiwe; contexto de conflicto armado prolongado con presencia histórica de FARC, ELN, paramilitares y ejército, con eventos traumáticos como la masacre del Nilo (16 de diciembre de 1991, en la que fueron asesinados veinte indígenas nasa a manos de sicarios contratados por terratenientes) y el asesinato sistemático de líderes indígenas tras el Acuerdo Final de Paz de 2016 firmado entre el gobierno colombiano y las FARC-EP; el CRIC ha registrado más de 250 asesinatos de comuneros nasa entre 2016 y 2024 según los informes anuales de la organización; en este marco, la invocación a Tay como padre creador y garante del orden territorial adquiere en el discurso público del cabildo una densidad política contemporánea |
Tay es el Padre Sol del panteón del pueblo Nasa, denominación autónoma en Nasa Yuwe con el significado «gente» y llamado páez por los cronistas españoles desde las crónicas del siglo XVI. El nombre presenta variantes T’ay y Ta’ según el dialecto local y según las convenciones de transcripción del alfabeto unificado del Nasa Yuwe establecido por el Programa de Educación Bilingüe Intercultural del Consejo Regional Indígena del Cauca en los años 1980. La lengua nasa —tradicionalmente clasificada como paezano-barbacoana aunque su afiliación externa siga en debate lingüístico— cuenta con aproximadamente 120.000 hablantes activos según los registros del PEBI, y sus términos religiosos han sido documentados etnográficamente desde los trabajos pioneros de Manuel Quintín Lame en los años 1910 hasta la investigación contemporánea de la Universidad del Cauca en Popayán.
El corpus documental sobre Tay se apoya en tres tipos de fuentes escritas y orales. Primero, las crónicas coloniales del siglo XVI que registran el contacto inicial con el pueblo páez —la Relación de la provincia de los Yalcones del capitán Domingo Lozano Machuca (1580) y la Recopilación historial de fray Pedro de Aguado (~1581)— aunque estas fuentes ofrecen información mínima sobre el sistema religioso indígena y se centran en los conflictos militares de la resistencia paez contra la conquista española. Segundo, la obra del líder nasa autodidacta Manuel Quintín Lame Chantre (1880-1967), Los pensamientos del indio que se educó dentro de las selvas colombianas, redactado hacia 1939 y publicado póstumamente por Gonzalo Castillo Cárdenas en 1971; texto híbrido de reivindicación política y de sistematización religiosa nasa que menciona las figuras del panteón primordial. Tercero, la etnohistoria contemporánea de Joanne Rappaport en The Politics of Memory (Cambridge University Press, 1990) y en Cumbe Reborn (University of Chicago Press, 1994), basadas en trabajo de campo prolongado entre los años 1970 y 1980 en Tierradentro y Cumbal, obras que ofrecen la documentación etnográfica más sistemática sobre el ciclo Tay-Uma-Juan Tama.
La lectura moderna del panteón nasa se debe también al trabajo colectivo del Programa de Educación Bilingüe Intercultural del CRIC desde los años 1980 y a la generación de intelectuales indígenas nasa formados en la Universidad del Cauca y en la Universidad Nacional de Colombia desde los años 1990 —entre otros Adonias Perdomo Dizú, Susana Piñacué Achicué, Rocío Peña, Manuel Ramos Tumbo—, que han sistematizado la tradición oral heredada de los mayores y la han puesto en diálogo con los marcos académicos de la antropología colombiana. La combinación de fuentes coloniales, testimonio del líder Quintín Lame, etnografía de Rappaport y sistematización contemporánea del CRIC ofrece un cuadro coherente del ciclo Tay-Uma-Juan Tama, aunque con variantes locales según el resguardo (Tierradentro, Cumbal, Toribío, Munchique) y según el thë’ wala que la transmite.
El padre sol del panteón nasa del Cauca
Índice
En el sistema religioso nasa registrado por Joanne Rappaport en The Politics of Memory (1990), Tay ocupa la posición de deidad primordial masculina y de Padre Sol, contraparte de Uma (Madre agua y tierra). La pareja Tay-Uma es el binomio fundacional del panteón: no son deidades entre otras muchas, sino los dos polos primordiales de los que emerge el orden del mundo. Esta estructura dual —padre celeste solar y madre terrestre acuática— es un patrón recurrente en los sistemas religiosos andinos y amazónicos suramericanos y admite paralelos con la pareja inca Inti-Pachamama, con la pareja embera-chocó Karagabí-Chinigua del ciclo documentado por Reichel-Dolmatoff, y con la pareja shuar Etsa-Nunkui del ciclo amazónico ecuatoriano. El nasa Tay-Uma tiene, sin embargo, especificidad propia por su vinculación genealógica con el héroe cultural Juan Tama, figura histórico-mítica del siglo XVIII colonial.
