Whope, la Mujer del Sagrado Consejo del panteón lakota

Para empezar. Wóhpe —también Whope en la grafía anglosajona antigua de James R. Walker y a veces traducida al inglés como Falling Star Woman (‘Mujer Estrella que Cae’)— es la Mensajera del Sagrado Consejo en el panteón Lakota. Su nombre viene del verbo wóhpa / wóhpe (‘caer, descender’) y designa a una figura primordial que desciende del cielo estelar para servir de intermediaria entre los grandes seres sagrados y los seres humanos. La documentación etnográfica sistemática procede de James R. Walker, The Sun Dance and Other Ceremonies of the Oglala Division of the Teton Dakota (Anthropological Papers of the American Museum of Natural History, Vol. 16 Part 2, New York, 1917), obra recogida durante los dieciocho años (1896-1914) que Walker sirvió como médico jefe en el Pine Ridge Reservation con la colaboración de los sacerdotes lakotas George Sword, Little Wound y No Flesh. En la genealogía primordial de Walker, Wóhpe es hija del Sol (Wi) y de la Luna (Hanwi), y en muchas tradiciones se identifica con —o se distingue con matices de— la Mujer del Búfalo Blanco (Ptehíŋčala Ska Wíŋ) que trajo al pueblo lakota la chanunpa (pipa sagrada) y los siete rituales sagrados. Ella Deloria (lakota-yankton, antropóloga formada con Franz Boas en Columbia), en Dakota Texts (G.E. Stechert, New York, 1932), aportó la voz nativa complementaria; John G. Neihardt registró la versión de Nicholas Black Elk (Hehaka Sapa) en Black Elk Speaks (William Morrow, New York, 1932), fuente editada con rigor filológico por Raymond J. DeMallie en The Sixth Grandfather (University of Nebraska Press, Lincoln, 1984).

Origen culturalPueblo Lakota (autónimo ‘aliados’; exónimo francés Sioux, adaptación del ojibwe nadouessioux), rama occidental de la confederación Očhéthi Šakówiŋ (‘Siete Fuegos del Consejo’) que agrupa históricamente a las divisiones lakota, dakota y nakota; los lakota occidentales incluyen las siete subdivisiones oglala, sicangu, hunkpapa, mniconjou, itazipco, oóhenuŋpa y sihasapa; territorio tradicional en las Grandes Llanuras septentrionales (actuales Dakota del Sur, Dakota del Norte, Wyoming, Nebraska, Montana y Saskatchewan); lengua Lakȟótiyapi (familia sioux-catawba); reservas contemporáneas de Pine Ridge, Rosebud, Standing Rock, Cheyenne River, Lower Brulé, Crow Creek, Yankton y Fort Peck, con población total lakota-dakota-nakota estimada en unas 170.000 personas en Estados Unidos y Canadá
TipoFigura primordial del panteón Lakota: la Mensajera del Sagrado Consejo, hija del Sol (Wi) y de la Luna (Hanwi) según la genealogía primordial de James R. Walker (1917); en muchas variantes se identifica con la Mujer del Búfalo Blanco (Ptehíŋčala Ska Wíŋ) que trajo la chanunpa (pipa sagrada) y los siete rituales sagrados al pueblo lakota; en otras variantes las dos figuras aparecen distinguidas con matices propios y roles diferenciados; el nombre procede del verbo wóhpa / wóhpe (‘caer, descender del cielo’), lo que remite a la aparición estelar de la figura entre los seres humanos
Función míticaIntermediaria entre los grandes seres sagrados del panteón lakota primordial —Wakȟáŋ Tȟáŋka (Gran Misterio), Iŋyaŋ (Piedra primordial), Wi (Sol), Hanwi (Luna), Skan (Cielo), Maka (Tierra), Tate (Viento)— y los seres humanos lakotas; portadora del don central de la chanunpa y de los siete rituales sagrados (Inípi baño de vapor, Hanbleceya búsqueda de visión, Wíwaŋyaŋg Wačhípi Danza del Sol, Hunkápi adopción ceremonial, Išnati Awičhalowaŋpi pubertad femenina, Wanáǧi Yuhápi guardar el alma del difunto, Tȟapa Waŋkáyeyapi arrojar la pelota); referente central de la ceremonia y del pensamiento religioso lakota vivo hasta el presente
AtestaciónJames R. Walker, The Sun Dance and Other Ceremonies of the Oglala Division of the Teton Dakota (Anthropological Papers of the American Museum of Natural History, Vol. 16 Part 2, New York, 1917), fuente central; James R. Walker, Lakota Belief and Ritual (Raymond J. DeMallie y Elaine A. Jahner eds., University of Nebraska Press, Lincoln, 1980, edición póstuma); James R. Walker, Lakota Myth (Elaine A. Jahner ed., University of Nebraska Press, Lincoln, 1983, edición póstuma); Ella Deloria, Dakota Texts (G.E. Stechert, New York, 1932); John G. Neihardt, Black Elk Speaks (William Morrow, New York, 1932); Joseph Epes Brown, The Sacred Pipe: Black Elk’s Account of the Seven Rites of the Oglala Sioux (University of Oklahoma Press, Norman, 1953); Raymond J. DeMallie ed., The Sixth Grandfather: Black Elk’s Teachings Given to John G. Neihardt (University of Nebraska Press, Lincoln, 1984)
Vigencia hoyFigura central de la revitalización religiosa lakota contemporánea desde los años setenta (American Indian Movement, fundado en Minneapolis en 1968; American Indian Religious Freedom Act, Public Law 95-341, firmada por Jimmy Carter el 11 de agosto de 1978); ceremonias vigentes en Pine Ridge, Rosebud, Standing Rock, Cheyenne River, Lower Brulé y demás reservas lakotas y dakotas; la chanunpa original vinculada a la aparición se guarda tradicionalmente por la familia Looking Horse en Cheyenne River (Dakota del Sur); el nacimiento de una cría de búfalo blanco en Janesville (Wisconsin, agosto de 1994), bautizada Miracle, fue interpretado por muchos lakotas como cumplimiento parcial de la profecía del retorno de la Mujer del Búfalo Blanco; la comunidad lakota ha pedido respeto en el uso ceremonial de la chanunpa y de los siete rituales frente a la apropiación cultural del mercado espiritual new-age

