Yumbo, espíritu de la cultura amazónica pre-inca de las estribaciones andinas

Para empezar. Los Yumbo (plural yumbos, también Quijos en las fuentes coloniales tempranas de la Provincia de los Quijos del alto Napo) son el pueblo arqueológico amazónico pre-inca que floreció entre aproximadamente el año 800 y el 1660 d.C. en las estribaciones andino-amazónicas occidentales del volcán Pichincha, en el actual territorio ecuatoriano de la provincia de Pichincha (cantones San Miguel de los Bancos, Pedro Vicente Maldonado, Puerto Quito y Nono-Pichincha), en el corredor de bosque nublado comprendido entre los 800 y los 2000 metros sobre el nivel del mar. Su sitio arqueológico central es Tulipe (Nono-Pichincha), conocido por sus ocho cochas ceremoniales escalonadas de piedra basáltica del período Yumbo Tardío (1200-1660 d.C.), documentadas arqueológicamente por Ronald D. Lippi en Un sitio Milagro Quevedo en el occidente de Pichincha (Ediciones Abya-Yala, Quito, 1998) y por Frank Salomon en «Yumbos, Niguas y Tsatchila o ‘Colorados’ durante la Colonia Española» (Abya-Yala, Quito, 1997). El sitio se conserva hoy en el Museo de Sitio Tulipe (declaratoria del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural del Ecuador, INPC, en 2010) y forma parte de la Reserva de Biosfera del Chocó Andino de Pichincha (declaratoria UNESCO en 2018). Los yumbos se extinguieron culturalmente hacia 1660 por la combinación de la conquista española de 1534, la evangelización dominica del siglo XVI y XVII, las epidemias europeas y la huida al Oriente amazónico. Sus territorios pasaron a formar parte de la Nueva Andalucía colonial, jurisdicción de la Audiencia de Quito. Dejaron huella persistente en la toponimia (Tulipe, Tandayapa, Yunguilla, Mindo, Pacto), en el sitio arqueológico visitable y en la figura popular del «Yumbo» —comerciante amazónico itinerante entre el Oriente y la Sierra— que perdura en las yumbadas, danzas rituales sincréticas coloniales de las parroquias del norte de Quito (Cotocollao, La Magdalena, Cochapamba), documentadas etnográficamente por Frank Salomon en Native Lords of Quito in the Age of the Incas (Cambridge University Press, 1986) y en varios trabajos posteriores del propio autor y de Segundo E. Moreno Yánez, Juan Freile Granizo y Anne-Christine Taylor.

