Para empezar: Nemur y Ashnuwerta pertenecen a la tradición religiosa del pueblo ishir del Chaco paraguayo. Sus historias explican una relación difícil entre seres humanos, poderes extraordinarios y obligaciones ceremoniales. Para comprenderlas hay que atender también a quién podía contar los relatos, quién podía escuchar ciertos nombres y qué conocimientos se transmitían durante la iniciación.
La denominación chamacoco, habitual en la bibliografía, comprende a los Ebitoso o Ybytoso y a los Tomaraho. El lingüista Luca Ciucci distingue expresamente ambos grupos: las transformaciones religiosas que describe para los primeros no se pueden aplicar automáticamente a los segundos. Esta diferencia importa cuando leemos una leyenda acompañada de afirmaciones sobre ceremonias que todavía se practicarían.
| Tradición | Ishir o chamacoco |
|---|---|
| Región | Chaco paraguayo, departamento de Alto Paraguay |
| Figuras | Nemur y Ashnuwerta |
| Marco | Relatos sobre los seres primordiales y la iniciación |
| Lectura | Variantes narrativas y memoria de prácticas rituales |
El relato: del encuentro a la separación
Índice
La sinopsis oficial del documental Chamacoco, la amenaza de Nemur, realizado por Darío Arcella con investigación antropológica de Mario Blaser, presenta esta secuencia: unas mujeres encuentran a los anábsero mientras recolectan raíces. Ellos les enseñan en el tobich; después descubren la existencia de los varones y los admiten en ese espacio.
El conflicto estalla cuando Wakaka devora al hijo de Cyr. Su padre pide ayuda a Esnwherta, quien revela la vulnerabilidad de los seres. Los hombres los persiguen y matan, pero Nemur consigue cruzar el río Paraguay. Sopla un caracol y las aguas crecen. Ante las burlas de Cyr, anuncia que los humanos deberán representar a los anábsero si quieren evitar su desaparición.
La historia incluye después la muerte de las mujeres y la creación de otras, desconocedoras de lo sucedido. Es una secuencia mítica violenta, presentada aquí como tal. La ficha del documental relaciona el desenlace con la representación ceremonial de los seres ausentes; no constituye una descripción comprobada de todas las comunidades actuales.
Una concha y una laguna: la versión de Sequera
Cosmografía Chamacoco, de Guillermo Sequera, con textos acreditados también a Elisabet Haglund, conserva otra formulación. Un hombre se burla de Nehmurt porque cree que quedará solo. El ser arroja una concha y de ella nace una laguna poblada de peces y otros animales. Su respuesta afirma que puede reunirse bajo el agua con otros anábsoro.
En ese pasaje, el aislamiento anunciado por el humano se vuelve contra él: Nehmurt dispone de alianzas y anuncia la desaparición de sus adversarios. El relato está vinculado a instrucciones de Axnawyhyrta, al aprendizaje de los jóvenes y al cuidado de un espacio ceremonial. La palabra transmitida por los ancianos tiene consecuencias para la continuidad del grupo.
Aquí se habla de una laguna. La versión documental anterior habla del ensanchamiento del río Paraguay. Mantener esa diferencia permite reconocer dos testimonios sin fabricar una narración única que borre sus detalles.
Ashnuwerta y Nemur en la lectura de Ticio Escobar
En The Curse of Nemur, Ticio Escobar explica que organiza su exposición a partir de voces ebytoso y tomáraho, comparadas con otras narraciones. Su libro permite apreciar que las discrepancias forman parte de la documentación del mito: incluso cambia la identidad del primer ser que emerge ante las mujeres.
Escobar presenta a Ashnuwerta vinculada al resplandor rojo y a un poder que puede proteger, ordenar y castigar. Nemur tampoco se comprende como una figura aislada: su autoridad pertenece a la red de obligaciones y conflictos que une a los humanos con los seres primordiales. Reducirlos a una diosa buena y un dios malo empobrecería esa lectura.
El autor diferencia además el tobich, espacio de enseñanza y preparación, del harra, ámbito de la representación ceremonial. Así, el desenlace del relato no queda encerrado en una aventura antigua: remite a lugares, responsabilidades y acciones humanas. Esta es una interpretación documentada por Escobar, no una definición universal de todas las versiones ishir.

