Aroteh, el héroe cultural nambikwara del cerrado brasileño

Para empezar. Aroteh es el héroe cultural del pueblo nambikwara (denominación exterior; autónimos variados según subgrupo: Anunsu entre los del sur, Manduka entre los del norte, Sabanê entre los del este), habitante ancestral del Cerrado septentrional entre el norte de Mato Grosso y el sur de Rondônia, en el Brasil central-occidental. Junto con su compañero Tovapod, Aroteh fue el ordenador primordial que recuperó del inframundo las semillas del pequi (Caryocar brasiliense), del urucú (Bixa orellana) y del jatobá (Hymenaea courbaril), y enseñó a los primeros nambikwara las artes básicas de la agricultura de coivara, la caza con arco y flecha, y la elaboración de la cerámica. La documentación etnográfica central procede de Claude Lévi-Strauss, quien vivió con distintas bandas nambikwara durante los meses secos de 1938 como miembro de la misión franco-brasileña de la Universidade de São Paulo, y dedicó a este pueblo la monografía La vie familiale et sociale des Indiens Nambikwara (Journal de la Société des Américanistes 37, Paris, 1948), los capítulos XXV a XXVIII de Tristes Trópicos (Plon, Paris, 1955; edición española Paidós, Barcelona, 1988) y páginas centrales de La pensée sauvage (Plon, Paris, 1962; edición española Fondo de Cultura Económica, México, 1964). La monografía complementaria moderna es Nambiquara Society de David Price (PhD Dissertation, University of Chicago, 1972), continuada por su estudio activista Before the Bulldozer: The Nambiquara Indians and the World Bank (Seven Locks Press, Cabin John, 1989). El pueblo nambikwara, reducido a unas 2.000 personas tras la catástrofe demográfica del siglo XX, permanece hoy en la Terra Indígena Vale do Guaporé y en otros territorios demarcados de la Chapada dos Parecis.

Origen culturalPueblo nambikwara (denominación exterior de origen tupí, «oreja horadada»; autónimos variados según subgrupo: Anunsu entre los nambikwara del sur, Manduka entre los del norte, Sabanê entre los del este); familia lingüística nambikwara, aislada sin parentesco genético establecido con otras familias amazónicas, con tres lenguas vigentes (nambikwara del sur, mamaindê, sabanê) y varios dialectos; unas 2.000 personas hoy repartidas en el norte del estado de Mato Grosso y el sur del estado de Rondônia, en Brasil central-occidental; hábitat tradicional del Cerrado alto y de la Chapada dos Parecis; territorios oficiales principales: Terra Indígena Vale do Guaporé, TI Nambikwara, TI Sararé, TI Pirineus de Souza, TI Tirecatinga y TI Vale do Sepotuba; residencia tradicional en pequeñas malocas semipermanentes que se abandonan y reconstruyen periódicamente
TipoHéroe cultural y ordenador primordial del pueblo nambikwara; figura pareja con Tovapod, su compañero y hermano mítico; ordenador de las especies vegetales y animales del mundo actual; introductor de las artes de subsistencia y de las técnicas rituales; equivalente estructural de otros héroes culturales amazónicos ordenadores del mundo, entre ellos Wanadi ye’kwana, Karusakaibo munduruku y Kuwai baniwa-wakuenai
Función míticaRecuperó del inframundo (casa-do-jaguar, según los relatos recogidos por Lévi-Strauss 1948) las semillas del pequi (Caryocar brasiliense), del urucú (Bixa orellana), del jatobá (Hymenaea courbaril) y otros frutos y tubérculos del Cerrado; enseñó a los primeros nambikwara la agricultura de coivara (roza y quema), la caza con arco largo, la elaboración de la cerámica y la extracción de la cera de abeja para uso ritual; ordenador de los animales del monte, asignando a cada especie su lugar y comportamiento característicos; garante del orden estacional del Cerrado, dividido en época seca (de mayo a septiembre) y época de lluvias (de octubre a abril)
AtestaciónClaude Lévi-Strauss, La vie familiale et sociale des Indiens Nambikwara (Journal de la Société des Américanistes 37, Paris, 1948, basada en trabajo de campo de 1938); Tristes Trópicos (Plon, Paris, 1955; ed. española Paidós, Barcelona, 1988, capítulos XXV-XXVIII); La pensée sauvage (Plon, Paris, 1962; ed. española FCE, México, 1964); Marechal Cândido Rondon, Índios do Brasil (Conselho Nacional de Proteção aos Índios, Rio de Janeiro, 1946); David Price, Nambiquara Society (PhD Dissertation, University of Chicago, 1972); David Price, Before the Bulldozer: The Nambiquara Indians and the World Bank (Seven Locks Press, Cabin John, 1989); Silvia Guimarães Aquino, trabajos etnográficos sobre nambikwara del sur (Universidade de Brasília, 2000-2015); Instituto Socioambiental (ISA), ficha nambikwara del Povos Indígenas no Brasil; UNESCO, Atlas of the World’s Languages in Danger (familia nambikwara clasificada como severamente amenazada)
Vigencia hoyUnas 2.000 personas repartidas en las Terras Indígenas Vale do Guaporé, Nambikwara, Sararé, Pirineus de Souza, Tirecatinga y Vale do Sepotuba (norte de Mato Grosso y sur de Rondônia); las tres lenguas de la familia nambikwara siguen vigentes (nambikwara del sur, mamaindê, sabanê) aunque clasificadas como severamente amenazadas por el Atlas UNESCO; recuperación demográfica lenta desde el mínimo poblacional de ~500 personas hacia 1970 tras la catástrofe del siglo XX; participación en asociaciones indígenas regionales (Aliança dos Povos Indígenas de Mato Grosso y otros); educación intercultural bilingüe implementada en algunas escuelas comunitarias; el ciclo ArotehTovapod sigue transmitido en el contexto ritual del casa-do-jaguar y en las narraciones ancianas registradas por la etnografía moderna