Origen culturalPueblo arqueológico amazónico pre-inca Yumbo (plural yumbos) de las estribaciones andino-amazónicas occidentales del volcán Pichincha, activo entre aproximadamente el año 800 y el 1660 d.C. en el actual territorio ecuatoriano de la provincia de Pichincha (cantones San Miguel de los Bancos, Pedro Vicente Maldonado, Puerto Quito y Nono-Pichincha), en el corredor de bosque nublado comprendido entre los 800 y los 2000 metros sobre el nivel del mar; en las fuentes coloniales tempranas del alto Napo se denomina Quijos a los grupos yumbo-orientales adscritos a la Provincia de los Quijos, jurisdicción posteriormente reorganizada como parte de la Nueva Andalucía colonial de la Audiencia de Quito
TipoCultura arqueológica amazónica pre-inca del bosque nublado occidental; ceramistas y comerciantes de larga distancia entre el Oriente amazónico y la Sierra andina de la Audiencia de Quito; su sistema material se identifica por las tolas (montículos ceremoniales de tierra amontonada), las cochas (piscinas rituales escalonadas de piedra basáltica), los pucaras (fortalezas defensivas de altura) y una cerámica polícroma característica con motivos zoomorfos y geométricos
Función históricaPuente comercial precolonial y colonial temprano entre el Oriente amazónico y la Sierra andina de la actual Audiencia de Quito: comercio de sal, algodón, canela, caucho, achira, plumas de guacamayo, oro aluvial y objetos exóticos amazónicos hacia el altiplano andino, y de textiles serranos, cerámica pintada y objetos de metalurgia hacia el bosque nublado y el Oriente amazónico; centro ceremonial del culto al agua y al ciclo agrícola de la yuca y la achira en Tulipe durante el período Yumbo Tardío (1200-1660 d.C.); jurisdicción colonial de la Nueva Andalucía, evangelización dominica desde 1560 con la fundación de Baeza (1559), Ávila y Archidona
AtestaciónFrank Salomon, «Yumbos, Niguas y Tsatchila o ‘Colorados’ durante la Colonia Española: Traza histórica de un descubrimiento» (Ediciones Abya-Yala, Quito, 1997); Salomon, Native Lords of Quito in the Age of the Incas: Ethnohistory of the North Andes (Cambridge University Press, Cambridge, 1986); Ronald D. Lippi, Un sitio Milagro Quevedo en el occidente de Pichincha (Ediciones Abya-Yala, Quito, 1998); Lippi, Tropical Forest Archaeology in Western Pichincha, Ecuador (Case Studies in Archaeology, Cengage / Wadsworth, Belmont CA, 2004); Segundo E. Moreno Yánez, Sublevaciones indígenas en la Audiencia de Quito, desde comienzos del siglo XVIII hasta finales de la colonia (Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Quito, 1976); Juan Freile Granizo (comp.), Numeración, repartimiento, tasas y ordenanzas de la Provincia de los Quijos (Instituto Otavaleño de Antropología, Otavalo, 1978); Karen Bruhns, Ancient South America (Cambridge University Press, 1994); Museo de Sitio Tulipe (Instituto Nacional de Patrimonio Cultural del Ecuador, declaratoria de 2010)
Vigencia hoySitio arqueológico y Museo de Sitio Tulipe (Nono-Pichincha, declaratoria del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural del Ecuador en 2010), con las ocho cochas ceremoniales escalonadas restauradas del período Yumbo Tardío; integración territorial en la Reserva de Biosfera del Chocó Andino de Pichincha (declaratoria UNESCO en 2018); toponimia yumbo preservada en Tulipe, Tandayapa, Yunguilla, Mindo, Pacto y Palmitopamba; danzas rituales sincréticas coloniales de las yumbadas en las parroquias del norte de Quito (Cotocollao, La Magdalena, Cochapamba) y en Cotopaxi, con la figura popular del «Yumbo» como comerciante amazónico itinerante entre el Oriente y la Sierra; investigación arqueológica continuada en Palmitopamba por Ronald D. Lippi y equipos del INPC desde 2004

Los Yumbo son el pueblo arqueológico amazónico pre-inca que floreció entre aproximadamente el año 800 y el 1660 d.C. en las estribaciones andino-amazónicas occidentales del volcán Pichincha, en el actual territorio ecuatoriano de la provincia de Pichincha. Su territorio nuclear se extendía por los cantones actuales de San Miguel de los Bancos, Pedro Vicente Maldonado, Puerto Quito y Nono-Pichincha, en el corredor de bosque nublado comprendido entre los 800 y los 2000 metros sobre el nivel del mar, en la vertiente occidental de los Andes ecuatorianos que desciende hacia el Pacífico. La franja ocupada por los yumbos era zona de transición ecológica entre la puna serrana de altura del cráter del Pichincha y la selva baja amazónica de la vertiente oriental, con un régimen de lluvias abundante todo el año, niebla persistente y biodiversidad excepcionalmente alta —reconocida modernamente por la declaratoria UNESCO de la Reserva de Biosfera del Chocó Andino de Pichincha de 2018—.