La función astronómica de Tay es la de regir el ciclo diario del sol sobre las cumbres de la cordillera Central colombiana, cuyo recorrido marca los ritmos del calendario agrícola nasa vinculado al maíz. En Tierradentro —territorio ancestral nasa entre los ríos Páez y Ullucos, con elevaciones que van desde los valles cálidos a los 1.200 metros hasta las cumbres del páramo a más de 3.500 metros— el ciclo solar determina las estaciones de siembra y cosecha, la disponibilidad de agua en las quebradas de origen glaciar y la migración estacional de los cultivos entre pisos ecológicos. El sol de Tay no es abstracción religiosa: es la referencia práctica del calendario del tul (huerto familiar policultivo) y de la chagra (parcela de cultivo mayor). El pueblo nasa desarrolló históricamente un manejo vertical del territorio comparable al descrito por John Murra para los Andes centrales, con familias que mantenían acceso a parcelas en distintos pisos ecológicos para complementar cosechas.
La iconografía prehispánica de Tay no está documentada. El pueblo nasa no tuvo tradición pictográfica ni escrita sistemática comparable a los códices mesoamericanos o a los quipus andinos, y las esculturas monumentales del alto Magdalena en San Agustín y las tumbas hipogeas pintadas de Tierradentro pertenecen a horizontes preincaicos anteriores al asentamiento nasa históricamente datable en el territorio actual. La adscripción de las estatuas de San Agustín a los antepasados directos del pueblo nasa es un tema abierto en la arqueología colombiana: Gerardo Reichel-Dolmatoff en Colombia indígena: período prehispánico (Fondo de Promoción de la Cultura, Bogotá, 1986) y Héctor Llanos Vargas en Presencia de la cultura de San Agustín en la depresión cálida del valle del Magdalena (Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales, Bogotá, 1988) han discutido las hipótesis. En las representaciones contemporáneas del PEBI del CRIC, Tay aparece asociado al disco solar y a los colores rojo y amarillo del amanecer sobre las cumbres de Tierradentro, con adaptación gráfica moderna que reelabora la imagen ancestral en materiales educativos.
La red del panteón nasa alrededor de Tay incluye a Juan Tama, héroe cultural cacique de Vitoncó en el siglo XVIII, considerado en algunas variantes del ciclo hijo directo de la pareja Tay-Uma. En otras variantes documentadas por Rappaport (1994) en Cumbal, Juan Tama nace del agua de una laguna del páramo de Moras y es criado por mujeres nasa, sin genealogía explícita hacia Tay-Uma pero con vinculación implícita al orden primordial. La red incluye también a los thë’ walas (chamanes-médicos tradicionales), intermediarios rituales entre los humanos y las deidades primordiales; a los ipx fxi’zenxi (plantas sagradas del contexto ritual, entre ellas la coca, el tabaco y algunas plantas psicoactivas del páramo); y a los espíritus del çxhab (territorio) que habitan lugares específicos como las lagunas del páramo, las cascadas y los pasos de montaña. Para el hub general del pueblo consúltese Etnia nasa: hub. Los paralelos comparativos incluyen a Karagabí del panteón embera-chocó del Pacífico colombiano y a Tayaupa del panteón wixárika del noroeste mexicano.
Tay en la pareja creadora con Uma y en la genealogía de Juan Tama
La pareja creadora Tay-Uma es el binomio primordial del panteón nasa según las variantes del mito recopiladas por Joanne Rappaport en The Politics of Memory: Native Historical Interpretation in the Colombian Andes (Cambridge University Press, 1990) y ampliadas en Cumbe Reborn: An Andean Ethnography of History (University of Chicago Press, 1994). Rappaport realizó trabajo de campo prolongado en los resguardos de Cumbal, Vitoncó, San Andrés de Pisimbalá y Belalcázar (Tierradentro) entre los años 1970 y 1980, y sistematizó las variantes del ciclo Tay-Uma-Juan Tama recogidas de thë’ walas y de líderes tradicionales. En las variantes que documenta, la pareja Tay-Uma existe desde antes del ordenamiento del mundo: Tay como principio solar celeste, Uma como principio acuático y terrestre. El encuentro de los dos polos primordiales genera el çxhab wala kiwe («Gran Casa Tierra», territorio nasa) y distribuye a los seres humanos, los animales, las plantas y los espíritus tutelares en los distintos pisos ecológicos del territorio.