El pueblo nambikwara habita el sector septentrional del Cerrado brasileño, gran bioma de sabana arbolada del interior del país, entre el norte del estado de Mato Grosso y el sur del estado de Rondônia. La región queda dominada por la Chapada dos Parecis, meseta arenosa que separa las cuencas del río Guaporé (afluente del Madeira, tributario del Amazonas) y del río Juruena (formador del Tapajós), y por las estaciones climáticas marcadas del Cerrado: seis meses de época seca de mayo a septiembre y seis meses de lluvias intensas de octubre a abril. Los nambikwara se organizan tradicionalmente en pequeñas bandas seminómadas que ocupan campamentos de malocas temporales durante la estación de lluvias (cuando practican la agricultura de coivara en pequeñas chacras de yuca, maíz y calabaza) y se dispersan en grupos de caza y recolección durante la estación seca. Es el pueblo cuya vida material y ritual quedó descrita con mayor detalle por Claude Lévi-Strauss en su obra sobre trabajo de campo brasileño.

El ciclo mítico central del pueblo, según los relatos recogidos por Lévi-Strauss en 1938 y publicados en 1948 y 1955, se organiza alrededor de la pareja de héroes culturales Aroteh y Tovapod, dos hermanos primordiales que ordenaron el mundo actual. La particularidad narrativa del ciclo consiste en la funcionalidad pareja de las dos figuras: Aroteh y Tovapod actúan siempre en conjunto, sin la asimetría estructural entre héroe mayor y hermano acompañante que aparece en otros ciclos amerindios (los hermanos Yoi e Ipi de los tikuna, los hijos gemelos de Wanadi en el Watunna ye’kwana, Hunahpú e Ixbalanqué en el Popol Vuh maya k’iche’). Los dos ordenadores nambikwara son estrictamente equivalentes en función y jerarquía, y sus hazañas se relatan siempre como acciones conjuntas del par.