La sistematización arqueológica del pueblo Yumbo se debe fundamentalmente a dos investigadores. El primero es el arqueólogo estadounidense Ronald D. Lippi de la University of Wisconsin en Marshfield, que dirigió a lo largo de los años 1980 y 1990 el Proyecto Arqueológico del Occidente de Pichincha con excavaciones sistemáticas en varios sitios yumbo de los cantones de San Miguel de los Bancos y Pedro Vicente Maldonado. Sus dos libros mayores —Un sitio Milagro Quevedo en el occidente de Pichincha (Ediciones Abya-Yala, Quito, 1998) y Tropical Forest Archaeology in Western Pichincha, Ecuador (Case Studies in Archaeology, Cengage / Wadsworth, Belmont CA, 2004)— constituyen la base documental arqueológica del conocimiento actual del pueblo. El segundo es el etnohistoriador estadounidense Frank Salomon de la University of Wisconsin en Madison, autor de Native Lords of Quito in the Age of the Incas: Ethnohistory of the North Andes (Cambridge University Press, 1986) y del artículo mayor «Yumbos, Niguas y Tsatchila o ‘Colorados’ durante la Colonia Española» (Ediciones Abya-Yala, Quito, 1997), que reconstruye el marco etnohistórico del pueblo a partir de las fuentes coloniales tempranas de la Audiencia de Quito.

El sitio arqueológico central de la cultura Yumbo es Tulipe, situado en el actual valle homónimo del cantón Quito, parroquia Nono-Pichincha, a unos setenta kilómetros al noroeste de la ciudad de Quito por la carretera Calacalí-La Independencia. El sitio se conoce localmente desde el siglo XIX pero solo fue excavado sistemáticamente entre 1990 y 2005 por equipos del Museo de la Ciudad de Quito y del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural del Ecuador (INPC), con la colaboración científica de Ronald D. Lippi. Los trabajos revelaron un centro ceremonial monumental del período Yumbo Tardío (1200-1660 d.C.) con ocho piscinas escalonadas de piedra basáltica —las cochas ceremoniales— alineadas según ejes astronómicos aparentes, plataformas ceremoniales, canales de conducción de agua y montículos funerarios asociados. El Estado ecuatoriano declaró el sitio Patrimonio Cultural mediante resolución del INPC en 2010 e inauguró el Museo de Sitio Tulipe en el propio lugar, hoy destino turístico ecológico integrado en la Reserva de Biosfera del Chocó Andino de Pichincha (declaratoria UNESCO en 2018).

La cultura amazónica pre-inca de las estribaciones del volcán Pichincha

La cultura Yumbo se desarrolló en un nicho ecológico específico del bosque nublado occidental ecuatoriano, entre los 800 y los 2000 metros sobre el nivel del mar, en un territorio de aproximadamente cuatro mil kilómetros cuadrados. Los sitios arqueológicos yumbo documentados por Ronald D. Lippi entre 1980 y 1998 —Palmitopamba, Nambillo, Nanegal, Nanegalito, Pachijal, Pacto, Gualea, Nono, Yunguilla, Mindo, San Miguel de los Bancos y otros— se distribuyen en los valles fluviales tributarios del río Blanco y del río Guayllabamba, en la vertiente occidental de los Andes que desciende hacia el Pacífico por el corredor del Chocó Andino. El sistema material yumbo se identifica por tres tipos de estructuras arqueológicas características: las tolas (montículos ceremoniales de tierra amontonada, con función funeraria y probablemente residencial en la cumbre), las cochas (piscinas rituales escalonadas de piedra basáltica ligadas al culto del agua y al ciclo agrícola) y los pucaras (fortalezas defensivas de altura, comparables a los pucaras serranos de la sierra ecuatoriana).

La función económica del pueblo Yumbo en el sistema regional pre-inca era la de puente comercial de larga distancia entre el Oriente amazónico y la Sierra andina de la actual Audiencia de Quito. Los yumbos controlaban las rutas de intercambio que unían el altiplano serrano de Quito, Cayambe y Otavalo con la selva baja amazónica del alto Napo, a través de los pasos del Chocó Andino occidental hacia el Pacífico y de los pasos orientales del alto Napo por Papallacta y Baeza hacia el oriente. Los productos que circulaban por estas rutas incluían sal serrana de las minas de Salinas de Guaranda, textiles de algodón y de lana de camélido de la sierra, cerámica pintada, objetos de metalurgia (oro, cobre, plata) del norte serrano, hacia el bosque nublado y hacia el Oriente; y en dirección contraria: canela silvestre (Ocotea quixos) del alto Napo, caucho del bosque nublado (más tarde intensamente comercializado en el ciclo colonial), achira (Canna edulis) del bosque nublado, plumas de guacamayo azul y amarillo de la selva baja, oro aluvial de los ríos del Chocó, coca amazónica de la vertiente oriental, ají picante, y objetos exóticos amazónicos hacia la Sierra. Frank Salomon en Native Lords of Quito (Cambridge University Press, 1986) reconstruye este sistema regional con detalle a partir de las fuentes coloniales tempranas del siglo XVI, y muestra que la Audiencia de Quito heredó las rutas comerciales yumbo prehispánicas durante casi todo el período colonial.