El pueblo Lakota, rama occidental de la confederación Očhéthi Šakówiŋ (‘Siete Fuegos del Consejo’), ocupa históricamente las Grandes Llanuras septentrionales del centro de Norteamérica: las actuales Dakota del Sur y del Norte, Wyoming, Nebraska, Montana y el sur de Saskatchewan canadiense. Su sistema religioso —una arquitectura ceremonial compleja centrada en la chanunpa (pipa sagrada) y en un ciclo de siete rituales— fue documentado sistemáticamente por James R. Walker durante los dieciocho años (1896-1914) en que sirvió como médico jefe del Pine Ridge Reservation en Dakota del Sur, con la colaboración expresa de los sacerdotes lakotas George Sword, Little Wound y No Flesh, quienes le confiaron el registro escrito de tradiciones que la evangelización cristiana y la prohibición legal de las ceremonias amenazaban con hacer desaparecer.

En el marco de esa etnografía colaborativa aparece Wóhpe como una de las figuras primordiales del panteón lakota. Walker, en The Sun Dance and Other Ceremonies of the Oglala Division of the Teton Dakota (Anthropological Papers of the American Museum of Natural History, Vol. 16 Part 2, New York, 1917), la sitúa en la genealogía de los seres sagrados originarios: hija del Sol (Wi) y de la Luna (Hanwi), Wóhpe es la Mensajera que baja del cielo estelar para intervenir entre los grandes seres y los seres humanos. La lectura de Walker fue completada póstumamente con la edición de Lakota Belief and Ritual (Raymond J. DeMallie y Elaine A. Jahner eds., University of Nebraska Press, Lincoln, 1980) y Lakota Myth (Elaine A. Jahner ed., University of Nebraska Press, Lincoln, 1983), obras que ordenaron el conjunto de sus notas de campo dispersas y ofrecieron por primera vez el corpus completo del médico de Pine Ridge al alcance del público académico.