La genealogía del héroe cultural Juan Tama vincula el nivel primordial de Tay-Uma con la historia colonial documentada. Juan Tama es figura histórico-mítica del siglo XVIII: cacique de Vitoncó (resguardo del actual municipio de Páez, Cauca), firmante de las cédulas reales de amparo de los resguardos coloniales del Cauca por las cuales la Corona española reconoció los títulos territoriales de los cabildos indígenas nasa entre 1700 y 1740. Su figura histórica está documentada en el Archivo General de la Nación en Bogotá y en los archivos locales de Popayán con múltiples referencias a los conflictos por tierras entre los cabildos nasa y los terratenientes criollos del siglo XVIII. Rappaport en The Politics of Memory (1990) analiza la superposición del Juan Tama histórico documentable en archivo con el Juan Tama mítico de la tradición oral, en cuya versión mayoritaria es hijo de la pareja primordial Tay-Uma engendrado en las lagunas del páramo de Moras.
La variante genealógica principal recopilada por Rappaport en Vitoncó y San Andrés de Pisimbalá cuenta que Juan Tama nace en las aguas de la Laguna de Juan Tama (páramo de Moras, en el nacimiento del río Páez), engendrado por el encuentro del rayo de sol de Tay con las aguas primordiales de Uma. Es recogido por las mujeres nasa del resguardo y criado en secreto para protegerlo de los enemigos —caciques rivales, colonos españoles, otras tribus—. Al crecer, funda el orden territorial del pueblo nasa, negocia con la Corona española las cédulas de amparo de los resguardos y establece las normas de gobierno tradicional que los cabildos siguen aplicando. Al final de su ciclo, no muere sino que regresa a la Laguna de Juan Tama, de la que había emergido, y espera desde el fondo del agua el retorno de los tiempos primordiales. Los thë’ walas pueden entrar en contacto con él en las ceremonias del páramo. Otras variantes documentadas por Rappaport en Cumbal y Belalcázar difieren en detalles genealógicos pero mantienen el núcleo estructural: el héroe emerge del agua-Uma y del sol-Tay, funda el orden territorial y espera el retorno.
La lectura de Rappaport sobre la función política de la genealogía Tay-Uma-Juan Tama es que la tradición oral nasa construye una legitimidad territorial que remonta la posesión de los resguardos coloniales hasta el gesto fundador de los dioses primordiales. El territorio no es propiedad negociable de mercado sino donación de los dioses transmitida por el héroe cultural a los descendientes contemporáneos. Esta lectura política tiene consecuencias prácticas en la resistencia contemporánea de los cabildos nasa contra la titulación privada de tierras, contra los megaproyectos mineros e hidroeléctricos y contra la presencia de actores armados en el territorio. La invocación pública a Tay y a Uma en las asambleas del CRIC y en las declaraciones de los cabildos frente al Estado colombiano tiene, así, densidad política contemporánea directamente vinculada a la estructura genealógica del ciclo mítico.
Vigencia contemporánea en el saakhelu y el CRIC
El culto contemporáneo a Tay tiene su centro ritual en el saakhelu, fiesta ceremonial del maíz nasa que se celebra a mediados del año agrícola —generalmente entre junio y agosto según el resguardo y según el ciclo de siembra local—. El saakhelu es una siembra ritual comunitaria en la que se ofrenda maíz a las deidades primordiales para agradecer la cosecha del ciclo anterior y solicitar el favor de la siembra del ciclo entrante. La ceremonia central se organiza alrededor del tulpa (fogón ritual comunitario) en torno al que los thë’ walas invocan a Tay, a Uma y al héroe Juan Tama en las oraciones tradicionales en Nasa Yuwe. Se sacrifica ritualmente un animal doméstico (habitualmente una gallina o un cordero), se prepara chicha de maíz fermentada, se comparten alimentos ceremoniales y se ejecutan danzas colectivas al ritmo de la flauta y el tambor tradicionales.
El Wet Wet Fxi’zenxi (rito de refrescamiento y armonización territorial) es la segunda gran ceremonia del calendario ritual nasa contemporáneo. Se ejecuta cuando el territorio ha sido afectado por eventos negativos —guerra, epidemia, desastre natural, conflictos internos— y su función es restablecer el equilibrio del çxhab wala kiwe. Los thë’ walas del cabildo se reúnen en un lugar sagrado del páramo (habitualmente una laguna asociada al ciclo de Juan Tama), preparan plantas rituales del ipx fxi’zenxi, invocan a Tay y a Uma como fuentes primordiales del orden, y ejecutan la limpieza ritual del territorio con agua, sal, coca y tabaco. La ceremonia puede durar varios días y participa el cabildo entero de la comunidad afectada. En el contexto del conflicto armado colombiano posterior a los años 1980, el Wet Wet Fxi’zenxi se ha ejecutado repetidamente en Tierradentro, Toribío y Jambaló para armonizar los territorios afectados por masacres, desplazamientos forzados y presencia militar de actores armados.