El episodio nuclear del ciclo, el descenso al inframundo para recuperar las semillas cultivables, sitúa a Aroteh y a Tovapod en la estructura mítica del héroe civilizador ampliamente atestiguada en la Amazonía y en el Cerrado brasileños. La misma estructura aparece en el ciclo del Kuwai baniwa-wakuenai del alto Río Negro, en el ciclo de Karusakaibo munduruku del Tapajós medio, en el ciclo de Sinaa juruna del bajo Xingú y en el ciclo de Mavutsinim kamaiurá del alto Xingú. Todos estos héroes culturales amazónicos comparten la función de ordenar el mundo actual y de traer los bienes culturales fundamentales (semillas, fuego, herramientas, cantos) desde un ámbito primordial no accesible a los seres humanos comunes. La pareja ArotehTovapod se inscribe en este patrón amazonista amplio con la particularidad estructural de la equivalencia funcional entre los dos ordenadores.

El héroe cultural nambikwara del Cerrado brasileño

El episodio central del ciclo ArotehTovapod, según los relatos recogidos por Lévi-Strauss entre las bandas del sur de la Chapada dos Parecis en 1938 y publicados en La vie familiale et sociale des Indiens Nambikwara (Journal de la Société des Américanistes 37, Paris, 1948), consiste en el descenso de los dos ordenadores al inframundo para recuperar las semillas de las plantas cultivables. En el tiempo primordial, según los relatos, los primeros nambikwara desconocían la agricultura y subsistían exclusivamente de la caza, la pesca y la recolección de frutos silvestres del Cerrado. Las semillas de las plantas cultivadas se hallaban entonces retenidas en la casa-do-jaguar, morada subterránea del jaguar primordial que actuaba como guardián celoso del bien cultural fundamental.

Aroteh y Tovapod se aventuraron juntos al inframundo, engañaron al jaguar primordial mediante ardides que las variantes recogidas por Lévi-Strauss describen con detalle variable (ofrecimiento de comida envenenada, aprovechamiento del sueño del guardián, distracción con canciones ceremoniales), y rescataron las semillas del pequi (Caryocar brasiliense, árbol característico del Cerrado cuyos frutos amarillo-anaranjados de pulpa oleaginosa son alimento básico contemporáneo del interior brasileño), del urucú (Bixa orellana, cuyas semillas rojas se emplean como tinte corporal ritual y como condimento culinario), del jatobá (Hymenaea courbaril, gran leguminosa del Cerrado cuyos frutos de pulpa harinosa son fuente estacional de energía) y de otros tubérculos y frutos que constituyen desde entonces la dieta agrícola del pueblo. Los dos ordenadores regresaron al mundo superior con el botín y lo entregaron a los primeros nambikwara, junto con la enseñanza del ciclo agrícola de coivara adecuado a las condiciones estacionales del Cerrado.

El corpus recogido por Lévi-Strauss atribuye además a la pareja ArotehTovapod otras enseñanzas fundamentales: la fabricación del arco largo nambikwara (documentado por Lévi-Strauss como pieza técnica de considerable factura, con longitud superior a los dos metros y flechas de caña de bambú con puntas de madera dura endurecidas al fuego), la técnica de la caza colectiva del venado del Cerrado (Ozotoceros bezoarticus) durante la estación seca, la elaboración de la cerámica utilitaria para el almacenamiento del agua durante la temporada de sequías intensas, y la extracción de la cera de las abejas silvestres del Cerrado para usos rituales y para el mantenimiento de las cuerdas del arco. La totalidad del repertorio material y ritual básico del pueblo nambikwara se atribuye así en el ciclo mítico a la intervención primordial de los dos ordenadores.

