9 Viento, héroe cultural mixteco de los Códices Vindobonensis y Nuttall

Para empezar. 9 Viento «Serpiente Emplumada» (nombre calendárico completo: 9 Ehécatl del tonalpohualli, con el atributo coo dzavui, «serpiente emplumada» mixteca) es el héroe civilizador central del panteón Ñuu Dzavui. Protagonista de la primera lámina del Códice Vindobonensis Mexicanus I (Biblioteca Nacional de Austria, Viena; edición facsímil ADEVA, Graz, 1974), desciende de la Casa del Cielo, se transforma en gran mago, ordena el cosmos mixteco y otorga los territorios a los reyes fundadores. Equivalente mixteco del binomio QuetzalcóatlEhécatl mexica. Sistematizado por Alfonso Caso en Interpretación del Códice Bodley 2858 (Sociedad Mexicana de Antropología, 1960) y Reyes y reinos de la Mixteca (FCE, 1977-1979); reelaborado desde la perspectiva mixteca contemporánea por Maarten Jansen y Aurora Pérez Jiménez en Historia, literatura e ideología de Ñuu Dzaui (IIEE, 2007) y Encounter with the Plumed Serpent (Brill, 2007).

Origen culturalPueblo mixteco (autónimo Ñuu Dzavui, «Tierra de la Lluvia») de Oaxaca, Puebla y Guerrero (México); regiones Mixteca Alta, Mixteca Baja y Mixteca de la Costa; tradición prehispánica del Posclásico registrada en los códices Ñuu Dzavui: Vindobonensis Mexicanus I (~1500), Nuttall (~1450), Bodley (~1521), Colombino (~1521) y Selden (~1560)
TipoHéroe civilizador y ordenador cósmico; portador del ordenamiento del mundo mixteco; nombre calendárico «9 Viento» del tonalpohualli (calendario ritual de 260 días) con el atributo coo dzavui («serpiente emplumada»); equivalente funcional del binomio Quetzalcóatl-Ehécatl del panteón mexica
Función míticaDescender de la Casa del Cielo en la primera lámina del Códice Vindobonensis; transformarse en gran mago; separar los cielos de la tierra; ordenar el cosmos mixteco; otorgar los territorios y las prerrogativas a los reyes yya toniñe fundadores de los linajes gobernantes de la Mixteca Alta
AtestaciónCódice Vindobonensis Mexicanus I (Österreichische Nationalbibliothek, Viena; edición facsímil ADEVA, Graz, 1974); Códice Nuttall (Museo Británico, Londres; edición Zelia Nuttall, 1902); Alfonso Caso, Interpretación del Códice Bodley 2858 (Sociedad Mexicana de Antropología, México, 1960); Alfonso Caso, Reyes y reinos de la Mixteca (FCE, México, 1977-1979, dos volúmenes); Maarten Jansen y Aurora Pérez Jiménez, Historia, literatura e ideología de Ñuu Dzaui (IIEE, México, 2007); Jansen y Pérez Jiménez, Encounter with the Plumed Serpent (Brill, Leiden, 2007)
Vigencia hoyFigura central del discurso identitario mixteco contemporáneo bajo el marco Ñuu Dzavui; presente en publicaciones académicas, en programas de la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca y en materiales educativos bilingües mixteco-español; referencia habitual en el trabajo de investigadores mixtecos como Aurora Pérez Jiménez y de colectivos culturales de la Mixteca Alta; iconografía adaptada en carteles, murales y arte contemporáneo Ñuu Dzavui

9 Viento «Serpiente Emplumada» es la figura fundadora del panteón Ñuu Dzavui. En la primera lámina del Códice Vindobonensis Mexicanus I (Österreichische Nationalbibliothek de Viena, edición facsímil ADEVA 1974), la más importante fuente pictográfica mixteca conservada, aparece descendiendo de la Casa del Cielo, un templo situado en la sección superior de la lámina. Va vestido con casco de serpiente emplumada y máscara bucal de Ehécatl (nariguera en forma de pico de ave o de trompa), atributos que lo identifican como el equivalente mixteco del binomio QuetzalcóatlEhécatl del panteón mexica.