La cerámica Yumbo constituye el diagnóstico arqueológico primario del pueblo. Ronald D. Lippi en Un sitio Milagro Quevedo en el occidente de Pichincha (1998) y en Tropical Forest Archaeology in Western Pichincha, Ecuador (2004) describe la secuencia cerámica de tres fases (Yumbo Temprano 800-1200 d.C., Yumbo Medio 1200-1450 d.C., Yumbo Tardío 1450-1660 d.C.) con base en las excavaciones estratigráficas de los sitios de Nambillo, Palmitopamba y Nono. La cerámica presenta pastas de arcilla local con desgrasante de arena volcánica del Pichincha, formas características de cuencos hemisféricos, ollas globulares, cántaros de cuello estrecho y trípodes con soporte hueco, engobe rojo o crema sobre superficie pulida, y decoración pintada con motivos geométricos y zoomorfos (serpientes bicéfalas, felinos, aves) que remiten al panteón del pueblo. La cerámica yumbo comparte rasgos formales con la contemporánea cerámica Milagro-Quevedo de la costa ecuatoriana del sur, lo que confirma las relaciones comerciales interregionales precoloniales del bosque nublado con el litoral pacífico.

La relación del pueblo Yumbo con el Imperio Inca del Tahuantinsuyu es un problema historiográfico debatido. Frank Salomon en Native Lords of Quito (1986, capítulo 6) sostiene que los yumbos fueron parcialmente sometidos por Túpac Yupanqui en la campaña norte del Tahuantinsuyu (aproximadamente 1470-1493 d.C.) y luego por Huayna Cápac en la consolidación quiteña (aproximadamente 1495-1525 d.C.), pero mantuvieron una autonomía política considerable como mitmaquna especializados en el comercio de larga distancia con el Oriente y como proveedores de canela silvestre y de coca amazónica a la élite inca de Quito. Segundo E. Moreno Yánez en Sublevaciones indígenas en la Audiencia de Quito (Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Quito, 1976) documenta la continuidad del sistema comercial yumbo durante los primeros decenios coloniales (1534-1580) antes del colapso demográfico y cultural del siglo XVII. Puede consultarse el marco general del ciclo inca norteño en la figura de Wengongi —deidad tutelar de los pueblos del norte andino ecuatoriano— y el panteón inca oficial que incorporó a los yumbos como periferia amazónica en Piatsaw (espíritu del monte kichwa amazónico) y en las figuras jibaroanas hermanas de Nunkui del alto Upano.

Tulipe y las piscinas ceremoniales Yumbo (1200-1660 d.C.)

El sitio arqueológico de Tulipe, en el valle homónimo del cantón Quito, parroquia Nono-Pichincha, es el centro ceremonial mejor conservado y mejor conocido de la cultura Yumbo. Se sitúa en un valle alargado de aproximadamente doce kilómetros de largo por dos de ancho, a una altitud de 1450 metros sobre el nivel del mar, en la cuenca del río Tulipe (tributario del río Guayllabamba), rodeado por las estribaciones occidentales del volcán Pichincha. El sitio se conoce localmente desde comienzos del siglo XIX —los cronistas de la Audiencia de Quito habían mencionado ya en el siglo XVII las «piscinas antiguas» de la zona— pero solo fue excavado sistemáticamente entre 1990 y 2005 por equipos sucesivos del Museo de la Ciudad de Quito, del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural del Ecuador (INPC) y del Municipio Metropolitano de Quito, con la colaboración científica intermitente de Ronald D. Lippi. Las excavaciones revelaron un complejo ceremonial monumental del período Yumbo Tardío (1200-1660 d.C.) con estratos ocupacionales sucesivos y con un conjunto arquitectónico que incluye ocho piscinas escalonadas de piedra basáltica, plataformas ceremoniales, canales de conducción de agua desde el río Tulipe, tres tolas funerarias asociadas y un área residencial periférica probable.