El hábitat del Cerrado septentrional condiciona con detalle el contenido específico del corpus mítico. La Chapada dos Parecis, con altitudes entre los 400 y los 700 metros y suelos arenosos de baja fertilidad, obligó históricamente a los nambikwara a practicar una agricultura móvil de coivara sobre parcelas pequeñas que se abandonan tras dos o tres cosechas y se dejan en barbecho durante décadas. La caza mayor (anta o tapir, venado, capibara, pecari) y la pesca fluvial en el Guaporé y sus afluentes complementan la dieta. Los frutos del pequi, del urucú y del jatobá mencionados en el ciclo ArotehTovapod son especies emblemáticas del bioma Cerrado, endémicas del interior brasileño, y su presencia en el corpus mítico ancla el pueblo nambikwara en su territorio específico, distinto tanto de la selva amazónica cerrada del norte como del pantanal del sur.

Claude Lévi-Strauss y los Nambikwara (1938-1955): el trabajo de campo fundacional

Claude Lévi-Strauss (1908-2009) llegó a Brasil en 1935 como profesor de sociología en la recién fundada Universidade de São Paulo, invitada al proyecto por el Ministerio de Educación francés y por el gobierno de Getúlio Vargas. Durante sus cuatro años brasileños (1935-1939), Lévi-Strauss combinó la docencia en São Paulo con expediciones etnográficas al interior del país, primero entre los Caduveo y Bororo del Pantanal en 1935-1936, y después entre los nambikwara del Cerrado septentrional durante los meses secos (mayo a septiembre) del año 1938. La expedición nambikwara formó parte de la misión franco-brasileña organizada por la Universidade de São Paulo y financiada por el Musée de l’Homme de París, y contó con la colaboración logística del serviço de proteção aos índios (SPI), el organismo estatal brasileño fundado en 1910 por el Marechal Cândido Rondon para gestionar el contacto con los pueblos indígenas del interior del país.

El primer resultado etnográfico de la expedición apareció en 1948 como monografía específica en el volumen 37 del Journal de la Société des Américanistes de París, bajo el título La vie familiale et sociale des Indiens Nambikwara. La monografía documenta con detalle el sistema de bandas seminómadas, la organización estacional de la subsistencia, las técnicas materiales (arco, cerámica, extracción de cera), el sistema de parentesco (con matrimonio preferencial cruzado con la hija del hermano de la madre) y el corpus mítico central donde figura la pareja ArotehTovapod. Es la única monografía específica que Lévi-Strauss dedicó a un pueblo indígena concreto durante su trayectoria académica posterior, orientada preferentemente a la síntesis estructural comparada. El texto sigue considerándose la referencia central del estudio etnográfico del pueblo nambikwara, complementada posteriormente por la tesis doctoral de David Price (1972).

La proyección literaria y pública del trabajo de campo nambikwara llegó siete años después con la publicación de Tristes Trópicos (Librairie Plon, Paris, 1955; edición española por Paidós, Barcelona, 1988), obra autobiográfica y filosófica que Lévi-Strauss redactó en cuatro meses del año 1954 tras la propuesta editorial de Jean Malaurie para la colección Terre Humaine. Los capítulos XXV a XXVIII del libro se dedican íntegramente al pueblo nambikwara: el capítulo XXV describe la llegada al puesto del SPI en Utiariti, el capítulo XXVI detalla el sistema de bandas y la vida cotidiana en el campamento de Juruena, el capítulo XXVII narra el famoso episodio de «la lección de escritura» (donde un jefe nambikwara finge escribir en un papel imitando el gesto de Lévi-Strauss para reforzar su autoridad frente a los demás miembros de la banda), y el capítulo XXVIII cierra el ciclo con una reflexión general sobre la vida en el Cerrado. Los cuatro capítulos son textos fundacionales de la antropología amazonista del siglo XX, traducidos a más de treinta lenguas y comentados por la crítica académica y literaria durante siete décadas.

El material etnográfico nambikwara recogido en 1938 sirvió también como base empírica para páginas centrales de La pensée sauvage (Plon, Paris, 1962; edición española por el Fondo de Cultura Económica, México, 1964), obra teórica mayor de Lévi-Strauss donde formuló su tesis sobre el «pensamiento salvaje» como sistema lógico completo y autónomo, opuesto a la lectura evolucionista que consideraba las tradiciones indígenas como estadio preliminar del pensamiento científico occidental. Ejemplos nambikwara del sistema de clasificación botánica del Cerrado, de la nomenclatura zoológica del monte y de la organización simbólica del ciclo estacional aparecen recurrentemente en los capítulos iniciales del libro. La monografía específica de 1948, los cuatro capítulos de Tristes Trópicos de 1955 y las páginas de La pensée sauvage de 1962 forman así un conjunto documental de tres capas superpuestas que convierten al pueblo nambikwara en uno de los mejor descritos etnográficamente de la América indígena del siglo XX.

