Cuatro láminas para elegir: paisaje de altiplano, huso con volante y algodón, cristales de sal y maíz, papa y calabaza. Son recreaciones educativas con descargas PNG independientes. El huso es un esquema educativo de herramienta; el contexto distingue las referencias históricas y la presencia muisca actual.
Dificultad orientativa: formas grandes, intermedia o muchos detalles. Se valora la cantidad y el tamaño de las zonas; no se asignan edades.

Muchos detalles
1536 × 1024 píxeles · 1,93 MB

Intermedia
1536 × 1024 píxeles · 1,43 MB

Intermedia
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Intermedia
1536 × 1024 píxeles · 1,63 MB
Lámina 4 · Maíz, papa y calabaza · PNG

Contexto de las imágenes
Índice
La historia muisca se sitúa en el altiplano cundiboyacense. La agricultura, el trabajo textil y la explotación de sal contextualizan estas escenas. El huso remite al hilado mediante una herramienta cuyos volantes están documentados en colecciones arqueológicas de la región. La sal participaba en redes de intercambio y se transportaba en panes, una presentación diferente de los pequeños cristales del cuenco didáctico. Esa diferencia permite preguntar cómo cambia la forma de un producto cuando se prepara para circular.
La ficha sobre los muiscas amplía la información sobre su ubicación, historia y cultura. Puede consultarse junto a un mapa para situar la región antes de preparar el cuaderno de dibujos.
Guía docente: actividades, contexto ampliado y preguntas
Preparar y acompañar la actividad
El paisaje del altiplano, un huso con volante, la sal y los alimentos cultivados permiten acercarse a distintos aspectos de la historia muisca mediante el dibujo. Esta colección reúne cuatro láminas para colorear con propuestas de comparación y clasificación. Las escenas se centran en formas y materiales que pueden observarse sin representar ceremonias ni personajes históricos.
Las hojas se descargan como archivos PNG independientes. La vista del altiplano ofrece espacios amplios; el huso y los alimentos reúnen contornos diferenciados; los cristales de sal invitan a trabajar pequeños ángulos. Cada lámina incluye una explicación de su alcance y una actividad que puede desarrollarse de manera oral, por escrito o con tarjetas de apoyo.
Región de referencia: Altiplano cundiboyacense, Colombia.
Contenido: cuatro dibujos independientes.
Formato: PNG en blanco y negro, orientación horizontal.
Materiales: impresiones, lápices de colores y hojas para anotaciones.
1. Un paisaje de altiplano
Objetivo: distinguir planos del altiplano y situar la región con un mapa. Tiempo orientativo: 20–30 minutos, incluido el coloreado y una breve descripción.
La primera imagen combina un espacio abierto con colinas que delimitan el horizonte. La vegetación cercana y la zona húmeda ayudan a distinguir superficies de tierra y agua. El relieve se representa de forma esquemática para facilitar la lectura de los planos. No corresponde a una laguna sagrada ni a un lugar arqueológico identificado.
El coloreado puede organizarse desde el fondo hacia el primer término. Las colinas lejanas reciben una capa tenue y las cercanas otra algo más intensa. En el agua se dejan espacios claros entre los trazos. Los grupos de plantas se trabajan al final, de modo que sus contornos permanezcan visibles sobre las superficies más amplias.
Una actividad geográfica comienza localizando Colombia, Cundinamarca y Boyacá en un atlas. Después se dibuja en otra hoja un esquema con una zona elevada y las montañas que la rodean. El esquema permite explicar la idea de altiplano sin medir la altura de la ilustración. Al reunir mapa y dibujo se distingue la ubicación real de la composición imaginada.
2. Huso y volante: del material al hilo
Objetivo: relacionar fibra, huso con volante e hilo organizado. Tiempo orientativo: 15–20 minutos, incluido el coloreado y una breve descripción.
La segunda lámina reúne un huso, su volante, algodón y un ovillo. El huso introduce una herramienta del hilado; el volante permite observar una pieza perforada relacionada con su eje. Las colecciones del Museo del Oro documentan volantes de huso de la Cordillera Oriental asociados al ámbito muisca. Esta composición propone un esquema de herramienta y materiales, sin reproducir una pieza arqueológica concreta ni atribuirle un motivo decorativo.