Su nombre completo, 9 Viento, corresponde al día 9 Ehécatl del tonalpohualli, calendario ritual mesoamericano de 260 días. Los reyes y héroes mixtecos, siguiendo la tradición mesoamericana común, eran denominados por el día calendárico en que nacieron o en que fueron entronizados; así encontramos a 8 Venado Garra de Jaguar, gran rey de Tututepec de la Mixteca de la Costa, o a 6 Movimiento Serpiente de Fuego. En el caso de 9 Viento, la deidad reúne en su nombre calendárico su naturaleza: día del viento en el signo de Ehécatl, con el atributo coo dzavui («serpiente emplumada» en mixteco) que sirve de sobrenombre iconográfico permanente.

Los seis códices mixtecos prehispánicos conservados (Vindobonensis, Nuttall, Bodley, Colombino, Becker y Selden), producidos entre aproximadamente 1450 y 1560, contienen la información narrativa e iconográfica sobre la figura. Alfonso Caso (1896-1970) fue el primero en descifrar sistemáticamente estos manuscritos: publicó la Interpretación del Códice Bodley 2858 con la Sociedad Mexicana de Antropología en 1960 y los dos volúmenes de Reyes y reinos de la Mixteca con el Fondo de Cultura Económica entre 1977 y 1979. Maarten Jansen y Aurora Pérez Jiménez, arqueólogos-lingüistas asentados en la Universidad de Leiden y en la Mixteca Alta, aportaron desde 2007 una lectura mixteca contemporánea con Historia, literatura e ideología de Ñuu Dzaui (IIEE, 2007) y Encounter with the Plumed Serpent (Brill, Leiden, 2007). Este artículo sintetiza ambas líneas de interpretación.

El héroe civilizador del Códice Vindobonensis

El Códice Vindobonensis Mexicanus I es un manuscrito pictográfico mixteco pintado en tira de piel de venado en formato biombo (leporello), producido alrededor del año 1500 en la Mixteca Alta y hoy conservado en la Österreichische Nationalbibliothek de Viena. Su nombre alude a la ciudad de Viena (Vindobona en latín medieval), a donde llegó como parte de la Kunstkammer de los Habsburgo. La cara anverso, con cincuenta y dos láminas, contiene la narración mítica del origen del mundo mixteco; la cara reverso, con láminas ejecutadas por otra mano, registra la genealogía y los hechos de los reyes fundadores. La edición facsímil estándar es la publicada por la Akademische Druck- und Verlagsanstalt (ADEVA) de Graz en 1974.

La primera lámina del anverso muestra a 9 Viento en el momento inaugural del ordenamiento cósmico. Desciende por una cuerda desde la Casa del Cielo, templo situado en el registro superior. Va vestido con el casco de coo dzavui (serpiente emplumada), lleva la nariguera bucal de Ehécatl y sostiene los instrumentos musicales (caracola marina y sonaja) que lo identifican como maestro de la ceremonia. La Casa del Cielo aparece rodeada por deidades progenitoras que asisten al descenso. La escena establece la conexión entre el plano celeste, donde la figura ha sido concebida, y el plano terrestre mixteco, donde va a operar como ordenador del cosmos.

Las láminas siguientes del anverso muestran los actos ordenadores de la figura. Separa los cielos de las aguas primordiales, distribuye las montañas y los ríos que definen la geografía mixteca, funda los primeros ñuu (pueblos con territorio y gobierno), establece los rituales calendáricos y otorga las prerrogativas a los primeros yya toniñe (títulos reales) de los linajes gobernantes de la Mixteca Alta. En la lámina 48 del anverso aparece por última vez, entregando los atributos del poder a los reyes fundadores antes de retirarse al plano celeste. Alfonso Caso (1960) leyó esta secuencia como la narración fundacional del ordenamiento territorial mixteco previo al inicio de la historia dinástica registrada en el reverso del manuscrito.