La voz nativa lakota se recoge de manera decisiva en Ella Deloria, Dakota Texts (G.E. Stechert, New York, 1932). Deloria, lakota-yankton nacida en el Standing Rock Reservation en 1889, formada como antropóloga con Franz Boas en la Universidad de Columbia, ofreció textos bilingües lakota-inglés con traducción literal y notas etnográficas que complementan y matizan el registro de Walker desde el interior mismo de la comunidad. La versión de la aparición de Wóhpe / Ptehíŋčala Ska Wíŋ transmitida por John G. Neihardt tras las conversaciones con el medicine man oglala Nicholas Black Elk (Hehaka Sapa) entre mayo y junio de 1931 en el Pine Ridge Reservation, publicada como Black Elk Speaks (William Morrow, New York, 1932) y editada con rigor filológico por Raymond J. DeMallie en The Sixth Grandfather (University of Nebraska Press, Lincoln, 1984), completa el tríptico de fuentes primarias sobre la figura.

La Mensajera hija del Sol y la Luna en el panteón lakota

La genealogía primordial del panteón lakota, reconstruida por Walker (1917) a partir de las enseñanzas de los sacerdotes George Sword y Little Wound, sitúa a Wóhpe en el círculo de los grandes seres sagrados originarios. En la formulación de Walker, Wakȟáŋ Tȟáŋka (‘Gran Misterio’) es el concepto totalizador del que emanan y en el que participan las demás potencias; Iŋyaŋ es la Piedra primordial que se sacrificó al inicio del tiempo para dar origen al mundo; Maka es la Tierra; Skan es el Cielo o el poder del movimiento; Wi es el Sol; Hanwi es la Luna; Tate es el Viento. Wóhpe aparece como hija del Sol y de la Luna, con la función específica de mensajera entre los grandes seres y el pueblo lakota, e interviene en el orden cósmico como agente activo del descenso de los dones sagrados desde el cielo estelar hacia la humanidad.

El nombre Wóhpe procede de la raíz verbal wóhpa / wóhpe, que en Lakȟótiyapi significa ‘caer, descender’; la traducción inglesa más frecuente en la literatura antropológica es Falling Star Woman (‘Mujer Estrella que Cae’), con la imagen de la figura que se desprende del cielo estelar para acercarse a los seres humanos. La grafía anglosajona Whope es la que emplea Walker en 1917, previa a la normalización ortográfica del Lakȟótiyapi que introduce los signos diacríticos (haček sobre ȟ, acento sobre á, apóstrofe glotal sobre k’) empleados en la escritura contemporánea. Los dos registros —el histórico Whope y el moderno Wóhpe— coexisten en la literatura académica y en las publicaciones lakotas del presente, con preferencia creciente por la grafía normalizada en los materiales educativos de Sinte Gleska University y de Oglala Lakota College.

La relación entre Wóhpe y la Mujer del Búfalo Blanco (Ptehíŋčala Ska Wíŋ) es objeto de variantes en la tradición oral lakota. Walker (1917 y 1980) registra la identificación entre las dos figuras en la enseñanza de sus informantes: Wóhpe es la Mensajera primordial que, en su intervención decisiva ante los lakotas, adopta la forma humana de la Mujer del Búfalo Blanco y entrega el don de la pipa sagrada. En otras variantes documentadas por Ella Deloria (1932) y por informantes posteriores en Rosebud y Cheyenne River, la Mensajera Wóhpe y la Mujer del Búfalo Blanco aparecen como figuras distinguibles con roles diferenciados, con la primera como agente cósmico permanente y la segunda como manifestación histórica única de la aparición fundacional. La convivencia de las dos lecturas es característica de la tradición lakota, que no exige la unificación sistemática de las variantes ni la resolución de las tensiones internas del corpus mítico.

La función de Wóhpe en la ceremonia se vincula con la ofrenda ritual y con el descenso de los dones sagrados. Nicholas Black Elk, en las conversaciones recogidas por John G. Neihardt entre mayo y junio de 1931 en el Pine Ridge Reservation, describió la Mujer del Búfalo Blanco —a la que asimilaba a Wóhpe según la tradición de su lugar— como una figura de belleza sobrenatural que entra en el campamento lakota, saluda con la pipa levantada hacia las direcciones cósmicas, enseña las oraciones y los cantos ceremoniales, y se retira transformándose sucesivamente en cría de búfalo negro, roja, amarilla y finalmente blanca. La versión de Black Elk / Neihardt es el testimonio narrativo más difundido de la aparición, y ha sido editada con las notas de campo originales por DeMallie en The Sixth Grandfather (1984), que restituye las palabras de Black Elk sin las intervenciones estilísticas del poeta Neihardt.

