Akawayo – Pueblo originario de Venezuela

pueblo Akawayo o Akawaio

En Venezuela, la población indígena Akawayo, Akawai o Akawaio, se ubica en el Estado Bolívar, específicamente en el Municipio Autónomo Sifontes, en los sectores de San Flaviano, San Martín de Turumbán y Araymatepuy, frontera con Guyana. También es posible encontrar caseríos dispersos a lo largo de la carretera entre El Dorado y Santa Elena de Uairén. Una minoría tiene su asentamiento en el municipio Gran Sabana, frontera con Brasil.

Se estima que hay apenas unos 800 individuos Akawayos, que llegaron a Venezuela del Esequibo, debido al levantamiento de Rupununi en 1969. Se autodenominan Kapón, que significa “gente”.

El territorio principal de Akawaio abarca aproximadamente 10000 kilómetros cuadrados, en la cuenca superior del río Mazaruni y el afluente del Esequibo que se eleva en las montañas Pakaraima en la frontera entre Guyana y Venezuela. Los Akawaio comparten algunas aldeas y rasgos culturales con los Pemón en el alto río Cuyuni.

Organización Social y Política

El pueblo Akawayo se organiza en comunidades formadas por 80 personas aproximadamente con relaciones de parentesco. Por lo general son familias extendidas que se basan en un sistema matrilocal, luego del matrimonio, la pareja se establece cerca de la familia materna, es decir, con la madre de la esposa y sus antepasados matrilineales. En este caso, el yerno siempre estará subordinado sus suegros.

En la aldea, las familias construyen sus viviendas relativamente cerca una de la otra para protegerse entre sí. Cada familia posee un anciano a la cabeza y su vez, la comunidad posee un líder o capitán que cuenta con el apoyo y solidaridad de todos.

En las últimas décadas, los Akawayo realizan elecciones locales para elegir al capitán, que debe ser un hombre popular, habilidoso, generoso, noble y con facilidad para comunicarse, pues una de sus responsabilidades, es representarlos ante el gobierno regional y nacional. Internamente, es el encargado de convocar a los integrantes de su aldea para consultas y fiestas tradicionales. Además, se eligen un secretario, un tesorero y concejales que a menudo son los jefes de familia.

La distancia promedio entre distintas comunidades es de 470 a 610 metros. Para escoger su lugar de asentamiento, buscan terrenos que tengan pocos o nada de árboles, preferiblemente sabanas para no talar, con acceso desde un río navegable, cerca del bosque y de un riachuelo, con tierras fértiles para la agricultura.

Aspectos más importantes de la Cultura Akawaya

Lengua

La etnia habla la lengua akawayo o Kapón, descendiente de la lengua Kariña y uno de los idiomas de la familia lingüística Caribe. Su lengua es marginalmente entendible con sus vecinos, los pemones. En general, unas 6.000 personas hablan akawaio, entre las poblaciones de Venezuela, Guyana y Brasil. Se han traducido y escrito varios libros en este idioma, incluyendo algunas partes de la Biblia.

Religión

Los Akawaio creen que nacieron del Cerro Roraima y que están emparentados con los pueblos Taraupanes, Arekuna, Kariña, Cumanagoto y Arawakos ya que comparten los mismos mitos. Sienten profundo respeto por la naturaleza y los espíritus que habitan en ella. Su religión es la cultura ancestral, a la cual se mantienen apegados, conservando el principal elemento religioso,

El Tarén, un cántico o rezo que sólo ellos conocen.

Los Akawayos rezan el Tarén para curar enfermedades, calmar el dolor y antes de realizar cualquier actividad, pues tienen la fe de que los espíritus los ayudarán y les dará las habilidades necesarias para llevar a cabo su tarea.

La religión católica ha tenido cierta aceptación en algunas comunidades y aunque no son practicantes, reconocen en que hay un Dios creador al que agradecen por la vida y los alimentos de cada día.

Vivienda

Las casas son alargadas, redondas o rectangulares, con paredes de barro y estacas de madera, techos de hojas de palma y dos puertas opuestas. Cada familia nuclear se establece en un espacio de la vivienda en el que cuelgan las hamacas y organizan sus pertenencias. Al lado de esta, construyen cabañas abiertas para cocinar, comer y hacer reuniones familiares.

En la actualidad, las familias nucleares se han independizado y construyen sus propias viviendas. El gobierno actual les ha construido viviendas unifamiliares con paredes de concreto y techos de teja. Dentro de la comunidad tienen escuela y centro de salud, cuyos encargados son personas akawaias que se han formado en los programas gubernamentales.

Economía

Las tribus Akawayo son agricultoras, practican la tala y la quema para formar conucos y cultivar yuca o mandioca amarga y dulce, plátano, caña de azúcar, ñame, auyama, y algunas hortalizas como el cebollín y repollo. Los hombres son los encargados de preparar el terreno, mientras que las mujeres son las responsables de sembrar, cuidar y cosechar.

Para complementar su alimentación, y obtener la proteína de la carne, cazan venados, pecaríes, tapires, agutíes, pacas y aves, usando arcos, flechas, cerbatanas y escopetas. También salen a pescar en los ríos y caños con arcos, flechas, anzuelos, veneno y trampas para peces.

Tanto los hombres como las mujeres son excelentes artesanos. Los hombres construyen las casas, canoas y elaboran los implementos para el hogar (cestas, muebles de madera y estantes) y herramientas para el trabajo (arcos, flechas, cerbatanas, cuerdas, anzuelos…). Las mujeres preparan el algodón para obtener el hilo y luego tejen hamacas, delantales, eslingas para bebés entre otras, usando telares artesanales; también elaboran vasijas y ollas de barro.

Gastronomía

Los Akawaios basan su alimentación en los rubros que cosechan, siendo el casabe, el plato principal que no falta en su mesa, hecho con harina de yuca amarga. También preparan carne o pescado guisado y sazonado con ají picante. Les gustan las ensaladas con vegetales y hortalizas.

Una de las bebidas populares es el cachiri, preparada a base de yuca o batata, que dejan fermentar y puede durar hasta dos semanas luego de su preparación. Es de bajo contenido alcohólico.

Costumbres

Los niños aprenden a tejer mediante la observación, cuando sus padres y abuelos lo hacen, luego comienzan haciendo una muestra y mientras el abuelo lo va guiando y corrigiendo. La tradición afirma que el hombre que no sepa tejer no va a conseguir esposa.

De igual forma, las jóvenes aprenden las técnicas de siembras y cosecha mediante la observación y la práctica, realizando tareas desde las más sencillas hasta las más difíciles de acuerdo a su edad. Con esto, al comenzar su propio hogar, no dependen de sus padres o familiares.

En la escuela, maestros akawaios, recuerdan las costumbres de sus ancestros mediante dramatizaciones y bailes realizados por los niños, les enseñan a construir arcos, flechas, cerbatanas y practican la puntería para ir de cacería.

Vestimenta

Los indígenas antiguos utilizaban solo un guayuco, sin embargo, hoy en día, han adoptado totalmente la vestimenta criolla-occidental, pantalón, franelas, faldas, gorras y botas de caucho.

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