Las ocho cochas ceremoniales de Tulipe constituyen el conjunto arqueológico más singular del pueblo Yumbo y una de las manifestaciones más notables de arquitectura precolombina de agua del Ecuador prehispánico. Las piscinas son de planta rectangular y semicircular, con profundidades variables entre 1,5 y 3 metros, revestidas de bloques tallados de piedra basáltica extraída de canteras locales del propio valle del Tulipe. Están alineadas según ejes probablemente astronómicos que remitirían al ciclo solar (equinoccios y solsticios) y al ciclo lunar, aunque la propuesta astronómica de los arqueólogos del INPC todavía se discute en la literatura especializada por falta de instrumentación de campo definitiva. Las piscinas se alimentan por gravedad mediante un sistema de canales tallados en la roca que conducen el agua desde el río Tulipe, y drenan hacia otros canales de evacuación que devuelven el agua al río después del uso ceremonial. La función ritual del conjunto se relaciona probablemente con el culto al agua y con el ciclo agrícola de la yuca y la achira del bosque nublado, además de posibles funciones astronómicas y calendáricas asociadas a las ceremonias del período Yumbo Tardío.

El complejo ceremonial de Tulipe presenta tres tolas funerarias asociadas al conjunto de las piscinas. Las tolas son montículos artificiales de tierra amontonada de planta rectangular o cuadrangular, con dimensiones entre veinte y sesenta metros de lado y alturas entre tres y ocho metros, construidos mediante el aporte sistemático de tierra transportada desde los bancos aluviales del río Tulipe. Contenían enterramientos secundarios de individuos de alto estatus del pueblo Yumbo, con ajuar funerario compuesto por cerámica polícroma, objetos de metalurgia de oro y cobre, cuentas de spondylus (concha del Pacífico), cuentas de piedra semipreciosa y textiles fragmentarios que apenas se conservaron por las condiciones ácidas del suelo del bosque nublado. Las tres tolas excavadas de Tulipe han proporcionado al Museo de Sitio los principales objetos expuestos hoy en la sala arqueológica permanente. El Museo de Sitio Tulipe, diseñado por el arquitecto ecuatoriano Iván Espinosa e inaugurado por el INPC y por el Municipio Metropolitano de Quito en 2010, presenta las cochas restauradas al aire libre, las tres tolas visitables mediante un circuito señalizado y una exposición permanente con más de doscientas piezas arqueológicas rescatadas del sitio.

La investigación arqueológica del pueblo Yumbo continúa en el siglo XXI en el sitio de Palmitopamba (cantón Nanegalito, parroquia Nanegal), donde Ronald D. Lippi dirigió entre 2004 y 2011 una serie de intervenciones que documentaron una ocupación yumbo temprano-medio con evidencias de presencia inca posterior (cerámica Cuzco-policroma importada, alineamientos de muros de piedra en aparejo inca, kero de madera fragmentario). El sitio de Palmitopamba confirma la sujeción parcial de los yumbos al Tahuantinsuyu en el período Yumbo Tardío inicial (1450-1533 d.C.) que Frank Salomon había reconstruido a partir de las fuentes documentales coloniales. Otros sitios yumbo excavados o prospectados en la zona del Chocó Andino occidental —Nambillo, Nono, Yunguilla, Mindo, San Miguel de los Bancos, Pacto— permiten reconstruir progresivamente el sistema regional del pueblo con creciente precisión. La bibliografía arqueológica actual se resume en Karen Bruhns, Ancient South America (Cambridge University Press, 1994), síntesis general de la arqueología sudamericana con capítulo específico sobre el bosque nublado ecuatoriano y sobre los pueblos yumbos y quijos.