La chanunpa y los siete rituales sagrados

El don central de Wóhpe / Ptehíŋčala Ska Wíŋ al pueblo lakota es la chanunpa, la pipa sagrada. Consta de dos elementos: un cuenco tallado tradicionalmente en la pipestone roja de Pipestone (Minnesota) —cantera cuya explotación ceremonial por los pueblos siouanos antecede a la llegada europea y que hoy es Pipestone National Monument bajo gestión federal con acceso reservado a los nativos americanos para la extracción con fines ceremoniales— y una caña de madera decorada con tallado y con plumas rituales. Los dos elementos se guardan separados fuera de la ceremonia y se ensamblan en el momento del uso ritual; una vez cargada con chanšaša (corteza interna del sauce rojo mezclada con tabaco), la pipa se ofrece a las siete direcciones cósmicas del universo lakota antes de la primera calada del oficiante.

Las siete direcciones son los cuatro puntos cardinales (oeste, norte, este, sur), el cielo (arriba), la tierra (abajo) y el centro (el propio corazón del oficiante). El ritual de la pipa, en cualquiera de las siete ceremonias que la incluyen, sigue la secuencia de la ofrenda a las direcciones antes de la primera calada; el humo se entiende como oración material que asciende y se disuelve en el aire para llegar a Wakȟáŋ Tȟáŋka. El objeto es sagrado en el sentido estricto lakota (wakȟáŋ, término que traduce a la vez ‘sagrado’, ‘misterioso’ y ‘con poder’), y los guardianes tradicionales de las pipas ceremoniales asumen responsabilidades rituales explícitas ante su comunidad, con exigencias de conducta que se extienden a todos los aspectos de la vida cotidiana del oficiante.

Junto con la pipa, la Mensajera enseñó al pueblo lakota los siete rituales sagrados que estructuran la vida ceremonial: Inípi, el baño de vapor purificador en una cabaña de mantas con piedras candentes rociadas con agua; Hanbleceya, la búsqueda de visión en ayuno y aislamiento durante varios días en una colina sagrada; Wíwaŋyaŋg Wačhípi, la Danza del Sol anual, ceremonia comunitaria de varios días con sacrificio personal por perforación pectoral; Hunkápi, la adopción ceremonial que crea parentesco ritual entre individuos o entre familias; Išnati Awičhalowaŋpi, la celebración ceremonial de la primera menstruación de la joven lakota; Wanáǧi Yuhápi, el guardar el alma del difunto durante el año siguiente a la muerte con retorno ritual final al mundo espiritual; Tȟapa Waŋkáyeyapi, el arrojar la pelota adivinatoria hacia las direcciones cósmicas del campo ritual.

El listado sistemático de las siete ceremonias tiene su fuente central en las conversaciones de Black Elk con Joseph Epes Brown, publicadas como The Sacred Pipe: Black Elk’s Account of the Seven Rites of the Oglala Sioux (University of Oklahoma Press, Norman, 1953). El libro apareció más de dos décadas después de Black Elk Speaks y respondía al deseo expreso del medicine man oglala de dejar un registro ordenado del ciclo ceremonial completo antes de su muerte. La Wíwaŋyaŋg Wačhípi —la Danza del Sol— sigue celebrándose cada verano en Pine Ridge, Rosebud, Cheyenne River, Standing Rock y otras reservas lakotas, con la chanunpa como eje ritual y el búfalo blanco como referente simbólico central de la ceremonia comunitaria más importante del calendario religioso lakota vivo.

El búfalo blanco de 1994 y la revitalización contemporánea

El siglo XIX y la primera mitad del XX fueron un período de represión sistemática de la religión lakota. El sistema de reservas confinó al pueblo lakota entre 1868 (Tratado de Fort Laramie) y las décadas siguientes, con la masacre de Wounded Knee (29 de diciembre de 1890) como episodio simbólico de la sujeción militar. La Danza del Sol quedó prohibida por el Bureau of Indian Affairs entre 1883 y 1934, y otras ceremonias sufrieron persecución administrativa similar. El sistema de internados federales y misionales, activo desde finales del siglo XIX hasta los años setenta, buscó erradicar la lengua Lakȟótiyapi y las prácticas religiosas tradicionales entre las generaciones más jóvenes. En ese marco, la enseñanza de Wóhpe y de las siete ceremonias sobrevivió en la clandestinidad ritual y en la memoria oral de las familias más comprometidas con la transmisión.