La invocación a Tay se registra también en los ritos de posesión de los nuevos cabildos indígenas cada año. La estructura del cabildo nasa —gobernador, alcalde mayor, alguacil, capitán, alcalde menor, tesorero y regidores— es de origen colonial español pero se ha nasalizado plenamente en su función ritual contemporánea. La posesión de los nuevos cargos incluye entrega ceremonial de los bastones de mando (bastones de madera dura, con empuñadura de plata trabajada, símbolo de la autoridad del cabildo), invocación a Tay y a Uma como fuentes de legitimidad primordial del gobierno tradicional, y compromiso público de los nuevos autoridades ante la asamblea comunitaria. El bastón de mando se considera cargado de energía ritual y debe refrescarse periódicamente en ceremonias de armonización, precisamente porque incorpora la conexión con la pareja creadora Tay-Uma en su materialidad.
El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) —fundado el 24 de febrero de 1971 en el resguardo de Toribío por Manuel Trino Morales, Guillermo Tenorio y otros líderes nasa, y referente latinoamericano de organización indígena moderna— ha incorporado el sistema religioso Tay-Uma-Juan Tama como marco discursivo central de su acción política. La plataforma del CRIC incluye recuperación de tierras arrebatadas por terratenientes desde el siglo XIX, defensa de la autoridad de los cabildos indígenas frente al Estado colombiano, promoción de la educación bilingüe intercultural del PEBI en Nasa Yuwe y castellano, protección del territorio ancestral frente a megaproyectos mineros e hidroeléctricos, y ejercicio de la Guardia Indígena como fuerza no armada de resistencia comunitaria. En todos estos ámbitos, la referencia a Tay como padre creador y garante del orden territorial funciona como fundamento simbólico del proyecto político. Las publicaciones del CRIC desde los años 1980 hasta el presente registran este vínculo entre sistema religioso ancestral y política contemporánea con multitud de ejemplos concretos.
Más allá del mito
La invocación contemporánea a Tay en el discurso del CRIC y en la ritualidad del saakhelu no es folclorismo turístico ni recuperación museográfica: es marco activo de un proyecto político territorial en curso. El pueblo nasa ha resistido más de cinco siglos —desde la conquista española del siglo XVI hasta la guerra colombiana contemporánea— manteniendo lengua, gobierno propio y sistema religioso, con adaptaciones que responden a cada contexto histórico. La pareja Tay-Uma sobrevivió al catecismo colonial, a las reducciones jesuíticas del siglo XVIII, a la disolución de los resguardos en las reformas liberales del siglo XIX, a la violencia bipartidista de los años 1950 y a la guerra prolongada del último medio siglo. El Juan Tama histórico documentable en el Archivo General de la Nación se superpone al Juan Tama mítico hijo de Tay-Uma en una superposición que Rappaport (1990) leyó como interpretación histórica indígena, no como confusión de niveles.
La lectura académica del sistema Tay-Uma-Juan Tama ha ido enriqueciéndose desde los trabajos de Joanne Rappaport en los años 1980 hasta la investigación actual en la Universidad del Cauca (Popayán), en la Universidad Nacional de Colombia (Bogotá) y en las universidades estadounidenses y europeas que mantienen líneas de investigación sobre pueblos indígenas del suroccidente colombiano. La agenda pendiente incluye sistematización más densa de las variantes locales del ciclo en cada resguardo nasa, análisis comparativo con los sistemas religiosos de los pueblos vecinos (guambianos, yanaconas, ingas, coconucos, embera-chamí), estudio de la persistencia del vocabulario ritual del Nasa Yuwe en el castellano regional del Cauca, y documentación de las adaptaciones contemporáneas del saakhelu y del Wet Wet Fxi’zenxi en los resguardos afectados por el conflicto armado. El proyecto de investigación del CRIC en colaboración con universidades públicas colombianas mantiene esta agenda activa. Otros paralelos americanos que amplían el marco comparativo se encuentran en Chakhi, Antumia, Sira y Rubaruba.
Preguntas frecuentes
¿Quién es Tay en el panteón nasa?