De la extinción cultural (1660) a la vigencia toponímica y turística contemporánea

El pueblo Yumbo se extinguió culturalmente hacia 1660 d.C. como resultado de la combinación de cuatro factores concurrentes documentados por Frank Salomon en «Yumbos, Niguas y Tsatchila» (1997) y por Segundo E. Moreno Yánez en Sublevaciones indígenas en la Audiencia de Quito (1976). El primer factor es la conquista española de 1534, con la fundación de Quito en agosto de ese año por Sebastián de Belalcázar y con la incorporación del territorio yumbo a la jurisdicción de la Audiencia de Quito como parte de la Nueva Andalucía colonial, reorganizada varias veces a lo largo de los siglos XVI y XVII. El segundo factor es la evangelización dominica sistemática desde 1560, con la fundación por los dominicos de las reducciones misionales de Baeza (1559), Ávila y Archidona en el flanco oriental del territorio yumbo (Provincia de los Quijos), y la reagrupación forzosa de la población dispersa en pueblos de indios controlados eclesiásticamente. El tercer factor son las epidemias europeas —viruela, sarampión, tifus, gripe— que diezmaron catastróficamente la población amazónica en oleadas sucesivas a lo largo de los siglos XVI y XVII, con mortandad estimada entre el 70 y el 90 por ciento de la población nativa según las estimaciones demográficas modernas. El cuarto factor es la huida sistemática de los yumbos sobrevivientes hacia el Oriente amazónico profundo, más allá del control colonial efectivo, donde se fusionaron con las poblaciones amazónicas del alto Napo y de la vertiente oriental, contribuyendo probablemente al sustrato étnico del actual pueblo Napo Runa comparable al Sacha Runa que documentó etnográficamente Norman E. Whitten Jr. en los Canelos Kichwa.

La sublevación de los Quijos de 1578-1579, dirigida por el cacique Beto contra los encomenderos españoles del alto Napo, fue el intento organizado más importante de resistencia yumbo-quijo al control colonial y terminó con la destrucción de Ávila y de Archidona por los sublevados y con la posterior represión brutal de los españoles al mando de Rodrigo Núñez de Bonilla, gobernador de la Provincia de los Quijos. El caso está documentado en el corpus documental compilado por Juan Freile Granizo en Numeración, repartimiento, tasas y ordenanzas de la Provincia de los Quijos (Instituto Otavaleño de Antropología, Otavalo, 1978), fuente central para la etnohistoria de la región. Después de la sublevación de 1578-1579, la Provincia de los Quijos entró en un declive demográfico y económico irreversible que llevó al abandono progresivo de los pueblos coloniales orientales y a la reconfiguración étnica de la región bajo formas indígenas resistentes al control eclesiástico que perduran hasta la actual configuración de los pueblos kichwa amazónico del Oriente ecuatoriano.

La huella persistente de los yumbos en el actual Ecuador es toponímica, arqueológica y ritual sincrética. La toponimia yumbo se conserva en decenas de nombres de lugares del corredor del Chocó Andino occidental: Tulipe, Tandayapa, Yunguilla, Mindo, Pacto, Nanegal, Nanegalito, Nambillo, Gualea, Nono, Palmitopamba, Pachijal y muchos otros, cuyo origen etimológico yumbo o pre-yumbo ha sido estudiado sistemáticamente por Frank Salomon (1986, 1997) a partir de los padrones coloniales tempranos de la Audiencia de Quito. La huella arqueológica se conserva en el Museo de Sitio Tulipe (INPC, declaratoria de 2010) y en los demás sitios yumbo visitables del cantón Quito y de los cantones Nanegalito, San Miguel de los Bancos, Pedro Vicente Maldonado y Puerto Quito, hoy integrados turísticamente en la Reserva de Biosfera del Chocó Andino de Pichincha (declaratoria UNESCO en 2018).