El nombre de Ashnuwerta y el conocimiento reservado
Ciucci escribe el nombre de la figura femenina como Eshnuwɨ̃rta. Su estudio de 2023 explica que, en las fuentes sobre la antigua sociedad ebitoso, los hombres evitaban pronunciarlo delante de las mujeres. Empleaban una referencia equivalente a «mujer». También registra recuerdos sobre restricciones asociadas a otros nombres, incluido Nehmurc. Las grafías distintas pertenecen a formas de transcribir la lengua y deben conservarse al identificar cada testimonio.
El secreto no consistía únicamente en ocultar una palabra. Afectaba a la extensión de los relatos y al derecho a escucharlos: había versiones reducidas que podían circular entre más personas y versiones completas reservadas a varones iniciados. La iniciación incorporaba conocimientos religiosos dentro del aprendizaje de la vida adulta. Por eso, el mismo episodio podía llegar al investigador con diferencias que no eran simples olvidos.
Al reconstruir esas prácticas, Ciucci distingue entre la bibliografía antigua y las memorias recogidas durante su propio trabajo de campo. Advierte que sus interlocutores habían nacido cuando la religión indígena experimentaba cambios profundos. Esa cautela impide convertir cada recuerdo reciente en prueba directa de lo sucedido mucho antes. Su estudio sirve para entender las condiciones de transmisión, además del contenido de lo transmitido.
Representar a los seres: una obligación con historia
La explicación mítica resumida por Ciucci relaciona la muerte de los seres primordiales con la orden de representarlos durante los ritos. La distinción entre persona y personaje era parte del conocimiento reservado. No basta, por tanto, con describir un disfraz: importa quién conocía la representación, quién podía observarla y cómo se justificaba mediante el relato.
Un testimonio anterior permite observar la dimensión ceremonial. En 1906, el explorador Alberto Vojtěch Frič publicó una nota sobre las danzas chamacoco, comunicada por Paul Radin en la revista Man. Su texto describe preparativos, entradas al poblado y restricciones de acceso. No desarrolla las aventuras de Nemur ni identifica a Ashnuwerta: se utiliza aquí para contrastar la historia del rito, sin atribuirle un relato que no contiene.
Frič cuenta que los participantes se retiraban al monte para prepararse mientras otras personas permanecían en el campamento. Se despejaba un terreno de vegetación espinosa. Los danzantes ocultaban el rostro y cubrían el cuerpo mediante tejidos, pintura y adornos; los movimientos iban acompañados de voces y sonidos. La transformación del aspecto permitía que un participante apareciera bajo una identidad distinta de la cotidiana.
La nota distingue dos modalidades de llegada: una comenzaba con movimientos lentos que se aceleraban; la otra irrumpía con gritos y una apariencia combativa. El autor señala que no escuchó las mismas imitaciones animales que otros viajeros habían descrito en ceremonias de regiones lejanas. Esa observación concreta es útil: prácticas aparentemente parecidas no autorizan a fundir pueblos diferentes en una sola religión.
Su escrito también recoge materiales de Boggiani y emplea juicios despectivos propios de su época. Leerlo hoy exige separar lo que dice haber observado de la valoración que añade. Podemos comparar preparativos y formas de aparición sin adoptar su descripción de la ceremonia como engaño absurdo ni tomar sus generalizaciones como la voz de toda la comunidad.
Una tradición que no quedó detenida en el pasado
El artículo de Ciucci sitúa el abandono de la antigua ceremonia de iniciación ebitoso en 1956, siguiendo la investigación de Mario Blaser. También trata la influencia de las misiones cristianas y las reticencias posteriores ante ciertos cantos. Esa cronología tiene un alcance concreto. No permite decir que todos los ishir abandonaron simultáneamente sus ceremonias, ni afirmar lo contrario a partir de una película o una fotografía.
Para los interlocutores ebitoso de Ciucci, la lengua ocupa un lugar central en la identidad. Su uso responde también a experiencias de discriminación y a decisiones sobre con quién compartir determinadas palabras. El secreto religioso antiguo y la reserva lingüística contemporánea no son fenómenos idénticos. Distinguirlos ayuda a comprender una sociedad viva, capaz de modificar sus prácticas y de decidir cómo se presenta ante los demás.