Se puede seguir el eje alargado del huso y compararlo con el contorno circular del volante. El algodón mantiene zonas amplias de blanco; el ovillo admite un tono suave que deje visibles las vueltas del hilo. En una tarjeta se dibujan un círculo con abertura y una línea que lo atraviese. Al colocarlos junto a la lámina se explica qué representa cada forma y qué detalles se han omitido. El esquema ayuda a reconocer la organización del objeto antes de colorear sus partes.
Después se ordenan tres tarjetas: fibra, herramienta e hilo. Debajo de cada palabra se copia un detalle visible de la composición. Una flecha entre tarjetas plantea una relación de trabajo; la imagen no demuestra por sí sola cada movimiento necesario para hilar. Para ampliar la actividad se puede observar un hilo de uso cotidiano con una lupa y describir su superficie. La comparación distingue el material real del dibujo ampliado y permite formular preguntas sobre cómo se reúnen las fibras.
3. Un cuenco con cristales de sal
La sal introduce un material distinto de la tierra cultivada y de las fibras organizadas en hilo. En el dibujo aparece como un conjunto de pequeños cuerpos angulosos dentro de un cuenco. La explotación de sal tuvo importancia en la economía muisca. La ilustración permite iniciar ese tema sin reconstruir las instalaciones ni los procedimientos de producción histórica.
Para colorear un material claro no es necesario cubrir toda su superficie. Los cristales pueden quedar blancos y recibir un tono suave en algunos lados. El cuenco ofrece un fondo que permite distinguir sus bordes. Se comienza por los cristales separados, donde resulta más sencillo seguir cada contorno, y después se continúa con el grupo central.
Con una lupa se puede observar sal de uso doméstico sobre una cartulina oscura. Se dibuja lo que se ve en un recuadro aparte y se compara con la lámina. Las diferencias de tamaño entre la muestra real y la ilustración se anotan de forma explícita. El dibujo amplía y simplifica las formas para hacerlas visibles y coloreables.
4. Formas de los alimentos
La cuarta hoja reúne superficies muy distintas. La mazorca tiene filas de granos, las papas presentan contornos irregulares y la calabaza ocupa una zona amplia dividida por curvas. El maíz y la papa permiten relacionar la actividad con cultivos de la historia muisca. El conjunto se utiliza como una mesa de observación, sin atribuirle una receta o una ocasión ceremonial.
Antes de aplicar color se elige un elemento y se describe con tres palabras. Las palabras pueden referirse a tamaño, contorno y textura visible. Después se repite el ejercicio con otro alimento. La comparación resulta más clara cuando se mantienen las mismas categorías, en lugar de reunir impresiones difíciles de contrastar.
Los granos pueden resolverse con un tono uniforme; las papas, con capas suaves; la calabaza, con cambios de intensidad entre sus gajos. En una tarjeta se dibuja la silueta de cada alimento sin detalles interiores. Al colocar las tarjetas junto a la lámina se comprueba qué rasgos bastan para reconocer cada forma y cuáles necesitan información adicional.
Actividades con los dibujos de muiscas
Un inventario de superficies
Se divide una hoja en cuatro columnas: agua, fibra, cristal y vegetal. Bajo cada palabra se coloca un pequeño recorte de una copia de las láminas o un boceto propio. Después se añade una descripción breve de la superficie representada: continua, curva, angular o repetida. La columna de fibra puede incluir dos vistas, algodón suelto e hilo reunido, para comprobar cómo un material adquiere una organización diferente.
La actividad puede ampliarse con objetos disponibles en el aula. Un cuenco, una piedra o una hoja permiten comprobar que la textura real no siempre se deduce de un dibujo. Las observaciones se registran en dos filas separadas, una para la imagen y otra para el objeto. Así queda visible qué información aporta cada forma de mirar.
Un intercambio con tarjetas
Se preparan tarjetas de sal, fibras y productos agrícolas. Cada grupo recibe un conjunto y propone cómo organizar una mesa de exposición. El orden puede basarse en el material, en la forma o en su relación con distintos trabajos. No se fijan precios ni equivalencias históricas inventadas.
