Atacamas: Cultura, lenguas, viviendas, vestimenta y gatronomía

Los Atamacas, Apatamas o Alpatamas

Los Atamacas, Apatamas o Alpatamas constituyen un grupo de indígenas ubicados al noroeste de Argentina, específicamente en las provincias de Salta y Jujuy. En Chile se les conoce como Atacameños. Esta región posee uno de los climas más secos del planeta y con muy pocos afluentes de agua, por lo que el pueblo atacameño ha mostrado gran adaptabilidad para sobrevivir en estas tierras desde tiempos prehispánicos.

La pluviosidad es muy baja, temperaturas extremas y cambiantes entre el día y la noche, vegetación escasa, con plantas autóctonas resistentes al clima como son los algarrobos, y chañares, algunos arbustos, pastos y yareta. Con relación a los animales de la región se puede encontrar llamas, zorros andinos, cóndores, armadillos, gansos salvajes, entre otros.

Organización Social y Política

Los Atacamas están organizados en pequeñas comunidades o aldeas conocidas como Ayllus, cuyos miembros comparten las mismas raíces culturales y más importante aún, son descendientes de una misma línea paternal, es decir, los une un fuerte lazo familiar que los motiva a ayudarse mutuamente en todo momento.

De acuerdo a lo anterior, la unidad básica social es la familia. Cada Ayllus está formado por varias familias extensas bajo la autoridad de un hombre sabio al que llaman cacique que mantiene la organización del pueblo y las relaciones con otras comunidades ayllus

Aspectos más destacados de la Cultura Atacama

El pueblo Atacameño continúa en pie de lucha por mantener vivas sus raíces ancestrales, su sistema de creencias, costumbres, su raza e identidad, aun cuando el sistema actual lo ha obligado a cambiar algunas de ellas, como el idioma y el comercio, para poder sobrevivir.

A continuación se muestran algunos de los aspectos culturales más importantes de este pueblo:

Lengua

La lengua de los indígenas Atacamas es conocida como atacameña, kunza, Kunsa, licanantai y o likanantaí que significa “los habitantes del territorio”.

En la actualidad es una lengua casi extinta, ya que los nativos, luego de la colonización, adoptaron el español como idioma, y el kunsa se conservó solo para realizar rituales o ceremonias ancestrales como la del limpiado de acequias.

Vivienda

Los poblados Atacameños se asientan en áreas cercanas a los caudales de agua existentes. El patrón de asentamiento antiguo era, en un lado el poblado y por otro las defensas.

La vivienda tradicional es pequeña, redonda con techo en forma cónica o rectangular con techo a dos aguas. En ambos casos, los materiales utilizados son paredes de barro o piedra y techo de paja y barro. Una puerta y una ventana pequeña también.

Vestimenta

La indumentaria tradicional del atacameño es la túnica o manta corta (lliclla) que confeccionaban con lana de llama, complementada con un gorro y un poncho de igual material, adornados con motivos geométricos. Usaban un sombrero de plumas y pajas trenzadas y calzaban sandalias de cuero con medias gruesas.

De forma similar, elaboraban camisas de cuero de guanaco o vicuña, usaban las pieles de pelícano con fines decorativos y las mujeres completaban su estética con collares, prendedores, cintas en el cabello, anillos, zarcillos y pulseras.

En la actualidad, los atacameños usan el traje tradicional solamente para las fiestas y celebraciones especiales, aunque continúan usando la manta tejida, el sombrero y sandalias de cuero.

Economía

Los Atacamas son principalmente agricultores y ganaderos. Desarrollaron un sistema agrícola por medio de terrazas, con las cuales aprovechaban la poca agua que recibían para regar las plantas y evitar el arrastre de la capa del suelo orgánico y fértil.

Cultivaban maíz, frijoles, papa, poroto o frijol, quinoa (especie de cereal), calabaza, verduras, tabaco, tunas. Abonaban sus cultivos con el salitre sódico y el excremento de las aves de la costa transportado a lomo de llamas. Guardaban sus cosechas en las fosas de las barrancas, que tapaban con el mismo barro utilizando hachas y palos cavadores de elaboración propia.

También se dedicaban a la cría de llamas y alpacas para aprovechar su carne, su lana y como medio de carga, en los cuales transportaban los productos agrícolas de mayor cosecha y la sal para ser intercambiadas con otras etnias, tanto en la costa como en el interior, por moluscos, pescado, cerámicas e incluso, hojas de coca.

Fueron los primeros en utilizar el cobre que extraían de Chuquicamata y el oro de Inca Huasi, desarrollando una importante artesanía en cerámica que hoy en día representa una nueva oportunidad económica para ellos con la actividad turística presente.

En la actualidad conservan un alto porcentaje de sus costumbres ancestrales, siendo agricultores primordialmente y complementando su economía con la artesanía y minería local.

Cosmovisión

Las creencias religiosas de los Atacamas están basadas en los fenómenos y elementos naturales (tierra, agua, sol, viento,…), pues la interacción con la naturaleza le da sentido práctico a su presencia en el mundo además que les provee el sustento para la supervivencia; la tierra o Pachamama es considerada como la fuente de la prosperidad o la adversidad, a la cual rinden homenaje.

Creen en la reencarnación y ven las montañas, colinas y canales de agua como entes vivientes encarnados por diversos espíritus, como los de sus antepasados, por ello, es común que realicen ofrendas a cada uno de ellos. Un cerro de gran importancia para su espiritualidad es el del Volcán Licancabur, morada de los dioses.

Creen en la vida después de la muerte, motivo por el cual, sus muertos son sepultados en grutas naturales que cerraban con piedras con todas sus pertenencias para el largo viaje que les esperaba.

En la actualidad, aun cuando mantienen sus creencias ancestrales, la religión católica también ha ejercido una fuerte influencia, por lo que religiosamente, poseen un sincretismo interesante que se manifiesta en la construcción de capillas católicas y la celebración de fiestas patronales. Por ejemplo, San Antonio es venerado como el patrón del pastor de las llamas.

Costumbres y tradiciones

Las celebraciones de tradiciones atacameñas tienen relación con la religiosidad del pueblo en cuanto al culto a la madre naturaleza y a fiestas adoptadas de la religión católica principalmente.

Un ritual ancestral es la limpieza de canales o talátur, evento que reúne a los dueños de los canales con la comunidad; mientras los hombres limpian, las mujeres preparan las comidas.

Junto al anterior, todos los 1 de agosto el pueblo Atacama celebra el ritual de agradecimiento a la madre Tierra, en el cual se prepara una mezcla de harina tostada con hojas de coca y aloja, licor tradicional para colocarlo en el canal cuando se suelta el agua, luego de la limpieza.

Ambos rituales representan un pago en agradecimiento a la tierra y al agua y a su vez piden el favor de los dioses para que en el año llueva bastante y se den buenas cosechas.

Por otra parte, las comunidades celebran las fiestas patronales de acuerdo a las fechas del calendario católico, el marcado del ganado y el carnaval, alrededor del Miércoles de Ceniza, como un ritual para agradecer por las cosechas.

En cada celebración está presente la música atacameña, en la lengua nativa Kansas, las cuales son melodías que aprenden escuchando el flujo del agua y expresan gratitud por la abundancia, la fertilidad, la paz y la prosperidad de la comunidad.

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