El impacto colonial en el siglo XX: de Rondon (1907) al proyecto Polonoroeste (1980-1988)

El contacto sistemático entre la sociedad brasileña y el pueblo nambikwara comenzó a partir de 1907 con las expediciones de la Comissão Rondon, encargada por el gobierno federal brasileño de trazar líneas telegráficas a través del interior de Mato Grosso y de Rondônia para conectar Cuiabá con Porto Velho y con la frontera boliviana. El Marechal Cândido Rondon (1865-1958), militar y ingeniero brasileño de ascendencia bororo por parte materna, dirigió las expediciones telegráficas durante ocho años (1907-1915) y encontró en la Chapada dos Parecis a varias bandas nambikwara hasta entonces desconocidas para la sociedad nacional. Rondon aplicó su lema personal «morir si es preciso, matar nunca» y evitó los enfrentamientos armados con los nambikwara, pese a los ataques ocasionales de algunas bandas contra las cuadrillas de trabajadores del telégrafo. El testimonio directo del Marechal quedó recogido en su obra Índios do Brasil (Conselho Nacional de Proteção aos Índios, Rio de Janeiro, 1946), publicada cuando Rondon contaba 81 años.

En 1910 Rondon fundó el serviço de proteção aos índios (SPI), primer organismo estatal brasileño dedicado a la política indigenista, bajo el lema «Proteger sin dirigir». El SPI estableció puestos en el territorio nambikwara (entre ellos el puesto de Utiariti donde Lévi-Strauss llegó en 1938) con la doble función declarada de proteger a las bandas del contacto violento con los colonos y de asistir sanitariamente a la población. En la práctica, los puestos del SPI se convirtieron en focos de contagio epidémico devastador: los nambikwara carecían de inmunidad frente a las enfermedades introducidas por los europeos (sarampión, viruela, gripe, tuberculosis, malaria), y las epidemias sucesivas de la primera mitad del siglo XX causaron una catástrofe demográfica sostenida. La población nambikwara se estima en unas 20.000 personas hacia 1900, en el momento del primer contacto sistemático; hacia 1970, tras siete décadas de contacto, había caído a aproximadamente 500-1.000 personas, según los censos parciales del SPI y de la Fundação Nacional do Índio (FUNAI), agencia sucesora del SPI creada en 1967.

La segunda gran crisis del siglo XX llegó con el proyecto Polonoroeste (Programa de Desenvolvimento Integrado do Noroeste do Brasil), gran plan de colonización agrícola y de construcción de infraestructuras aprobado por el gobierno militar brasileño en 1981 con financiación del Banco Mundial por un valor de 1.500 millones de dólares. El proyecto incluía la pavimentación de la carretera BR-364 desde Cuiabá hasta Porto Velho, atravesando el corazón del territorio nambikwara del sur de Rondônia, y el asentamiento de decenas de miles de colonos procedentes del sur de Brasil en tierras adyacentes a la carretera. La consecuencia fue una nueva ola de invasión territorial, tala forestal masiva del Cerrado septentrional, epidemias renovadas y enfrentamientos violentos entre colonos y bandas nambikwara. El antropólogo estadounidense David Price documentó el proceso en dos obras sucesivas: su tesis doctoral Nambiquara Society (University of Chicago, 1972), basada en trabajo de campo de 1968-1970, y sobre todo Before the Bulldozer: The Nambiquara Indians and the World Bank (Seven Locks Press, Cabin John, 1989), denuncia sistemática de las consecuencias del Polonoroeste sobre el pueblo. La obra de Price contribuyó a la suspensión parcial de la financiación del Banco Mundial en 1988 y a la demarcación oficial posterior de las Terras Indígenas nambikwara.