Tay (con variantes T’ay y Ta’ según dialecto) es el Padre Sol del panteón del pueblo Nasa —autónimo en Nasa Yuwe con el significado «gente», llamado páez por los cronistas españoles del siglo XVI— asentado históricamente en Tierradentro (norte del departamento del Cauca colombiano). Forma con Uma, madre agua y tierra, la pareja creadora primordial de la tradición oral nasa recopilada por Joanne Rappaport en The Politics of Memory (Cambridge University Press, 1990) y en Cumbe Reborn (University of Chicago Press, 1994). En las variantes principales del ciclo genealógico, la pareja Tay-Uma es padre y madre del héroe cultural Juan Tama, cacique histórico-mítico de Vitoncó del siglo XVIII, firmante de las cédulas reales de amparo de los resguardos coloniales del Cauca.
¿Cuál es la función mítica de Tay?
Tay rige el ciclo diario del sol sobre las cumbres de la cordillera Central colombiana y por extensión el calendario agrícola nasa vinculado al maíz, cuya siembra y cosecha marcan las dos fiestas mayores del año ritual en Tierradentro. En su función de pareja creadora primordial con Uma, ordena el çxhab wala kiwe (Gran Casa Tierra, denominación del territorio ancestral nasa en Nasa Yuwe) al inicio de los tiempos, distribuye a los seres humanos en los pisos ecológicos del páramo, la selva de niebla, las tierras medias y los valles cálidos, y establece el orden ritual que los thë’ walas (chamanes-médicos tradicionales) mantienen mediante ceremonias periódicas. En el ciclo genealógico Tay-Uma-Juan Tama, es padre del héroe cultural que en el siglo XVIII negoció las cédulas reales de amparo de los resguardos coloniales del Cauca.
¿Qué relación tienen Tay y Juan Tama?
Juan Tama es figura histórico-mítica del siglo XVIII: cacique de Vitoncó (actual municipio de Páez, Cauca) y firmante de las cédulas reales de amparo de los resguardos coloniales del Cauca por las cuales la Corona española reconoció los títulos territoriales de los cabildos indígenas nasa entre 1700 y 1740. Su figura histórica está documentada en el Archivo General de la Nación en Bogotá y en los archivos de Popayán. En la variante mítica principal recopilada por Joanne Rappaport en Vitoncó y San Andrés de Pisimbalá, Juan Tama nace en las aguas de la Laguna de Juan Tama (páramo de Moras), engendrado por el encuentro del rayo de sol de Tay con las aguas primordiales de Uma. La superposición del Juan Tama histórico con el mítico da al pueblo nasa una legitimidad territorial que remonta la posesión de los resguardos hasta el gesto fundador de los dioses primordiales.
¿Qué es el saakhelu y qué papel tiene Tay en él?
El saakhelu es la fiesta ceremonial del maíz nasa, siembra ritual comunitaria que se celebra a mediados del año agrícola —generalmente entre junio y agosto según el resguardo—. La ceremonia central se organiza alrededor del tulpa (fogón ritual comunitario) en torno al que los thë’ walas invocan a Tay, a Uma y al héroe Juan Tama en oraciones tradicionales en Nasa Yuwe. Se sacrifica ritualmente un animal doméstico, se prepara chicha de maíz fermentada, se comparten alimentos ceremoniales y se ejecutan danzas colectivas al ritmo de flauta y tambor. La función del saakhelu es agradecer la cosecha del ciclo anterior y solicitar el favor de la siembra entrante a las deidades primordiales del panteón nasa, con Tay ocupando el lugar central como Padre Sol regente del calendario agrícola.
¿Sigue vigente hoy el culto a Tay en las comunidades nasa?
El culto a Tay sigue vivo en las comunidades nasa contemporáneas del norte del Cauca (aproximadamente 186.000 personas según el Censo DANE 2018), especialmente en Tierradentro (municipios de Páez, Inzá, Belalcázar), en Toribío, Jambaló, Corinto, Munchique, Caldono y Silvia. Las ceremonias mayores son el saakhelu (fiesta ritual del maíz nasa) y el Wet Wet Fxi’zenxi (rito de refrescamiento y armonización territorial), ambas ejecutadas por los thë’ walas o chamanes-médicos tradicionales. En el discurso público del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) desde 1971 y en la educación intercultural bilingüe del Programa de Educación Bilingüe Intercultural (PEBI) desde los años 1980, la figura de Tay es referencia central del sistema religioso nasa recuperado. Los cabildos indígenas conservan bastones de mando cuya posesión ritual incluye invocación a Tay y a Uma como fuentes de legitimidad territorial.