Leer estas historias dentro del Chaco
El parentesco entre lenguas no convierte sus religiones en equivalentes. Ciucci señala que la tradición chamacoco difiere de la ayoreo, aunque ambas lenguas pertenecen a la familia zamuco. Para ampliar el recorrido pueden leerse Asojna en la tradición ayoreo, Tokjuaj en los relatos wichí, Kotaã y Nowet. Son lecturas comparativas, no testimonios que sustituyan las fuentes ishir.
Preguntas frecuentes
¿A qué pueblo pertenecen estas historias?
Pertenecen a la tradición ishir, también denominada chamacoco en la bibliografía. Para leer sus versiones conviene distinguir a los Ebitoso o Ybytoso de los Tomaraho. Luca Ciucci delimita expresamente su investigación lingüística al primer grupo y señala diferencias en la continuidad de las prácticas religiosas. Por ello, una observación hecha en una comunidad no debe extenderse automáticamente a todas las demás.
¿Por qué aparecen distintas escrituras de los nombres?
Las publicaciones emplean convenciones diferentes para representar la lengua. Ciucci, por ejemplo, utiliza Eshnuwɨ̃rta y registra Nehmurc, mientras que los nombres más habituales en castellano son Ashnuwerta y Nemur. Conservar la forma empleada por cada fuente facilita seguir su explicación. Las variaciones escritas no justifican inventar traducciones de los nombres ni mezclar sin advertencia detalles procedentes de narraciones distintas y de épocas diferentes.
¿Qué relación había entre iniciación y narración?
Según la reconstrucción histórica expuesta por Ciucci, la iniciación masculina daba acceso a conocimientos religiosos que no se compartían de la misma manera con toda la comunidad. Algunos relatos tenían una versión reducida y otra completa, reservada a los iniciados. Conocer esta diferencia ayuda a interpretar los testimonios conservados: una narración abreviada puede responder a las condiciones de transmisión y no simplemente a un recuerdo incompleto.
¿Las danzas descritas por Frič prueban todos los episodios del mito?
No. La nota publicada por Frič en 1906 describe preparativos y formas de presentación de los danzantes, además de reproducir observaciones anteriores. No desarrolla las aventuras de Nemur ni identifica a Ashnuwerta. Su valor aquí es histórico y ceremonial: permite comparar acciones documentadas con el marco del relato. Atribuirle una escena mítica que no escribió confundiría dos clases de evidencia que deben permanecer diferenciadas.
¿Puede afirmarse que todos los ishir mantienen hoy el mismo ritual?
No a partir de estas fuentes. Ciucci diferencia expresamente su estudio ebitoso de la situación tomaraho y analiza cambios religiosos ocurridos durante el siglo veinte. También advierte sobre los límites de los recuerdos de sus interlocutores. Una descripción antigua o una representación registrada en otro momento necesita contexto; no demuestra por sí sola una práctica uniforme y actual en todas las comunidades ishir.
Conservar las diferencias también es recordar
Leer juntos estos testimonios exige mantener sus límites: relato, observación histórica y estudio lingüístico no dicen exactamente lo mismo. Esa distancia no les resta interés. Permite seguir una pregunta que atraviesa el artículo: cómo se conserva una historia cuando sus palabras, sus públicos y las circunstancias de su transmisión cambian. Los nombres propios merecen algo más preciso que una ficha de dioses intercambiables.
Fuentes consultadas
- Ticio Escobar, The Curse of Nemur (2007), extracto editorial.
- Guillermo Sequera, Cosmografía Chamacoco (2024), textos acreditados también a Elisabet Haglund.
- Darío Arcella y Mario Blaser, sinopsis oficial de Chamacoco, la amenaza de Nemur.
- Luca Ciucci, Language secrecy and concealment in Chamacoco (Zamucoan) (2023). Las explicaciones lingüísticas e históricas se resumen y adaptan al castellano bajo licencia CC BY 4.0.
- Alberto Vojtěch Frič, comunicado por Paul Radin, Note on the Mask-Dances of the Camacoco (1906), Man, volumen 6; original de dominio público.