La huella ritual sincrética se conserva en la figura popular del «Yumbo» como comerciante amazónico itinerante entre el Oriente y la Sierra, presente hasta hoy en las yumbadas —danzas rituales sincréticas coloniales— de las parroquias del norte de Quito (Cotocollao, La Magdalena, Cochapamba, San Isidro del Inca) y de varias parroquias rurales de la sierra centro (Cotopaxi, Tungurahua). En las yumbadas, un grupo de danzantes mestizos disfrazados con vestimenta ritual que evoca la vestimenta amazónica precolonial (plumas de guacamayo, lanzas de madera, pintura corporal, collares de semillas amazónicas) baila procesionalmente durante las fiestas patronales del pueblo o del barrio, generalmente asociadas al ciclo agrícola andino del maíz. La figura del Yumbo danzante remite a la memoria colectiva quiteña del pueblo amazónico prehispánico que abastecía de productos exóticos del Oriente al mercado serrano, y sobrevive hoy como patrimonio inmaterial de las comunidades rurales de la sierra norte ecuatoriana. El Instituto Nacional de Patrimonio Cultural del Ecuador (INPC) ha inventariado y registrado varias variantes de yumbada como patrimonio cultural inmaterial del país en el marco de la política nacional de salvaguardia de la Convención UNESCO de 2003.

Para terminar

Los Yumbo son el pueblo arqueológico amazónico pre-inca que floreció entre aproximadamente el año 800 y el 1660 d.C. en las estribaciones andino-amazónicas occidentales del volcán Pichincha, en el actual territorio ecuatoriano de la provincia de Pichincha (cantones San Miguel de los Bancos, Pedro Vicente Maldonado, Puerto Quito y Nono-Pichincha), en el corredor de bosque nublado del Chocó Andino occidental entre los 800 y los 2000 metros sobre el nivel del mar. Su sistema material se identifica por las tolas (montículos ceremoniales), las cochas (piscinas rituales escalonadas), los pucaras (fortalezas defensivas) y una cerámica polícroma característica documentada por Ronald D. Lippi en Un sitio Milagro Quevedo en el occidente de Pichincha (Abya-Yala, Quito, 1998) y en Tropical Forest Archaeology in Western Pichincha, Ecuador (Cengage, 2004). Su marco etnohistórico lo estableció Frank Salomon en Native Lords of Quito in the Age of the Incas (Cambridge University Press, 1986) y en «Yumbos, Niguas y Tsatchila o ‘Colorados’ durante la Colonia Española» (Abya-Yala, Quito, 1997).

Los yumbos se extinguieron culturalmente hacia 1660 por la combinación de la conquista española de 1534, la evangelización dominica del siglo XVI y XVII, las epidemias europeas de viruela, sarampión, tifus y gripe, y la huida sistemática al Oriente amazónico donde contribuyeron al sustrato étnico del actual pueblo Napo Runa. Dejaron huella persistente en la toponimia del corredor del Chocó Andino occidental (Tulipe, Tandayapa, Yunguilla, Mindo, Pacto, Nono, Nanegal, Palmitopamba), en el sitio arqueológico visitable de Tulipe con sus ocho cochas ceremoniales restauradas y su Museo de Sitio (declaratoria del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural del Ecuador en 2010), en la Reserva de Biosfera del Chocó Andino de Pichincha (declaratoria UNESCO en 2018) y en la figura popular del «Yumbo» —comerciante amazónico itinerante entre el Oriente y la Sierra— que perdura en las yumbadas rituales sincréticas coloniales del norte de Quito.

La pieza pertenece al panteón mayor de los pueblos indígenas del Ecuador amazónico, cuyos elementos —el dueño de la selva Amasanga, la madre de la yuca kichwa amazónico Sungui (madre del agua), la madre de las lagunas Leoquina, el espíritu del monte Piatsaw, el linaje mítico de las guacamayas cañari de la Sierra sur y la figura tutelar norandina Wengongi— solo se dejan leer con precisión cuando se ordenan en conjunto. Puede consultarse el panteón shuar-achuar hermano en el flanco meridional del Oriente ecuatoriano en las páginas de Nunkui, Etsa, Arutam, Tsunki, Shakaim, Ayumpum y Kumpara; y la familia mayor de deidades rectoras del cultivo americanas en Chicomecóatl y Xilonen del panteón mexica, Yum Kax del panteón maya, Kumuku del panteón cora del noroeste mexicano y Kaa Iari del panteón guaraní, que sostienen conjuntamente el marco de referencia mesoamericano y sudamericano dentro del cual toma su lugar propio la cultura arqueológica amazónica pre-inca Yumbo del bosque nublado occidental ecuatoriano.