El pueblo nambikwara permanece hoy en unas 2.000 personas repartidas en seis Terras Indígenas oficialmente demarcadas: la Terra Indígena Vale do Guaporé (la mayor, con 242.593 hectáreas), la TI Nambikwara, la TI Sararé, la TI Pirineus de Souza, la TI Tirecatinga y la TI Vale do Sepotuba, distribuidas entre el norte de Mato Grosso y el sur de Rondônia. La demografía se ha recuperado lentamente desde el mínimo poblacional de aproximadamente 500 personas hacia 1970, aunque las lenguas de la familia nambikwara (nambikwara del sur, mamaindê, sabanê) siguen clasificadas como severamente amenazadas por el Atlas of the World’s Languages in Danger de la UNESCO. El Instituto Socioambiental (ISA) mantiene en su portal Povos Indígenas no Brasil una ficha actualizada del pueblo con datos demográficos, territoriales y lingüísticos, y la FUNAI gestiona los procesos de demarcación y protección territorial. El ciclo mítico ArotehTovapod sigue transmitido oralmente en las narraciones de los ancianos y ha sido incorporado a los materiales de educación intercultural bilingüe elaborados desde la década de 1990 en las escuelas comunitarias de las TIs, especialmente en la aldeia Kithãulhu y en el histórico puesto del Val de Cão.

Más allá del mito

Aroteh ocupa el lugar del héroe cultural pareja en el corpus mítico del pueblo nambikwara del Cerrado septentrional brasileño. Junto con Tovapod, su compañero primordial, recuperó del inframundo las semillas del pequi, del urucú y del jatobá, y enseñó a los primeros nambikwara las artes de la agricultura de coivara, la caza con arco y la elaboración de la cerámica. La documentación etnográfica central procede de Claude Lévi-Strauss, quien vivió con distintas bandas nambikwara durante los meses secos de 1938 como miembro de la misión franco-brasileña de la Universidade de São Paulo, y dedicó a este pueblo la monografía específica La vie familiale et sociale des Indiens Nambikwara (Journal de la Société des Américanistes 37, Paris, 1948), los capítulos XXV a XXVIII de Tristes Trópicos (Plon, 1955) y páginas centrales de La pensée sauvage (Plon, 1962). El corpus complementario moderno lo firma el antropólogo estadounidense David Price con Nambiquara Society (University of Chicago, 1972) y con la obra activista Before the Bulldozer: The Nambiquara Indians and the World Bank (Seven Locks Press, 1989).

La historia colonial del pueblo, desde el primer contacto con la Comissão Rondon del Marechal Cândido Rondon (1907-1915) y la fundación del serviço de proteção aos índios (SPI, 1910) hasta el proyecto Polonoroeste del Banco Mundial (1980-1988), es una de las trayectorias documentadas más completas de la catástrofe demográfica indígena amazónico-cerradense del siglo XX: la población cayó de unas 20.000 personas hacia 1900 al mínimo de ~500 hacia 1970, y se ha recuperado lentamente hasta unas 2.000 personas hoy repartidas en seis Terras Indígenas oficialmente demarcadas del norte de Mato Grosso y del sur de Rondônia. La pareja ArotehTovapod sigue transmitida oralmente en el corpus mítico contemporáneo y comparte estructura con otros héroes culturales amazónico-cerradenses del subcontinente: Karusakaibo munduruku del Tapajós medio, Mavutsinim kamaiurá del alto Xingú, Kuwai baniwa-wakuenai del alto Río Negro, Omawe yanomami de la Sierra Parima. Recuperar el registro etnográfico preciso significa restituir a la pareja ArotehTovapod el lugar que ocupa dentro de la tradición nambikwara, y reconocer que ese lugar queda inscrito en el paisaje específico del Cerrado septentrional y en la trayectoria histórica de un pueblo cuyo aprovechamiento etnográfico dio origen a algunas de las obras fundacionales de la antropología del siglo XX.

