Wounaan | Ubicación, Vestimenta, Vivienda, Alimentación y Lengua

Wounaan, así se denomina un grupo indígena originario de Colombia, conocido de igual manera como los Waumeu, Waunana y Noanamá; quienes habitan desde hace algunos siglos en los límites de los departamentos del Valle del Cauca y Chocó.

La comunidad de los Wounaan reposa dispersamente en las orillas del río San Juan, conformada por un aproximado de diez asentamientos, entre los que se destacan Puerto Pizario, Burujón, Malaguita, Papagayo y Cabeceras; recorriendo su territorio y conectándose entre sí a pie y en canoa.

El pueblo indígena cuenta con una población aproximada de 9.066 personas incluyendo los niños, donde un 50,3% que representa a 4.563 personas son hombres y el 49,7% equivalente a 4.503 personas son mujeres.

La población está distribuida en un 84,1%, es decir, 7.649 personas en el departamento de Chocó, siendo éste el de mayor población; 1.390 personas para un 15,3% en el Valle del Cauca y una minoría de 27 personas en Bogotá, es decir un 0,3%.

En general, entre la capital y los dos departamentos (ambos colombianos) existen una concentración poblacional de 99,8% del pueblo Waunan; representando así un 0,7% de la población étnica de Colombia.

Organización Social y Política

La base fundamental de la comunidad indígena es la familia nuclear, formada por padre, madre e hijos. El padre es el cabeza de familia y encargado de su manutención.

Los oficios cotidianos son divididos de acuerdo con el sexo. Así, la mujer sólo se dedica a la crianza y formación de sus hijos, la preparación de todo tipo de alimentos incluyendo los de cacería y pesca, y traslado de los racimos de plátano desde los conucos hasta la vivienda.

Otra de sus actividades es la pesca con el guanuco, la mano o con pequeñas redes, la elaboración de cerámicas, canastos y confecciones de prendas de vestir femeninas.

Por su parte, los hombres se encargan de talar el monte para arreglar los terrenos de los conucos, preparar los colinos de plátano para sembrar, tallar la madera, construir viviendas, la pesca con chuzo, lente o con anzuelo, transacciones comerciales, entre otras actividades.

Cuando a las hembras de la comunidad les llega por primera vez la menstruación, son consideradas listas para cumplir con el rol como esposa y madre. Para ese momento, tanto la hembra como el varón son expertos en natación y manejo de canoas.

Aspectos básicos de la cultura Waunan

Lengua

El idioma nativo del pueblo étnico Waunaan se conoce como Woun Meu, el cual forma parte del tronco lingüístico Chocó. Es considerado un factor de identidad tanto étnico como cultural.

Poblacionalmente, la lengua Woun Meu cuenta con aproximadamente 8.199 hablantes mayores de 2 años, de los cuales 91.6%, que representa a 7.518 Waunaan, lo dominan bien utilizándolo en su día a día; mientras que un 2,8% equivalente a 236 hablantes lo hablan muy poco.

De igual manera, de los 8.199 hablantes de Woun Meu, 7.754 correspondientes a un 94.5% de la población son monolingües (sólo su idioma ancestral) y los restantes 2.585 hablantes, es decir 5.5%, son bilingües (su idioma ancestral y el castellano).

Economía

Son varias las actividades que forman parte de la base económica del pueblo Wounaan, sin embargo, la agricultura es su principal fuente de ingresos con la comercialización del cultivo de plátanos.

En segundo lugar, está la elaboración de cestería y cerámica, él tejido y confección de trajes femeninos, los tallados de madera y la albañilería.

Creencias religiosas y costumbres

Para los Wounaan, su Dios y padre mayor es Maach Aai, al cual consideran como el creador del mundo y por tanto de su comunidad.

Según su mitología, Maach Aai nació de una laguna en forma de espíritu y moviéndose como el mar. Con el paso de los años éste creció, tomando forma y moviéndose como niño a la misma vez que creaba el mar, la tierra, las montañas, el sol, la luna y las estrellas

Después de crear el mundo, el Dios ancestral escogió una playa denominada Baaur Do Mos (playa de río de sábalo) para crear a su hijo a quien llamó Ewadam. Ewadam se sentía muy solo, por lo que su padre hizo muñecos con barro y los puso en la playa creando así a las personas entre ellos a los Wounaan.

Los Wounaan llaman a Ewadam “padre”, pues consideran que fueron creados por petición suya.

A inicios del siglo XX, con la llegada de los misioneros a los asentamientos de los indígenas Wounaan, se establecieron internados en su territorio y junto con ellos implantaron sus costumbres y tradiciones como la lengua, el vestido, las festividades, el chamanismo, etc.,

Todos estos elementos culturales fueron inculcados a través de regímenes de represión, trayendo como consecuencia un decaimiento de la cultura ancestral del pueblo Wounaan.

Hoy día, los internados se han cancelado en su mayoría. Sin embargo, la relación de los indígenas con la población no indígena ha generado entre ellos la adopción de una nueva cultura en parte de la población india.

A pesar de las adversidades, las normas de la sociedad étnica al igual que sus costumbres y creencias (cultura) son heredadas a las nuevas generaciones por los ancianos waunaan, quienes, a través de conversaciones, consejos y relatos propios de la tradición oral, buscan mantener vivo su vida ancestral.

Son los ancianos mismos quienes basados en su sabiduría y experiencia, instruyen en todos los papeles y los oficios con los que deben desenvolverse en su comunidad a las nuevas generaciones.

Así, las madres y las abuelas adiestran y enseñan a sus hijas – nietas las labores domésticas; a conocer el territorio y manejarlo a su conveniencia para el aprovechamiento agrícola, respetarlo como un espacio simbólico y ritual en el que no sólo habitan diferentes espíritus sino también se encuentran los sitios sagrados e históricos de la cultura Wounaan.

Otra parte vital de la cultura Wounaan es el oficio de tejer, sobretodo el de redes y cestos; siendo éste transmitido de padres a hijos y de generación en generación.

La construcción de canoas es otra de las habilidades ancestrales del pueblo indígena, siendo estas consideradas las mejor construidas y perfectas entre las demás embarcaciones indígenas.

Vestimenta

vestimenta Wounaan

Ley N° 22, promulgada el 8 de noviembre de 1983

La Ley N° 22, promulgada el 8 de noviembre de 1983, establece la creación de la Comarca Emberá-Wounaan en Panamá. Esta comarca está dividida en dos distritos y cinco corregimientos, donde las culturas Emberá y Wounaan comparten el territorio bajo un gobierno local común.

Lo más relevante de esta ley es que garantiza el respeto de las propiedades y derechos de los habitantes de la comarca, así como la propiedad colectiva de la tierra. Además, se promueve la educación bilingüe y se busca el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.

El Congreso General Emberá-Wounaan es el máximo organismo de decisión y expresión de los pueblos Emberá-Wounaan. Este congreso integra a ambos territorios y tiene su propio cacique (líder) y congreso regional, que a su vez se divide en congresos locales.

La ley también establece la existencia del Congreso General de las Tierras Comunales y la Organización de las Tierras Colectivas Emberá-Wounaan, cuyo objetivo es defender a las comunidades excluidas de la Comarca.

Esta ley crea una comarca en la que los pueblos Emberá y Wounaan comparten un territorio y un gobierno local. Se protegen sus derechos y propiedades, se promueve la educación bilingüe y el uso sostenible de los recursos naturales, y se establecen organismos de representación y defensa de los intereses de las comunidades indígenas.

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