Preguntas frecuentes

¿Quiénes eran los Yumbo?

Los Yumbo (plural yumbos) son el pueblo arqueológico amazónico pre-inca que floreció entre aproximadamente el año 800 y el 1660 d.C. en las estribaciones andino-amazónicas occidentales del volcán Pichincha, en el actual territorio ecuatoriano de la provincia de Pichincha (cantones San Miguel de los Bancos, Pedro Vicente Maldonado, Puerto Quito y Nono-Pichincha). Su función económica era la de puente comercial de larga distancia entre el Oriente amazónico y la Sierra andina de la Audiencia de Quito. Documentados arqueológicamente por Ronald D. Lippi (1998, 2004) y etnohistóricamente por Frank Salomon (1986, 1997).

¿Qué es Tulipe y qué son las cochas ceremoniales?

Tulipe es el sitio arqueológico central de la cultura Yumbo, situado en la parroquia Nono-Pichincha del cantón Quito a unos setenta kilómetros al noroeste de la ciudad. Presenta ocho cochas ceremoniales —piscinas escalonadas de piedra basáltica del período Yumbo Tardío (1200-1660 d.C.)— alineadas según ejes astronómicos aparentes, con sistema de canales de conducción de agua desde el río Tulipe, tres tolas funerarias asociadas y área residencial periférica. Excavado sistemáticamente entre 1990 y 2005. El Estado ecuatoriano lo declaró Patrimonio Cultural por resolución del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) en 2010 e inauguró el Museo de Sitio en el propio lugar.

¿Por qué se extinguió culturalmente el pueblo Yumbo?

Los yumbos se extinguieron culturalmente hacia 1660 d.C. por la combinación de cuatro factores concurrentes: la conquista española de 1534 con la fundación de Quito por Sebastián de Belalcázar; la evangelización dominica sistemática desde 1560 con la fundación de Baeza (1559), Ávila y Archidona; las epidemias europeas (viruela, sarampión, tifus, gripe) con mortandad estimada entre el 70 y el 90 por ciento de la población nativa; y la huida sistemática al Oriente amazónico profundo donde contribuyeron al sustrato étnico del actual pueblo Napo Runa. La sublevación de los Quijos de 1578-1579 fue el intento organizado mayor de resistencia y terminó con represión brutal.

¿Qué son las yumbadas y qué relación tienen con los Yumbo históricos?

Las yumbadas son danzas rituales sincréticas coloniales que se practican hasta hoy en varias parroquias del norte de Quito (Cotocollao, La Magdalena, Cochapamba, San Isidro del Inca) y en parroquias rurales de la sierra centro ecuatoriana (Cotopaxi, Tungurahua). Un grupo de danzantes mestizos disfrazados con vestimenta ritual que evoca la vestimenta amazónica precolonial (plumas de guacamayo, lanzas de madera, pintura corporal, collares) baila procesionalmente durante las fiestas patronales. La figura del Yumbo danzante remite a la memoria colectiva quiteña del pueblo amazónico prehispánico que comerciaba productos exóticos del Oriente en la Sierra. Registradas por el INPC como patrimonio inmaterial ecuatoriano.

¿Qué fuentes arqueológicas y etnohistóricas documentan la cultura Yumbo?

Las fuentes arqueológicas centrales son Ronald D. Lippi, Un sitio Milagro Quevedo en el occidente de Pichincha (Ediciones Abya-Yala, Quito, 1998) y Tropical Forest Archaeology in Western Pichincha, Ecuador (Cengage / Wadsworth, Belmont CA, 2004); las etnohistóricas centrales son Frank Salomon, Native Lords of Quito in the Age of the Incas (Cambridge University Press, 1986) y «Yumbos, Niguas y Tsatchila o ‘Colorados’ durante la Colonia Española» (Ediciones Abya-Yala, Quito, 1997). Fuentes complementarias: Segundo E. Moreno Yánez (1976), Juan Freile Granizo comp. (1978), Karen Bruhns (1994) y el corpus documental del Museo de Sitio Tulipe del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural del Ecuador (2010).

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