Preguntas frecuentes

¿Quién es Aroteh en la mitología nambikwara?

Aroteh es el héroe cultural del pueblo nambikwara del Cerrado septentrional (norte de Mato Grosso y sur de Rondônia), figura pareja con su compañero Tovapod. Los dos ordenadores primordiales recuperaron del inframundo las semillas del pequi (Caryocar brasiliense), del urucú (Bixa orellana) y del jatobá (Hymenaea courbaril), y enseñaron a los primeros nambikwara la agricultura de coivara, la caza con arco y la cerámica. El corpus procede de Claude Lévi-Strauss, quien vivió con bandas nambikwara en 1938 y publicó La vie familiale et sociale des Indiens Nambikwara (Paris, 1948) y los capítulos XXV-XXVIII de Tristes Trópicos (Plon, 1955).

¿Qué hicieron Aroteh y Tovapod en el tiempo primordial?

Aroteh y Tovapod descendieron juntos al inframundo (casa-do-jaguar en las variantes de Lévi-Strauss 1938) para rescatar las semillas cultivables retenidas por el jaguar primordial. Engañaron al guardián mediante ardides (comida envenenada, sueño, cantos ceremoniales) y regresaron con las semillas del pequi, del urucú, del jatobá y otros frutos del Cerrado. Enseñaron a los primeros nambikwara la agricultura de coivara adaptada al ciclo estacional (seis meses secos, seis de lluvia), la fabricación del arco largo, la caza colectiva del venado, la elaboración de cerámica utilitaria y la extracción de la cera de las abejas silvestres para uso ritual.

¿Cuál fue el papel de Claude Lévi-Strauss en la documentación del corpus nambikwara?

Claude Lévi-Strauss vivió con bandas nambikwara durante los meses secos de 1938 en la misión franco-brasileña de la Universidade de São Paulo. Publicó tres obras basadas en aquel trabajo: la monografía específica La vie familiale et sociale des Indiens Nambikwara (Journal de la Société des Américanistes 37, Paris, 1948); los capítulos XXV-XXVIII de Tristes Trópicos (Plon, 1955; Paidós 1988), con el famoso episodio de «la lección de escritura»; y páginas de La pensée sauvage (Plon, 1962; FCE 1964), que usan material nambikwara como base de la tesis del pensamiento salvaje.

¿Qué fue el proyecto Polonoroeste y cómo afectó al pueblo nambikwara?

El Polonoroeste (Programa de Desenvolvimento Integrado do Noroeste do Brasil) fue un plan de colonización aprobado en 1981 por el gobierno militar brasileño con financiación del Banco Mundial (1.500 millones de dólares). Incluía la pavimentación de la BR-364 entre Cuiabá y Porto Velho, atravesando el territorio nambikwara del sur de Rondônia, y el asentamiento de miles de colonos del sur brasileño. La consecuencia fue invasión territorial, tala del Cerrado, epidemias y conflictos violentos. David Price documentó el proceso en Before the Bulldozer (Seven Locks Press, 1989), obra que contribuyó a la suspensión parcial de la financiación en 1988.

¿Cuál es el estado actual del pueblo nambikwara?

El pueblo nambikwara cuenta hoy con unas 2.000 personas en seis Terras Indígenas demarcadas del norte de Mato Grosso y del sur de Rondônia: Vale do Guaporé (la mayor, 242.593 hectáreas), Nambikwara, Sararé, Pirineus de Souza, Tirecatinga y Vale do Sepotuba. La demografía se ha recuperado desde el mínimo de unas 500 personas hacia 1970, tras la catástrofe del siglo XX (unas 20.000 personas en 1900). Las tres lenguas de la familia nambikwara (nambikwara del sur, mamaindê, sabanê) siguen vigentes, clasificadas como severamente amenazadas por el Atlas UNESCO. El ciclo Aroteh-Tovapod se transmite oralmente.

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