La figura reaparece en los otros códices mixtecos con funciones análogas. En el Códice Nuttall (Museo Británico, edición Zelia Nuttall 1902) protagoniza la lámina 42 con una escena de descenso desde una banda celeste. En el Códice Bodley (Bodleian Library de Oxford, edición Alfonso Caso 1960) aparece en las láminas iniciales como fundador del linaje dinástico de Tilantongo, uno de los grandes reinos de la Mixteca Alta. En el Códice Colombino (Museo Nacional de Antropología, México) figura en las primeras láminas del ciclo de 8 Venado Garra de Jaguar como antepasado divino que sanciona el ascenso al trono. La consistencia de la representación a lo largo de los seis códices confirma la centralidad de 9 Viento en el sistema mítico mixteco.

9 Viento como equivalente mixteco de Quetzalcóatl-Ehécatl

El paralelismo funcional entre 9 Viento mixteco y QuetzalcóatlEhécatl mexica ha sido señalado por la mesoamericanística desde los primeros trabajos de Eduard Seler a finales del siglo XIX. Ambos son héroes civilizadores. Ambos aparecen con casco de serpiente emplumada y con máscara bucal en forma de nariguera de viento (pico de ave para Ehécatl, elemento análogo en el registro mixteco). Ambos son responsables del ordenamiento del cosmos, de la fundación de los linajes reales y de la entrega de las artes civilizatorias (calendario ritual, escritura, música, agricultura). Alfonso Caso (1960, 1977) sistematizó la correspondencia y estableció el mapa iconográfico común compartido por los dos panteones mesoamericanos.

Sin embargo, la figura mixteca tiene rasgos propios que la distinguen del binomio mexica. Primero, el énfasis en el descenso desde la Casa del Cielo por una cuerda o escala, motivo iconográfico específico del Vindobonensis que no tiene correspondencia directa en el corpus mexica. Segundo, la vinculación explícita con los linajes reales de la Mixteca Alta, que se remontan genealógicamente a 9 Viento a través de descendientes divinizados. Tercero, la función territorial concreta: la figura no ordena un cosmos genérico sino el territorio Ñuu Dzavui, con sus montañas, ríos y pueblos identificados por topónimos glíficos precisos en las láminas del códice. Esta especificidad territorial es rasgo distintivo del registro mixteco frente al mexica.

La red mesoamericana de deidades del viento y de la serpiente emplumada abarca otros pueblos vecinos con figuras análogas. Entre los zapotecos de Oaxaca, vecinos inmediatos de la Mixteca, la posición corresponde parcialmente a Cocijo como señor del viento y del rayo, y a otras figuras del panteón que comparten atributos telúricos y meteorológicos. Entre los mayas del área de Yucatán la figura corresponde a Kukulkán, cuya pirámide en Chichén Itzá muestra la misma serpiente emplumada. Entre los purépechas del actual Michoacán existen figuras parcialmente análogas dentro del panteón encabezado por Curicaueri. El motivo de la serpiente emplumada es panamesoamericano y funciona como marcador cultural del área.

Un matiz importante distingue a 9 Viento del Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl histórico. En la tradición mexica y tolteca, Quetzalcóatl es simultáneamente deidad primordial y personaje histórico gobernante de Tula que huye hacia el este prometiendo regresar; esta doble condición dio pie a la conocida hipótesis del retorno vinculada al desembarco de Cortés. En el registro mixteco, 9 Viento es figura fundacional plenamente mítica, sin capa histórica personal que se le superponga. Los reyes mixtecos posteriores llevan sus propios nombres calendáricos y se remontan a 9 Viento como antepasado divino sancionador de sus linajes, pero no se identifican con él mismo. Este perfil hace de la figura mixteca un caso interesante para comparar con las variantes mesoamericanas.