La revitalización religiosa contemporánea se activó a partir de los años sesenta con el American Indian Movement (fundado en Minneapolis en 1968 por Dennis Banks, Clyde Bellecourt y Russell Means) y culminó jurídicamente con la American Indian Religious Freedom Act (Public Law 95-341, firmada por Jimmy Carter el 11 de agosto de 1978), norma federal que reconoció por primera vez el derecho de los pueblos indígenas norteamericanos a practicar sus religiones tradicionales sin restricción administrativa. Desde entonces, la Danza del Sol y las demás ceremonias sagradas se celebran de manera abierta en las reservas lakotas, con presencia creciente de jóvenes lakotas comprometidos con la recuperación de la lengua y de la práctica ritual, y con la figura de Wóhpe / Ptehíŋčala Ska Wíŋ como referente central del ciclo religioso lakota contemporáneo.

El 20 de agosto de 1994, en una granja de la familia Heider en Janesville (Wisconsin), nació una cría de búfalo (Bison bison) hembra de pelaje blanco por leucismo, fenómeno biológico raro cuya frecuencia estimada es de aproximadamente uno entre diez millones de nacimientos. La cría, bautizada Miracle, fue interpretada por muchos líderes lakotas como cumplimiento parcial de la profecía asociada a la Mensajera: la Mujer del Búfalo Blanco había anunciado su retorno cuando el pueblo lo necesitase, y el nacimiento —que la tradición asociaba con el fin de una era de dificultad y con el inicio de un tiempo de reconciliación entre los pueblos— fue objeto de peregrinación multitudinaria por parte de delegaciones lakotas y de otros pueblos nativos norteamericanos durante los diez años de vida de la cría (murió en septiembre de 2004 tras haber cambiado de color hasta el negro adulto normal).

Los nacimientos posteriores de búfalos blancos —documentados en Michigan, Dakota del Sur, Texas y Wisconsin en las décadas siguientes— han reforzado el patrón interpretativo dentro de la comunidad lakota y de las naciones nativas norteamericanas afines. La familia Looking Horse en la reserva de Cheyenne River (Dakota del Sur), custodios tradicionales de la chanunpa asociada a la aparición original de la Mujer del Búfalo Blanco, ha canalizado buena parte del discurso público lakota sobre el retorno. Arvol Looking Horse, decimonoveno guardián de la pipa, ha llevado la voz espiritual lakota a foros internacionales, incluyendo Naciones Unidas y conferencias interreligiosas mundiales, con la insistencia expresa en el respeto al uso ceremonial de la chanunpa y de los siete rituales frente a las tentativas de apropiación por parte del mercado espiritual new-age no lakota.

Más allá del mito

La figura de Wóhpe —la Mensajera del Sagrado Consejo lakota, hija del Sol y de la Luna, portadora de la chanunpa y de los siete rituales sagrados en su encarnación como Mujer del Búfalo Blanco— sostiene el peso central del pensamiento religioso lakota vivo. La documentación etnográfica sistemática de James R. Walker entre 1896 y 1914 en Pine Ridge, editada en 1917 y completada póstumamente en 1980 y 1983 con la colaboración de Raymond J. DeMallie y Elaine A. Jahner, ofrece la base académica del estudio; la voz nativa de Ella Deloria en Dakota Texts (1932) y de Nicholas Black Elk en Black Elk Speaks (Neihardt 1932; DeMallie 1984) aporta el testimonio en primera persona; el registro sistemático de las siete ceremonias en Joseph Epes Brown, The Sacred Pipe (1953), completa el corpus de referencias primarias.

El sistema ceremonial que la Mensajera entregó al pueblo lakota está vigente en el siglo XXI. La Danza del Sol se celebra cada verano en las reservas de Pine Ridge, Rosebud, Standing Rock, Cheyenne River y demás comunidades lakotas y dakotas; el ciclo de las siete ceremonias sigue estructurando la vida ritual; la chanunpa continúa siendo el objeto sagrado por excelencia. El nacimiento de Miracle en Wisconsin en agosto de 1994 y los sucesivos nacimientos de búfalos blancos han reactivado el discurso público lakota sobre el retorno de la Mensajera, con la familia Looking Horse en Cheyenne River como referente de la custodia tradicional. Otras figuras del panteón lakota —el trickster Iktomi, la sagrada figura de contrariedad ritual Heyoka— completan el marco, sin desplazar el papel primordial de Wóhpe en el centro del sistema; en el conjunto continental, la figura femenina primordial encuentra paralelos tipológicos en la Corn Maiden hopi-zuni del suroeste norteamericano, con matices propios de cada tradición local y de cada complejo ceremonial vinculado.