Después cada grupo explica qué tarjeta le falta para completar su organización y acuerda un intercambio con otro. La dinámica permite conversar sobre circulación de productos, pero sus reglas pertenecen al ejercicio escolar. Al finalizar se anotan esas reglas junto a la presentación para que nadie las confunda con una reconstrucción del comercio muisca.
Cerca, lejos y tamaño aparente
La escena del altiplano y el primer plano de la sal ofrecen escalas diferentes. Se marca en ambas hojas el objeto que parece más próximo y se describe qué pistas ayudan a reconocerlo. En el paisaje intervienen la superposición y el tamaño; en los cristales, el contorno y la posición sobre la superficie.
Cada participante dibuja después un mismo cuenco dos veces: grande en primer término y pequeño al fondo. No se modifica su forma básica. La comparación muestra que el tamaño en el papel depende de la composición. Este ejercicio ayuda a interpretar las imágenes sin suponer que todos los objetos fueron dibujados a una escala común.
Una cartela precisa para cada hoja
Las cartelas llevan título, región y una frase descriptiva. La del paisaje indica que se trata de una composición de altiplano; la del huso, que se trata de un esquema de herramienta; la de sal, que los cristales aparecen ampliados; la de alimentos, que se utiliza una comparación de formas. Cada frase debe ayudar a reconocer la lámina y explicar su alcance.
Las cartelas se leen en voz alta antes de montar el panel. Si una frase afirma más de lo que la hoja permite observar, se revisa. Los trabajos pueden ordenarse con el paisaje como entrada y los detalles materiales después. La exposición se completa con un mapa aparte, manteniendo la diferencia entre ubicación geográfica y escena ilustrada.
Comparaciones para continuar el cuaderno
La observación de formas y materiales puede continuar con los dibujos diaguitas: se comparan superficies curvas y contornos conservando la identificación de cada colección. Para ampliar la observación de relieves, los dibujos aymaras ofrecen otro punto de partida. Se anota el territorio de cada pueblo antes de reunir las hojas en el mismo cuaderno.
Materiales y organización de la actividad
El PNG del huso permite comenzar con el contraste entre un eje alargado y una pieza circular; el cuenco de sal requiere más atención a los pequeños cristales. Cada archivo se imprime en horizontal y con ajuste proporcional al área útil. La vista previa debe mostrar completos los extremos de la herramienta y las mazorcas. Se ensayan dos tonos para separar madera y fibra antes de aplicarlos. Las tarjetas del intercambio se conservan detrás de la lámina de sal.
Preguntas frecuentes
¿El huso reproduce una pieza de museo?
Es un esquema educativo basado en un tipo de herramienta documentado. Para estudiar una pieza arqueológica concreta se necesita una imagen identificada y su ficha. La lámina permite distinguir eje, volante y materiales, sin asignar una fecha o procedencia exacta a sus formas.
¿La escena muestra una ceremonia muisca?
Ninguna de las cuatro hojas representa ceremonias. La colección se concentra en paisaje y materiales. Tampoco presenta una escena de El Dorado ni atribuye significados religiosos a los elementos coloreados.
Ampliación del contexto
Los muiscas son un pueblo vivo. En Bogotá existen comunidades organizadas mediante cabildos que trabajan en la recuperación de su historia y su cultura; el ICANH documenta su presencia en Suba, Bosa y Engativá. Las láminas abordan referencias materiales e históricas y pueden acompañarse de una conversación sobre esa continuidad. La herramienta permite relacionar formas y funciones; los alimentos, comparar superficies. Ninguna hoja funciona como retrato completo de una comunidad actual.
Cómo imprimir las láminas
Descargue el PNG original desde la tarjeta elegida. Para papel A4 o carta, seleccione orientación horizontal y ajuste proporcional al área imprimible, sin recortar. Compruebe en la vista previa que todo el dibujo queda dentro de los márgenes. Una primera copia permite valorar el tamaño de los detalles antes de imprimir más hojas.
Uso de las láminas
Los archivos están preparados para descargarlos e imprimirlos en las actividades de esta colección. Para compartir el recurso, enlaza esta página. No se ha definido una licencia abierta de redistribución o venta de los archivos.
Ilustraciones generadas con ayuda de IA y revisadas para uso educativo. Las formas están simplificadas y no reproducen piezas o lugares identificados.