De Alfonso Caso (1960) a Jansen-Pérez Jiménez (2007): dos lecturas del códice

Alfonso Caso (1896-1970) inauguró el estudio moderno de los códices mixtecos. Formado como abogado y arqueólogo, dirigió las excavaciones de Monte Albán de 1931 a 1943 y presidió el Instituto Nacional Indigenista entre 1948 y 1970. Su Interpretación del Códice Bodley 2858 (Sociedad Mexicana de Antropología, 1960) estableció el método iconográfico para leer los manuscritos: identificar los signos calendáricos que dan nombre a los personajes, reconstruir las secuencias genealógicas, seguir las líneas negras que marcan el orden de lectura y correlacionar los sucesos con la cronología del Posclásico. En Reyes y reinos de la Mixteca (Fondo de Cultura Económica, 1977-1979) sintetizó tres décadas de lectura de los seis códices en dos volúmenes que se convirtieron en obra de referencia obligada.

El corpus Caso fue continuado y matizado por una generación de investigadores. Nancy Troike, alumna de Caso en la Universidad de Texas, publicó desde 1974 análisis pormenorizados del Códice Colombino que refinaron la lectura del ciclo de 8 Venado Garra de Jaguar y clarificaron la relación entre los códices Colombino y Becker (partes del mismo manuscrito). Mary Elizabeth Smith trabajó sobre el Vindobonensis. Bruce Byland y John Pohl aportaron los Codex Egerton Studies. Elizabeth Boone Hill sintetizó la investigación en Stories in Red and Black (University of Texas Press, 2000). Toda esta línea mantuvo el enfoque iconográfico-histórico de Caso como marco metodológico fundamental para el desciframiento de los manuscritos.

Un giro interpretativo se produjo a partir de finales de los años noventa con el trabajo conjunto de Maarten Jansen (Universidad de Leiden) y Aurora Pérez Jiménez, investigadora mixteca hablante nativa de Ñuu Dzavui nacida en Chalcatongo. La pareja de investigadores defendió una lectura desde el interior de la tradición mixteca contemporánea: consulta con mayores de la Mixteca Alta, uso del Ñuu Dzavui hablado como clave interpretativa, atención al valor ritual y territorial vigente de los sitios representados en los códices. Sus dos obras mayores, Historia, literatura e ideología de Ñuu Dzaui (IIEE, 2007) y Encounter with the Plumed Serpent (Brill, Leiden, 2007), reelaboran la lectura de 9 Viento como fundador del Ñuu Dzavui vigente y no solamente como personaje mítico del pasado prehispánico clausurado.

Las dos lecturas son complementarias pero pesan de forma distinta. Caso privilegió el registro histórico-genealógico y trató los códices como fuentes para la reconstrucción de una dinastía real prehispánica extinta. Jansen y Pérez Jiménez, sin descartar la lectura histórica, subrayan la continuidad de las categorías Ñuu Dzavui hasta el presente y trabajan con hablantes actuales del idioma para restituir los conceptos culturales originales. En su lectura, 9 Viento funciona como fundador mítico y como referencia identitaria vigente dentro del movimiento cultural Ñuu Dzavui contemporáneo, que reivindica el nombre autóctono del pueblo frente al exónimo «mixteco» de origen náhuatl. La discusión sobre cómo leer los códices sigue abierta y muestra las capas historiográficas superpuestas sobre la figura.

Para terminar

9 Viento «Serpiente Emplumada» es el héroe civilizador central del panteón Ñuu Dzavui, protagonista de la primera lámina del Códice Vindobonensis Mexicanus I (Österreichische Nationalbibliothek, edición facsímil ADEVA 1974) y presente en los otros cinco códices mixtecos prehispánicos conservados (Nuttall, Bodley, Colombino, Becker y Selden). Su función mítica es el descenso desde la Casa del Cielo, la separación de cielos y tierra, el ordenamiento de la geografía mixteca y la entrega de las prerrogativas a los primeros yya toniñe de los linajes gobernantes de la Mixteca Alta. Su identificación como equivalente mixteco del binomio Quetzalcóatl-Ehécatl mexica está sistematizada desde Alfonso Caso.