Preguntas frecuentes

¿Quién es Wóhpe / Whope en el panteón lakota?

Wóhpe (o Whope en la grafía anglosajona antigua de Walker 1917) es la Mensajera del Sagrado Consejo lakota, hija del Sol (Wi) y de la Luna (Hanwi) según la genealogía primordial de James R. Walker. Su nombre procede del verbo wóhpa / wóhpe (‘caer, descender del cielo’) y remite a la aparición estelar de la figura. En muchas variantes de la tradición oral se identifica con la Mujer del Búfalo Blanco (Ptehíŋčala Ska Wíŋ) que entregó al pueblo lakota la chanunpa (pipa sagrada) y los siete rituales sagrados; en otras variantes las dos figuras aparecen distinguidas con matices propios y roles diferenciados dentro del panteón.

¿Quién documentó la figura de Wóhpe?

La fuente central es James R. Walker, médico jefe del Pine Ridge Reservation entre 1896 y 1914, cuyo trabajo etnográfico con los sacerdotes lakotas George Sword, Little Wound y No Flesh se publicó como The Sun Dance and Other Ceremonies of the Oglala Division of the Teton Dakota (American Museum of Natural History, New York, 1917). Sus notas dispersas se editaron póstumamente como Lakota Belief and Ritual (DeMallie y Jahner eds., 1980) y Lakota Myth (Jahner ed., 1983). La voz nativa complementaria procede de Ella Deloria, Dakota Texts (1932), y de Nicholas Black Elk en Black Elk Speaks (Neihardt, 1932; DeMallie ed., 1984).

¿Qué es la chanunpa y cuáles son los siete rituales sagrados?

La chanunpa es la pipa sagrada lakota, con cuenco de pipestone roja de Pipestone (Minnesota) y caña de madera decorada; se ofrece a las siete direcciones cósmicas (los cuatro puntos cardinales, arriba, abajo y el centro). Los siete rituales sagrados enseñados por la Mensajera son Inípi (baño de vapor purificador), Hanbleceya (búsqueda de visión), Wíwaŋyaŋg Wačhípi (Danza del Sol anual), Hunkápi (adopción ceremonial), Išnati Awičhalowaŋpi (pubertad femenina), Wanáǧi Yuhápi (guardar el alma del difunto) y Tȟapa Waŋkáyeyapi (arrojar la pelota adivinatoria). El registro sistemático procede de Black Elk / Joseph Epes Brown en The Sacred Pipe (Oklahoma, 1953).

¿Qué relación hay entre Wóhpe y la Mujer del Búfalo Blanco?

La relación entre ambas figuras admite variantes en la tradición oral lakota. Walker (1917 y 1980) registra la identificación entre las dos en la enseñanza de sus informantes: Wóhpe es la Mensajera primordial que, en su intervención decisiva ante los lakotas, adopta la forma humana de la Mujer del Búfalo Blanco (Ptehíŋčala Ska Wíŋ) y entrega el don de la pipa sagrada. En variantes documentadas por Ella Deloria (1932) y por informantes de Rosebud y Cheyenne River, ambas figuras aparecen distinguibles con roles diferenciados. La convivencia de las dos lecturas es característica de la tradición, que no exige la unificación sistemática de las variantes.

¿Qué significó el nacimiento de Miracle en 1994?

El 20 de agosto de 1994, en una granja de Janesville (Wisconsin), nació una cría de búfalo (Bison bison) hembra con pelaje blanco por leucismo, fenómeno biológico raro (aproximadamente uno entre diez millones de nacimientos). La cría, bautizada Miracle, fue interpretada por muchos líderes lakotas como cumplimiento parcial de la profecía asociada a la Mensajera: la Mujer del Búfalo Blanco había anunciado su retorno cuando el pueblo lo necesitase. La granja recibió peregrinaciones multitudinarias de delegaciones lakotas y de otros pueblos nativos norteamericanos durante los diez años de vida de la cría (murió en septiembre de 2004). Nacimientos posteriores en Michigan, Dakota del Sur, Texas y Wisconsin reforzaron el patrón interpretativo.

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