La investigación reciente de Maarten Jansen y Aurora Pérez Jiménez desde Leiden y Chalcatongo ha reelaborado la lectura del códice desde la perspectiva mixteca contemporánea, integrando la consulta a hablantes actuales de Ñuu Dzavui y restituyendo el valor identitario vigente de la figura dentro del movimiento cultural del mismo nombre. Los seis códices mixtecos siguen siendo objeto de estudio activo en la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca, en la Universidad de Leiden y en instituciones internacionales. La figura de 9 Viento permanece como una de las representaciones mejor documentadas de un héroe civilizador mesoamericano. Ver también los hubs de las mixtecas y de los zapotecos vecinos para el marco cultural completo.

Preguntas frecuentes

¿Quién es 9 Viento en la tradición mixteca?

El héroe civilizador central del panteón Ñuu Dzavui, autónimo mixteco que significa «Tierra de la Lluvia». Su nombre completo es 9 Viento «Serpiente Emplumada» y corresponde al día 9 Ehécatl del tonalpohualli (calendario ritual mesoamericano de 260 días), con el atributo iconográfico de coo dzavui, la serpiente emplumada mixteca. Protagoniza la primera lámina del Códice Vindobonensis Mexicanus I descendiendo desde la Casa del Cielo, ordena el cosmos mixteco separando cielos y tierra, y otorga las prerrogativas a los reyes yya toniñe fundadores de los linajes de la Mixteca Alta prehispánica.

¿Qué es el Códice Vindobonensis Mexicanus I?

Un manuscrito pictográfico mixteco pintado en tira de piel de venado en formato biombo, producido alrededor del año 1500 en la Mixteca Alta. Hoy se conserva en la Österreichische Nationalbibliothek de Viena, ciudad de la que toma su nombre (Vindobona en latín medieval). La cara anverso contiene la narración mítica del origen del mundo mixteco protagonizada por 9 Viento; la cara reverso registra genealogías reales. Es el manuscrito pictográfico mixteco prehispánico más importante conservado. La edición facsímil estándar es la publicada por la Akademische Druck- und Verlagsanstalt (ADEVA) de Graz en 1974.

¿Cuál es la relación entre 9 Viento y Quetzalcóatl-Ehécatl?

9 Viento es el equivalente funcional mixteco del binomio Quetzalcóatl-Ehécatl mexica, correspondencia establecida por la mesoamericanística desde Eduard Seler a finales del siglo XIX y sistematizada por Alfonso Caso en Reyes y reinos de la Mixteca (FCE, 1977-1979). Ambos son héroes civilizadores, aparecen con casco de serpiente emplumada y con máscara bucal de viento, y son responsables del ordenamiento del cosmos y de los linajes reales. La figura mixteca conserva rasgos propios: énfasis en el descenso desde la Casa del Cielo por una cuerda, vinculación con los linajes de la Mixteca Alta y función territorial concreta sobre el Ñuu Dzavui.

¿Cómo se lee su nombre calendárico?

Los mixtecos y mesoamericanos en general nombraban a sus reyes y héroes por el día del tonalpohualli (calendario ritual de 260 días) en que nacieron o fueron entronizados. El tonalpohualli combina veinte signos con trece numerales para generar la secuencia de 260 días. 9 Viento significa entonces «día 9 del signo Ehécatl (Viento)» en el ciclo ritual. El sobrenombre «Serpiente Emplumada» (coo dzavui en mixteco) es el atributo iconográfico que identifica visualmente a la figura en los códices, análogo al modo en que 8 Venado se distingue como «Garra de Jaguar» dentro del corpus dinástico mixteco.

¿Qué papel tiene la figura en el mixteco contemporáneo?

Papel central en el discurso identitario mixteco actual. El movimiento cultural Ñuu Dzavui, que reivindica el nombre autóctono del pueblo frente al exónimo «mixteco» de origen náhuatl, sitúa a 9 Viento como fundador simbólico de la tradición. La figura está presente en publicaciones académicas, en programas de la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca y en materiales educativos bilingües mixteco-español. Los trabajos de Maarten Jansen y Aurora Pérez Jiménez desde la Universidad de Leiden (Historia, literatura e ideología de Ñuu Dzaui, IIEE, 2007) han reinstalado la figura en la reflexión cultural mixteca contemporánea con consulta directa a hablantes actuales.

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